Si la temperatura aumenta un poco más voy a morir derretida o por deshidratación. —Susurró, mientras se sentaba sobre la arena en medio de la nada.
he wasn't even looking at me and he found me
$LAYYYTER

Kaledo Art
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

PR's Tumblrdome

@theartofmadeline
Jules of Nature

#extradirty
will byers stan first human second

shark vs the universe
One Nice Bug Per Day
art blog(derogatory)
macklin celebrini has autism
No title available
Three Goblin Art
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ

izzy's playlists!

Discoholic 🪩
Cosimo Galluzzi
Game of Thrones Daily

seen from United Kingdom

seen from Netherlands
seen from Bangladesh
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from Malaysia

seen from Singapore

seen from Germany
@berrymermaid
Si la temperatura aumenta un poco más voy a morir derretida o por deshidratación. —Susurró, mientras se sentaba sobre la arena en medio de la nada.
Eres la sirenita Ariel?
La sirenita Ariel es pelirroja y yo soy castaña. Además, ella es una copia barata de nosotras, así que prácticamente me estas insultando. Oops.
Sólo hay que buscar una casa alejada y luego espantar a las ratas hasta allí, será fácil.
Sabes, te admiro. Eres la primera persona que no le tiene miedo a las ratas o asco.
Perfecto...
En eso tienes razón, ya que debemos decir que los de mi especie son aun más traicioneros si es que se lo proponen. Eso de ponerlos en una categoría realmente no me gusta, cada uno tiene sus motivos y cada uno es más o menos en algo. Siempre es relativo. — comentó aun mirando su mano, estaba estupefacta con eso, ella se curaba rápido, no como algunos pero si rápido, aunque eso era demasiado. — Eso suena extraño, pero creo que tienes razón. Por mucho tiempo fui corriendo por los bosques sin que los míos me acogieran de verdad y eso no es algo simpático. — Bajó la mirada y luego le tocó el hombro — No eres la única a la que le han llamado monstruo muchas veces en su vida — sonrió esta vez de verdad, algo triste en todo caso. — igual debo darte las gracias y deberte una.
Pues, para serte sincera yo creo que cualquier podría llegar a ser traicionero. No importa si eres un simple mortal, ángel o demonio, lobo o vampiro, sirena o hada. Da igual, no puedes asegurar que la confianza de uno vale más que la de otro. Tú lo has dicho, rubiecilla. —Sonrió amplio, al mismo tiempo que asentía con el rostro—. Entiendo. De todas formas, yo los alejé de mí. —Admitió—. No es que ellas decidieran hacerlo por cuenta propia. La personalidad que tengo nunca congenió del todo, así que era un tanto predecible que nuestra relación terminaría de esa forma. Cuando eres sirena sólo hay extremos, las hay buenas y malas, pero yo prefiero un nivel intermedio, eso no les gusta. —La observó un tanto sorprendida e intentó dibujar una sonrisa en su rostro—. ¿Deberme una? Tranquila, no te preocupes.
Si decides hacerles un refugio yo puedo ayudarte. —Comentó, ladeando la cabeza y esbozando una pequeña sonrisa—.
¡Me encantaría! —Sonrió amplio debido a la emoción—. Porque me da un poco de miedo, así que necesitaría algo de apoyo. Además, todos se sentirían aliviados sin tenerlas cercas, así que nos deberían una.
Perfecto...
Eso mismo estaba por preguntar, pero creo que lo hacen para protegerse — comentó — Pues debo asegurarte que no, es que mi vida se ha erradicado más en la tierra que en el mar, inclusive no he vivido en lugares con agua, mi familia y luego mi manada no eran muy adictos a esta, aunque a mi me gusta bastante, pero si he escuchado de ellas, así que puedo decirte que he tenido la oportunidad de verte — sonrió luego pensándolo bien. Sintió el tacto con la chica y pensó e retirar la mano, no era confiada en ese tipo de cosas pero no lo hizo. ya que vio como su mano comenzaba a sanar rápidamente — Wow… Hubiese tardado semanas — comentó cuando ya estaba sana por completo — de verdad es genial, gracias — se veía como un cachorro en este momento, podríamos decir que hasta movía la cola. — Es impresionante
Sí, ese es uno de los motivos más importante. Pero aún así, creo que las sirenas no serían las primera en saber aquello. —Admitió sin más—. ¿Me creerías si te digo que yo no soy precisamente una fanática del agua? Digo, me agrada poder controlarla, pero no vivir ahí. Prefiero la vida de los humanos. Lo sé, es una locura. Además, siempre he creído que tenemos algún tipo de maldición y la mayoría de los que viven en las profundidades del océano no son precisamente amigable conmigo por decir eso. —Sonrió amplio al ver como la herida ya estaba curada. Definitivamente había hecho un buen trabajo y ambas estaba satisfechas con el resultado—. No es nada. Me agrada sanar cualquier herida, porque es lo único que me hace pensar que no soy un monstruo, como dicen algunos... —Negó con el rostro al recordar cuantas veces la llamaron así. Quizás eran pocas a diferencia de otras sirenas, debido a su historia. Pero, seguía siendo incómodo—. Reitero, no es nada, en serio.
