Thom York :artesano de la vanguardia : Comentario sobre disco “Tomorrow’s Modern Boxes”
Surcando nuevas mareas sónicas, así encontramos nuevamente a Thom Yorke, carismático y prolífico líder de Radiohead y de la súper banda Atom for Peace, en su segunda entrega como solista “Tomorrow’s Modern Boxes”, publicada hace un par de semanas de manera digital por vía BitTorrent. Si bien, en este trabajo se escabulle de la afectada introspección que dominó “The Eraser”, aún conserva su gusto por una oscura y sugerente electrónica que resulta perfecta para metáforas que deslizan críticas hacia la alienación tecnológica y el post modernismo, temas recurrentes en las creaciones de Yorke, pero vamos por parte.
El comienzo de la placa no puede ser más promisorio; la envolvente “A brain in a bottle” llena de matices y automatizaciones configura una atmósfera ideal para el despegue de este mini álbum. “Guess again!” e “Interference” las canciones que siguen, parecieran quedar a medio camino, pero lo compensan con cadencia y melancolía. “Mother Lode” es una hipnotizante pieza donde la voz de Yorke se transforma en un estupendo catalizador de la amargura. Cruzando la mitad del camino, se produce un grato quiebre con “There is no ice (for my drink)”, una contenida y ambiental rave de bolsillo ( si es que se puede llamar así) que brinda un poco más de fuerza al álbum. Caso aparte es “Pink Section” un verdadero mantra apocalíptico que simula acaso un notable zumbido sirénido o bien presenta las voces mutadas de almas en tránsito subyugadas por la cotidianeidad. La influencia de esta canción queda flotando en los oídos y se muta con la última canción de la placa “Nose grows some” que contiene pausadamente la fuerza de “Pink…”. Un trabajo a todas luces vanguardista y jugado. Eso sí, no es un álbum perfecto. Pero el trabajo de artesano de Yorke, transforma en poesía urbana, los machacantes beats de la devoradora modernidad.
By:
Juan Manuel Rivas
Beatnik.









