corazoncitos míos, de nuevo panda con otra bebecita para darles cosas lindas, dramas, amor a todes sus hijes, en este post, todavía no vamos a hablar sobre mi poco control porque ustedes siguieron trayendo personajes preciosos entonces, no me quedo de otra realmente u_u pero bueno, debajo del readmore les dejare datitos que podrían ser importantes para armar conexiones y si alguien quiere algo con esta bebita, solo coloren el corazoncito y voy a tirarles mis biblias de ideas a sus im’s o discord. @7mconexiones
de las siete maravillas cuenta con piroquinesis, concilium, adivinación, de las habilidades secundarias domina la brujeria de cocina, empatía y trabajo de sueños.
cuando sus padres se conocieron, su madre dejo todo para seguirlo al otro lado del mundo, pero cuando tenia nueve los abandono, ya saben, por irse con la secretaria, entonces su madre decidió regresar a new orleans donde podría criar a sus chiquitos rodeada de su comunidad. ella es la de en medio de cinco.
aun con lo que había pasado, su madre siempre le pinto que el amor debía de ser un cuento de hadas, que encontrar a su media naranja debía de ser la mayor meta, pero con los años los desamores no hicieron mas que rodearla, hasta haciéndola creer que su familia debía de estar maldita.
un día, simplemente se canso de ver los corazones rotos a su alrededor y todo comenzó de manera muy inocente, un par de cristales, endulzamiento para uno de los novios de sus amigas, pero al darse cuenta de que con tan poco, se podía a hacer a alguien feliz. no tardo en alimentar su sed por conocer las demás habilidades que podrían servirle para seguir ayudando a las personas a su alrededor.
actualmente, se le conoce como el cupido moderno, tiene una tienda en donde pueden encontrar de todo para las cuestiones del corazón, desde amarres, hasta remedios para el mal de amores, lectura de cartas especializada y además no solo se limito a la magia, sino que descubrió los algoritmos perfectos para convertirse en consejera y crear una pagina de citas, que gracias al numero de casos exitosos que tuvo, la hizo ganar presencia en todas las redes sociales.
gracias a creció con tantos hermanos, es una personita que podría llevarse bien con cualquiera, suele ser encantadora y cordial, aunque también se le conoce por lo afectuosa que puede llegar a ser sin notarlo. aaaah, se tiene que mencionar que su trabajo pues la hace ser un poco entrometida en los asuntos ajenos, mas que para su beneficio, la mayoría de las veces es por preocupación genuina, pero de pedirlo puede ser muy buena respetando limites y espacios ajenos. por otro lado, algunas veces podría usar sus mismas habilidades para hacer que situaciones pasen, como juntar personas que no se lo pidieron, crear un poquito de caos para diversión. depende de su humor, de la persona con la que se encuentre.
nadie nunca me pregunto pero como mis otros, celeste también es bisexual suele tener muchas conexiones con las personas, se podría decir que es enamoradiza, pero como mencione, cree que esta embrujada entonces nunca ha tenido una relación seria o monógama.
habita en residencia pheme cuando la mayoría del aquelarre se encuentra, pero el resto del tiempo la pasa en su departamento (aceptamos roomies) yyy tiene un patito de mascota, nada relevante pero importante para mi corazón, se llama cuacki. además siempre la van a ver por toda la ciudad encargándose de su negocio como una mujercita empoderada.
“Todo buen maestro necesita un merecido descanso.” Le agrada saber que están en la misma página, sabe que hay muchos que se están tomando realmente en serio lo de las prácticas y si bien no los juzga, tampoco comparte tanta pasión por ser perfecta. “Y por lo que he visto en verdad causaste una impresión en esos jóvenes, hablarán de esto por el resto del día.” No le está mintiendo para halagarla, si bien podría hacerlo ya que siempre ha tenido mucha labia, no lo necesita. Con solo ver la mirada en los rostros de aquellos terceros se da cuenta de que están verdaderamente impresionados, de que quieren seguir. Lástima que ella ha acaparado la atención de su mentora y no piensa desaprovecharla. “¿Quieres decirme qué trucos tienes bajo la manga?” Prosigue juguetona, sabe de telequinesis pero siempre puede aprender más y, por supuesto, es una buena oportunidad para seguir en contacto con ella. “Lo tiene. Soy Lucrezia.” Se presenta sonriente antes de que el bicho de la curiosidad vuelva a picarle. “¿Tú tienes nombre?”