— Nunca lo había pensado desde ese punto de vista — Murmuró pensativa — Pues sí, ¿acaso no se siente bien ser considerada una diosa del Olimpo? — Soltó una leve risa — Curar a las personas, ¿eh? Eso es bastante útil. ¿Qué tipo de cosas puedes hacer con el agua? Oh, y hablando de eso, ¿no es, acaso, el desierto el lugar menos indicado para una sirena? — Frunció el ceño al oírla y se sintió su ánimo decaer bruscamente — No tengo alma — Repitió — Debí suponerlo.
Cuando dos personas no se acoplan, obviamente tendrán una actitud aburrida y la conversación se tornará un poco sosa. —Rió divertida—. Esa palabra siempre ha causado gracia, lo lamento. No me gusta. Yo... Sé que nunca habrá alguien que se enamore realmente de mí. Es como una maldición, se enamoran del aspecto o de tu voz, pero no de tu corazón. —Se encogió de hombros—. Podría hacer que una cañería explote. —La miró seriamente y luego soltó una carcajada—. No, en realidad, nunca lo he intentado, pero también manejamos la humedad, no sólo el agua. Sobre la pregunta... pues, de todo un poco. Desde mojar a alguien por completo o lanzarlo lejos con un golpe de agua. También puedo torturarlo con los agudos de mi voz, eso sí es divertido. —Se acercó a ella y tomó su mano inconscientemente—. Las personas que no me conocen me consideran un monstruo, creo que eso es peor. —Dejó aquella mano a un lado y bajó la mirada un tanto avergonzada por lo dicho—. Lo siento, carezco de delicadeza, pero mi apariencia hace pensar lo contrario.
Tienes razón, pero me da lástima que las quieras matar. —Encogió los hombros—. De Chernobyl… Sí, de Chernobyl. ¿Tú eres de aquí?
Está bien, prometo que no les haré daño. Es más, podría hacerles algún tipo de refugio. No lo sé. Quizás vaya a una casa abandonada y la llene de queso. Entonces, ellos tendría alguna distracción y así no nos molestarían todo el tiempo, ¿mejor? —Preguntó sonriente—. Oh, interesante. Sí, yo soy de aquí.
Esto podría ser interesante.
Digamos que no estoy acá por gusto.. Pero puede ser interesante. Ya sabes, nuevas personas, nuevos lugares. -Encogió los hombros- ¿Tú conoces éste lugar?
Nadie está en este lugar por gusto, dalo por hecho, moreno. ¡Exactamente! Por lo mismo estoy intentando no caer en lo básico. Ya sabes, quejarme todo el tiempo del sitio o los humanos. Aunque, siempre he tenido que convivir con ellos, así que me da igual. —Suspiró—. Llevo un par de días viviendo acá. —Alzó ambas cejas—. ¿Con quién tengo el gusto de hablar? Yo soy Berry.
Tal vez sólo ahuyentarlos. Soy Aillén, un gusto.
Pero, volverían a aparecer y esa no es la idea. Qué lindo nombre. Por cierto, ¿eres de Bodie o Chernobyl? Me he topado con personas de diferentes grupos, así que me gustaría saber de cual eres tú. Sí, soy algo curiosa.
Es bueno saberlo — Sonrió — Hace tanto no tenía una conversación con alguien que me preocupaba ser muy aburrida. Sirena — Repitió — Debe ser genial ser una. ¿Lo hacen? — Preguntó con asombro, dejando escapar una leve sonrisa — Demonio — Respondió secamente — ¿Cómo lo sabías?
No eres aburrida. Es más, creo que ninguna persona lo es. —Alzó ambas cejas—. Sólo depende de cuanta química, buena relación o lo que sea, tengas con la otra persona. ¿Genial? Pues, si te gusta ser observaba todo el tiempo por los humanos como si fueras algún tipo de diosa del Olimpo, sí. —Frunció los labios—. Lo que me agrada de ser sirena es el control que tenemos sobre el agua y que podemos curar a las personas. Oh, mi voz también, pero algunas se suelen aprovechar de eso. —Admitió—. Porque... No sé si sea adecuado decírtelo. —Mordió su labio inferior—. No tienes alma. Ya sabes, no hay nada de esa profundidad característica de los humanos o ángeles.
Esto podría ser interesante.
Supongo.
¿A qué te refieres exactamente con eso?
Noches...
Me alegra que la pases bien, entonces. Oh, no me refería a este lugar, me refería a un tema personal pero bueno…─Suspiro.─Un gusto Berry, yo me llamo Aireen.
No la paso bien, pero tampoco me quejo. He conocido a personas bastante agradables, a pesar del motivo por el cual están aquí. Lo siento, es que algunos se quejaban de el. —Mordió su labio inferior y sonrió—. Qué lindo nombre.
Noches...
No sé si buenas o malas, así que simplemente noches.
Eso depende. Para mí son muy buenas noches, aunque hay otras personas que sólo se dedican a quejarse. Digo, a pesar de ser un desierto también tiene su encanto. Aunque claro, tendríamos que ignorar a los ratones. Soy Berry, ¿quién eres?
¡En este sitio no hay cobertura!
Sí, en serio. - Dijo algo confundida por su comportamiento. Había cosas en ella que no le parecían muy normales. - Estoy de paso aquí, soy de Jersey.
—Desvió aún más la mirada y sonrió levemente—. Humano... —Susurró en un tono de voz que ni siquiera ella podría haber oído—. ¿Es lindo? Digo, nunca he visitado Jersey. Oh y soy Berry, un gusto.
— Oh, no. No. No pareces seria… Eres agradable — Sonrió, cambiando el tema rápidamente — ¿Eres humana?
¿Hablas en serio? Me alegra saberlo, tú también pareces alguien agradable y con quien se puede entablar una conversación civilizada. —Admitió sin más—. Mitad humana, mitad pez, ¿sigo considerada como un humano? —Rió divertida—. Soy una sirena, ¿y tú? ¿Vampiro o demonio? Tengo demasiados años. —La miró fijamente—. Tus ojos te delatan frente a mí.