Los vaqueros metaleros de Botswana
En 1970 la música metalera llegó al continente africano y lo hizo para quedarse.
La escena y subcultura creció y evolucionó a través de las décadas, fusionándose con elementos de la vida diaria, que van desde los más tradicionales de aquellas tierras, hasta aquellos de clara influencia cowboy que dejo la presencia de extranjeros provenientes del salvaje oeste.
La mayoría de los Metalheads de Botswana son granjeros y ganaderos, por lo que al incluir su vestimenta regular elementos del clásico outfit metalero, da como resultado ese particular look de vaquero motociclista.
Su vestimenta diaria refleja su pasión por el death metal, pero cuando se aproxima algún concierto es cuando los atuendos más elaborados toman protagonismo. Es realmente un elaborado ritual el que realizan los cowboy metalheads para disfrutar de su pasión a full.
Pueden parecer imponentes y atemorizantes pero la ideología no tiene nada de agresivo. Es una comunidad con un gran sentido de camaradería, pero no te confundas, que de "blanditos" no tienen nada.
La forma en como hablan, su lenguaje corporal y como caminan son proyección total de lo que su vestimenta ruda refleja.
Es una actitud de poder y seguridad. Se saben y son. Tanto hombres como mujeres, porque para nada las chicas están al margen de este estilo.
No sólo como movimiento social. En la música (que es luego de la vestimenta la principal forma de expresión) poco a poco esta subcultura elimina fronteras.
Wrust, Skinflint y Overthrust son sólo algunas de las bandas originarias de este país que poco a poco han ido haciendo su camino y posicionándose en la escena internacional del metal.
Así son los Botswana Cowboy Metalheads
Piel, picos, playeras negras de bandas icónicas del metal, complementos toscos acompañados de botas y sombrero de vaquero, así esta subcultura que lo deja claro:
África es la última frontera del metal.