— ¿eso piensas?... y no alcanzaste a ver el resto del entrenamiento. — por más que lo deseara, desaprovechar la oportunidad para alardear sobre el avance que estaba teniendo sobre el grupo de brujes no estaba en su sistema. mucho menos después de un día que sentía lleno de cosas para querer olvidarse, entre las noticias y rumores sobre aquelarres, su aquelarre. prácticamente imposible de negarse y es que, quien conocía a la bruja, sabia que no se necesitaba de mucha presión para hacerle ceder ante el otro lado suyo. — podría decirte, pero creo que sería mucho más interesante si te mostrara. — dedicó una miradita de pies a cabeza que adornó su hablar con su peculiar misterio, pies guiándolas con cuidado entre el jardín gowdie, de verdad deseaba alejarse de todo el revoloteo. — la ganadora. — fue costumbre que de entre sus carmesís escapara el significado de su nombre, había tantos datos vagando en su cabeza para formar una personalidad y que, en ese caso, no distará, aclamó su interés. — por supuesto. celeste, es encantador conocerte lucrezia. — detuvo su andar, cuando se encontraron lo suficientemente lejos, con sus irises marcando el trazo en el aire para que una florecilla descendiera desde las alturas, terminando por acomodarse entre las hebras doradas contrarias. — ¿estás buscando un tutor? —
se concentró todo lo que podía e intentó seguir las palabras que le decía la castaña, no le resultaba fácil hacerlo y sentía que nunca manejaría esa habilidad. terminó finalmente concentrándose como quería pero solo terminó quemando los cubos de madera. “lo siento, creo que me equivoque de poder.” le dijo un tanto avergonzado mientras se acercaba a apagar los poco y nada que quedaba de las maderas. dejó caer sus hombros en simbolo de que se estaba dando por vencido. “no creo que esto funcione.” era realmente lo que estaba pensando en ese momento. “no quiero ser una molestia para ti, si tienes que hacer otra cosa puedes hacerlo.” sonrió ligeramente.
arrugó con suavidad el puente de su nariz al denotar las flamas, ápice de decepción invadiendo su pecho, porque tratándose de sus compañeros de aquelarre, era diferente. no solo esperaba que consiguieran la habilidad, sino que lo necesitaba. para su tranquilidad. — ¿no crees que esto funcione? — negó un par de veces con suavidad, desplazando anatomía de lugar para permitirse posar sus dígitos sobre el brazo contrario y comenzar a llevarlo consigo, entre los robles que rodeaban la propiedad gowdie. — buen intento, pero para tu mala suerte tengo que informar que nunca estaré lo suficiente ocupada para ti. — informó, determinación, rendirse no era una opción, mucho menos con quienes eran importantes para ella. andar deteniéndose cerca de un par de troncos apilados, liberándolo de su agarre para señalarlos. — ahora, los troncos o publico la foto tuya con mascarilla para todos tus seguidores. —
Casi sin poder evitarlo un pequeño mohín se le apareció en los labios al escuchar que podían volver desde el principio. No era que no apreciara su ayuda o que no quisiera aprender, pero sentía que ya había tenido suficiente para ese rato y para mala fortuna no atinaba ni una sola. Entre el roce ajeno y la nueva cuestión fue suavizando la expresión, lo que comenzó como un puchero terminó siendo una suave sonrisa acompañada de un tenue rubor. — Um, claro, pero… ¿No estás ocupada? Está bien si tienes que irte a otro lado o con alguien más. —
— no, no es como si... pudiéramos ir a más lugares, ya sabes. — recordó en voz alta, un poquito avergonzada por haber supuesto el pensar contrario, elevando y descendiendo sus hombros, pensando que cualquier cosa era considerable para distraer su mente de las cuestiones que la acechaban, mucho mejor si podía alejarse, aunque fuera unos momentos de los ojos curiosos. — pero no quise suponer que podía acompañarte, si quieres podríamos reunirnos aquí dentro de unos minutos. — sintonizó con una curvatura de carmesís, totalidad de dígitos retornando a su persona.
