Mi corazón cae en quien es mi hogar ahora.
Ella lo cuida como si de oro se tratará, ahora vivo para ella y ella vive para mí, nos desvivimos por el uno y el otro, estamos hechos para ser uno.
Mis ojos son de ella y de su belleza inquietante.
Mis manos le pertenecen, para llenarle de caricias.
Mis labios son propiedad de ella, con ellos le marcare el alma en todo su cuerpo.
Ella es mía y yo suyo, pero somos uno solo.














