Se que te sientes cansada, que todos en este momento están débiles, como si quisieran abandonar todo y buscar refugio en la muerte, lo último en algunos casos —comenzó, arrodillándose para quedar a su altura, rodeando sus hombros con uno de sus brazos, apretándola contra él— Pero tienes que buscar dentro de ti, tienes que encontrar esa pequeña chispa de esperanza la cual te mantiene de pie en este momento. Y simplemente sacar esa mierda dentro de ti, conseguir esa motivación para no abandonar ¿Sabes cual es mi pequeña chispa? —inquirió, tomando delicadamente su mentón con su mano, permitiendo así el gusto de verla directo a los ojos— Tú.
No tuviste mejor palabras para describir cómo me siento, esto es una mierda —dijo débil. Esta vez no lo apartó cómo solía hacerlo siempre, es más, apoyó su cabeza en el hombro de él— Ahora me puedes abrazar, pero juro que si tengo la suerte de llegar viva a L.A y lo intentas nuevamente, te patearé el trasero —murmuró intentando bromear—. ¿Cómo haces para encontrarle la solución a todo? En serio, para mí las esperanzas y todas esas mierdas ya son inalcanzables. Sólo lo dices porque eres mi mejor amigo, Ash, tú eres un luchador por naturaleza, no necesitas de ninguna chispa.

