estaba harto. la paciencia no era algo que le caracterizaba. por eso su negocio resultaba tan mediocre al fin y al cabo. materia pedagógica no tenía un ápice en su sistema, así que decidió obsequiarle la clase a su acompañante. la observó, entrecerrando sus ojos, cierta admiración en sus facciones por la calma que llevaba el asunto. “vale, todo tuyo. yo me rindo. o sea simplemente digo que deben enojarse y ya, pueden hacer explotar el mundo. pero no un lápiz pueden romper.” bufó, ojos en blanco por un instante. “sigan con la profesora mientras yo los miro.” y me tomo una cerveza. quiso añadir, burlesca sonrisa acentuándose en su rostro, en tanto, la boquilla de una botella viajaba hasta sus labios, bebiendo energéticamente de la cerveza.
celestes se plantaron sobre facciones ajenas, no era el único que preferiría estar en otra parte lidiando con las noticias a su manera, pero para la pheme, las responsabilidades siempre tenían mayor peso sobre la balanza que sus deseos. actitudes que únicamente habían terminado de distraer al pequeño grupo, imposible que sus mejillas no adquirieran ciertas tonalidades una vez que las miradas retornaron a ella, expectantes. por primera vez en su vida, estaba tan cansada de ser observada. — no quiero verlos en diez minutos, tomaremos un descanso. — indicó, sin desviar su atención ni permitiendo que otra parte de su anatomía denotara su frustración. — ahora. — alcanzó a pronunciar, suficiente para desaparecer a terceros de su campo de visión antes de apenas cortar un poco de distancia con el mayor, estudiándolo efímeros segundos previó a liberar un pesado suspiro de entre sus carmesís. — no te hagas el interesante conmigo, ¿qué estás haciendo? ¿sabes lo importante que es para ellos que los ayudes? — inquirió, no creyendo importante especificar que, en realidad, dependía de sus vidas. — ¿y de donde sacaste cerveza?, son como las doce del día. —
❛ ¿hm? ❜ baja la vista de donde cientos de pájaros vuelan en círculos sobre el techo de la academia. entonces nota que no estuvo atendiendo a lo último que ella dijo. ❛ discúlpame. no quiero hacerte perder el tiempo. ❜ seguro hay decenas de brujes deseando adquirir la telequinesis que están dispuestos a poner más empeño que él, pero su mente ha estado dispersa desde que inició la jornada. en realidad, desde que recibió aquella carta con peligrosas acusaciones a su aquelarre. ❛ algo malo va a pasar aquí, ❜ susurra para sí mismo, aún distraído por sus pensamientos. no hace falta ser adivino para saber que esas aves no auguran nada bueno, pero entonces ignora por qué todavía nadie detuvo la práctica. aunque bien, supone que él sigue aquí al igual que el resto. ❛ ¿en qué estábamos? la trayectoria… ❜ al fin regresa en sí mismo y devuelve su atención a los cubos.
inevitable que irises no sigan la trayectoria contraria. durante el transcurso de minutos, se había rehusado a centrarse en la inminente presencia de oscuros celestinos, rondándolos como si fueran presas. tampoco era sorpresa que después de sucesos, la naturaleza respondiera o bajo su parecer, les advirtiera. — ambrose no me haces el tiempo, pero me parece que necesitas... necesitamos un descanso. — culminó, liberando todo el aire que, sin realizar, sus pulmones habían estado reteniendo, decidiéndose por desviar la mirada para con un discreto movimiento de cabeza, invitando al contrario a acompañarla sobre la mesa donde sus objetivos estaban descansando. que pésimo día habían escogido para pretender adquirir la habilidad. — la cuestión no es si algo malo va a pasar, es cuando pasará. — se atrevió a retomar el tópico, brazos cruzándose sobre su pecho, pobre intento de brindarse cierto conforte.
Practicar en grupo no le parece mala idea, así escucha alguno que otro consejo que no se atreve a pedir en voz alta. La concentración se vuelca sobre una pirámide de tablas que minutos atrás se encargó de acomodar, vista dirigiéndose a su objetivo y… Se ve interrumpida, un tercero en escena que no sigue el guion de la simulación que les tocó vivir, no es hasta que otra le llama la atención que Vita lo nota, sintiéndose de repente molesta. ¿Esa es la intromisión a su avance? Niega con la cabeza. “Si no quieres estar aquí no nos hagas perder el tiempo” Reclama en tono alto, sin inmutarse por las posibles razones. “O sólo deberíamos ignorarle” Eso mismo hace, volviendo a anteriores acciones, “¿Me decías?”
no esperaba la reacción por parte de la fémina, efímeros segundos en los que se permitió evaluar sus deseos por insistir por tercero, pero finalmente optando por dejarlo ir. secundar las acciones femeninas, por más que quisiera, el tiempo no era su amigo, además que cualquier otra opción, sería faltarle al respeto a quien de verdad parecía interesada en lo que tenía para enseñar. — la trayectoria. — repitió en cuanto dio la espalda y retornó su visión a los objetos de madera en cuestión, no tardando en repetir el acomodo en pirámide que había sido interrumpido. — tienes que visualizarlo en tu cabeza, sentir la energía abandonando tu cuerpo y hasta el peso de ellos en tu poder. la mente humana es tan poderosa que es capaz de lograr cualquier cosa. —
tintes curiosos adornan sus facciones mientras la bruja le enseña una manera efectiva de lograr aquello. se plantea que debe esforzarse, además de que no va a negar que es una de las habilidades más llamativas de la lista de maravillas y poseerla sería un buen desenlace para el día. permite que su tutora termine hasta la última palabra para finalmente sonreír ladino, culminando con un discreto atrapamiento de su labio inferior, para después asentir y pararse frente a los objetos de práctica. ‘ ¿me tienes fe? ’ trata de sonar más animado de lo que ha estado esos días. ‘ la fe es importante ‘ añade en broma, ahora fijando los ojos en el cubo que es su blanco de ataque. así que hace lo que ella dijo: visualizar una energía emanando de su cuerpo hasta llegar al cuadrado de madera y entonces, la hace crecer en su alrededor como si lo atrapara. facción de victoria se apodera de su imagen cuando de repente cubo es elevado por fin de la superficie. sin despegar los ojos del objeto vuelve a dirigirse: ‘ vaya, felicitaciones tutora ‘ por su buen desempeño en los consejos que le obsequió antes. ‘ no me gusta deberle a nada a nadie aunque lo hagan de buena fe. ¿aceptarías un favor a cambio en brevedades? ’ con otra habilidad que él tenga, por ejemplo.
— puedo tenerla, eso y lo que necesites, jens. — concedió con seguridad, sonrisita prontamente adornando carmesís, vocablos no se encontraban vacíos. parte de su trabajo requería depositar emociones, llenar espacios que nadie más podía o se había atrevido a hacer en su ausencia, de preguntárselo, siempre respondía que era brindar la motivación para desarrollar el potencial que se encontraba desperdiciado o hibernando en su interior. y para su parecer, lo que pretendían alcanzar durante la práctica no distaba; la telequinesis se encontraba en su interior, en las capacidades que los celestinos les habían obsequiado al hacer su sangre especial. solo necesitaban presionar los botones correctos para desatarla. imposible que su sonrisa no se agrandara al presenciar el avance, tan satisfecha que hasta su energía debió comunicarlo al masculino. — estas adelantándote, aun queda un largo día. — indico, después de un breve resoplido, comenzando a pasearse detrás del contrario. no queriendo cantar victoria antes de tiempo, además que, tampoco es quien acepte favores, esperaba dominar las habilidades antes de tiempo. — ¿podrías acomodarlos en una pirámide ahora? —
“Eso me lo han dicho al menos tres personas en lo que va del día, no estas ayudando” esta frustrada, molesta, ¿enojada? Tal vez. No sabe con exactitud, pero todas las emociones negativas rondando por su cuerpo y su cabeza no le dejan tener éxito en las prácticas. Ojalá no tuviera que estar estancada ahí perdiendo el tiempo, no cree que hoy pueda tener resultados positivos. Su mal estar lleva a que sienta sus palabras como una acusación, y todo lo que hace en respuesta es bufar mientras clava la mirada en ella. Es lo que lleva intentando hacer todo el maldito día. Se muerde la lengua, literalmente, para no lanzar otro comentario. Guarda silencio y centra su atención en la torre de cubos. Son varios los segundos, que para ella se sienten como minutos, los que intenta concentrarse para lograr el más mínimo de los movimientos. Pero otra vez no recibe nada.
aparentemente la mayoría de los presentes se había puesto de acuerdo para hacerla perder la paciencia que solía reinarla, cerebro comprendía los motivos adornaban el ambiente para justificar el malhumor de terceros, no obstante, su anatomía no. necesitando de inhalar profundamente, porque lo último que parecía agregar a su día o a la lista de motivos por los cuales había ojos curiosos sobre ambas féminas, era una discusión sin sentido. nunca había sido quien se dejará llevar por sus emociones de esa manera y sabía que, después habría arrepentimientos. — intentemos algo más. — antes de dar espacio para replica, anatomía situada en lugar de los cubos y objetos ahora flotantes a la altura visual de su compañía, efímera elevación de hombros, celestes retadores. por mas que deseada dejarlo de lado e irse, estaba consiente de lo importante que era la habilidad, en especial con lo redactado en las cartas matutinas. — no tienes que decirlo, puedo sentir que estas molesta y si dirigirlo hacia mi te lo hace mas fácil, esta bien. — cruzó los brazos sobre su pecho, ultimo recurso. — no desperdicies la emoción, proyecta el cubo en mi dirección, anda. —
“Perdón, es que… no dejo de pensar en lo que decía la carta…” suspira con pesadez. Honestamente no cabía en su cabeza que alguna de las personas a las que consideraba como familia pudiese ser un traidor y mucho menos que estuviese implicado en las recientes muertes. “Igual hace rato manejo este poder…” al menos tenía eso a su favor.
— de acuerdo… — largo vocablos mientras que posicionaba anatomía sobre la mesa, justo al lado de los cubos, agradeciendo en silencio no tener que comenzar con otra clase, poder permitirse un momento de paz… o lo más cercano que tuvieran a eso. las noticias provenientes del escrito también causaban intranquilidad en ella, pero en mayoría, estaba negada a creer sin prueba alguna. — ¿quieres hablar de la carta o cambiamos de tema? —
Realmente lo estaba intentado, no sólo porque era una habilidad que en verdad quería dominar, sino también porque era Celeste quien le dedicaba tiempo y paciencia a enseñarle la forma correcta de usar la telequinesis. Sin embargo, su concentración no era la mejor y su ánimo, menguado por la medicina que había ingerido en la mañana, tampoco tenía la vitalidad usual que cargaba Terry. Era como una versión de sí mismo pero de forma casi transparente. ‘Perdón. Perdón, Celeste, pero mi concentración me está dando la espalda’ admitió con un ápice de frustración. Enseguida imitó acciones ajenas y apoyó la espalda en la pared, mientras cerraba los ojos un instante, intentado dejar a un lado la cantidad de aves a su alrededor y el presentimiento que le causaban. No quería pensar en más cosas malas. ‘Entiendo si prefieres ir a enseñarle a alguien más, pero…’ Dejó escapar un suspiro exagerado y su mirada regresó a su amiga en un instante. ‘Es que realmente quiero lograrlo, pero no sé cómo y eso me frustra’ agregó y terminó por sentarse en el piso.
presionó carmesís con suavidad contra si mismos, buscando en su cabeza los vocablos indicados para comunicar las preocupaciones que habían estado apoderándose de ella desde que el masculino se había decidido a poner pie de vuelta en propiedad pheme, temiendo que cuestionar lo equivocado solo empeoraría las cosas. lo último que quería era afectarle, todo lo contrario, deseaba ayudarlo, pero algunas veces se le complicaba encontrar inicio o fin en las emociones contrarias. había estado tan envuelta en sus responsabilidades, que era imposible que el sentimiento de culpa no se hiciera presente en su pecho. — terry… — murmuro suave, casi en protesta como replica a la salida que le ofrecía, en otras ocasiones se recordaría la postura que suponía tenia que mantener, pero en ese instante y en compañía del de hebras castañas, imito suspiro y posición, sin importarle el atuendo o los ojos curiosos, única diferencia que envolvió sus piernas con sus brazos, rostro girándose para permitirse continuar con su análisis de pequeños gestos. — no tienes que pasar por todo esto solo… no me imagino como fue lo de yago… podemos practicar después, en casa, pero… — orbes descendieron a la tierra, como gesto nervioso. — no me dejes fuera, por favor. —
Observa en silencio a la joven y al practicante, se plantea por un segundo, darse la vuelta y alejarse de ahí pero al notar aquella emoción expresada por el practicante, decide permanecer, con una expresión de diversión en su rostro. Ante la última pregunta hecha por la muchacha, dirige su mirada a aquel muchachito, lo nota dudar, realizando al final algunos gestos extraños con el rostro. Suelta un suspiro ruidoso y mueve los cubos de madera, lanzándolos en la cara del chico — Lo dudó demasiado — dijo, encogiéndose de hombros — Tal vez así despierte — atrajo un cubo hacia su mano, lo observó por un par de segundos, para después mirar de nuevo a aquel mocoso — Lo lanzaré directo a tu cara, te quedarán moretones feos si no haces siquiera un intento real de detenerlo.
ambas cejas se elevaron en cuanto los cubos colisionaron con las facciones masculinas, teniendo que presionar sus labios contra si para no reaccionar por completo o interrumpir. si sus métodos no estaban funcionando o entreteniendo lo suficiente, no encontraba el sentido de contradecir a la mayor. tal vez había estado abordando mal todo el asunto, estaba dejándose llevar por las emociones que le habían traído las noticias del inicio del día, haciendo las cosas mal. — ni pienses en meter tus manos. — agregó, adoptando una pose más dura; anatomía enderezándose y dando esfuerzo extra por desvanecer preocupaciones, cuando los orbes contrarios se centraron en propio semblante en búsqueda de ayuda. — la escuchaste bien o usas telequinesis o podemos seguir con esto toda la tarde. no es como que vayan a dejarnos ir a otro lado. — reiteró, único movimiento de celestes para asegurar totalidad de dígitos impropios en costados de pantalón. — todo tuyo. —
“Esta bien, redirigir la energía suena sencillo”; sentenció, posando su mirada en la castaña. Y sonaba sencillo, pero cuando lo intentaba todo parecía estar en su contra y podía achacarlo a que se encontraba nervioso, terriblemente nervioso, pero tampoco quería excusarse en aquel aspecto para no dar lo mejor de si. “Si, vamos a practicar, es solo que parece que no soy tan bueno en ello como creía que sería”; ofreció, pasando una mano por su cabello para anudarlo con una banda de goma. “Pero estoy listo, ¿sigues queriendo ayudarme?”.
— por supuesto. — no existió espacio para la duda entre sus vocablos, aunque en esa ocasión no era su caso, recordaba el gran peso que había sentido sobre su espalda durante las practicas anteriores, pies redirigiéndola a otro punto del espacio que había designado para la sesión, para permitirse evaluarlo desde otro punto, quizás una diferente perspectiva. — esta es una habilidad que las personas algunas veces tardan años en perfeccionar y… sé que lo que menos tenemos es tiempo, pero no hay una manera de hacerlo bien, así que presiones, solo hay que intentarlo, ¿qué dices? —
‘ Lo estoy intentando. ’ murmura, soltando un suspiro ante la manera en la que la contraria se dirige a ella. Mas es complejo cuando recién cuando llegó a su aquelarre pudo conocer potencial de habilidades; muchas de las cuales recién está descubriendo, el verse enfrentada a esta situación tensionándole más de lo que debería. ‘ Vale que me dije a mí misma, al menos una chica guapa va a ser mi profesora hoy, sin embargo les faltó advertirme que también sería bastante exigente, hm. ’
necesidad de mostrar fortaleza frente los rumores a su alrededor, impidió que notara lo injusta que estaba siendo con ajenos a la situación, pero sin saber que otra reacción seria adecuada o en quien debería de confiar. facciones visiblemente suavizándose pasados par de segundos, carmesí inferior prisionero de aperlados. — lo siento. — expresó, permitiendo que pulmones ingresaran oxígeno, viejo habito que pretendía aclarar sus pensamientos, replantear existencia terrenal, previo a separar su anatomía del muro, cortos pasos que la acercaron a la ignis para con gentileza ofrecer genuino alzamiento de comisuras. — vamos a intentarlo nuevamente… un último intento. — hablar casi terciopelado, diestra alcanzando dígitos impropios hasta dejarlos con gentileza a una altura media, palma hacia celestinos, preparándolos. — pero si la distracción sigo siendo yo, podemos buscar a alguien diferente, dejar esto para otra ocasión… — quiso aligerar el ambiente bromeando, aunque la manera en la que sus hombros ascendieron y descendieron, la delataron. había cosas más importantes. — ¿puedes pensar en los cubos como algo que realmente deseas? ¿qué necesitas?, con intensidad, como si estuvieras en un desierto y necesitaras de ayuda, ¿entiendes? —
Estaba intentando concentrarse, sentía que le iba a costar bastante agarrarle el ritmo así como le había costado hacerlo con la piroquinesis. Creía que todo sería más fácil si su amiga estuviera con ella en ese momento, pero tenía que aguantarse y hacerlo sola. Se perdió un momento en sus pensamientos, ¿que pasaba si se reusaba a beber el brebaje de la verdad? no le parecía justo que la obligaran a beberlo. Lo miraba como una violación a sus derechos, nadie podía decidir por ella. La voz de la joven la interrumpió y la devolvió a la realidad. “Lo siento… ¿qué decías?” Se mordió el labio inferior. “No sé su pueda concentrarme hoy” torció los labios.
la paciencia era una de las cualidades que la enorgullecía, ante lo primero separó los labios dispuesta a recomenzar con el pequeño discurso del cual había perdido cuenta sobre número de ocasiones que había sido pronunciado, pero lo último la hizo asentir con suavidad. — no tienes que hacerlo si no estás lista, sé que no es buen día. — replicó, consiente perfectamente de todos los puntos que arruinaban el ambiente idóneo para aprendizaje. — pero es importante que adquieras la habilidad, podríamos intentarlo después... — tuvo que agregar, por más que deseara pasar por alto lo importante, no podía simplemente dejarlo de lado, mucho menos cuando se sentía responsable por transmitir sus conocimientos.