Entrecerró ligeramente sus párpados ante lo que su acompañante comentaba, estudiándola con su mirada por apenas segundos antes de volver a hablar:— ¿Y son los típicos anteojos de nerd? Porque si no, no cuentan —y para ese momento estaba seguro de que la joven sabría interpretar la broma que ocultaban sus palabras; eran pocas las ocasiones en las que hacía uso de la poca seriedad que lo caracterizaba, y aquellas se reducían a momentos por completo diferentes a aquel que se encontraba protagonizando junto a la norteamericana.— ¿En serio lo crees? ¿Incluso cuando parece que me esfuerzo para verme como un vagabundo? —alzó las cejas, dibujando una sonrisa sobre su rostro. Chasqueó la lengua, restándole un poco de importancia a lo que decía la joven, aún cuando sabía que era un asunto bastante serio— Y mujeres también… No faltará alguien de tu mismo sexo que te juzgue por usar un vestido corto, así como las que lo hagan si usas uno que te llegue hasta los tobillos —se encogió de hombros, rascando distraídamente su barbilla.— Es estúpido viniendo de cualquiera, y aunque sé que es más fácil decirlo que hacerlo, no deberías dejar que te importe. Estoy seguro de que tú te ves bonita incluso cuando usas tu ropa de oompa loompa —bromeó, con una sonrisa entretenida en su rostro.— Bro serás entonces, aunque dudo que mi acento me permita sonar demasiado como los del Bronx —entrecerró sus párpados, sin lograr eliminar los rastros de diversión de su rostro.— En Alemania y alrededores es bastante común. Mi madre no quiso pensarlo demasiado —ladeó sus labios en una pequeña mueca, negando con su cabeza.— Uh… Diré que eres la primera, sólo para no romperte el corazón —asintió, sin tardar en dibujar una nueva sonrisa en su rostro.— ¿No vas a mencionar mi perfecta dentadura? Y, aunque no quiero darte la razón, mi padre es dentista como el de Willy. Pero yo tengo mejor gusto a la hora de elegir cortes de cabello, ¿huh? —
--- ¿Qué contaría como lentes de nerd? Por que no son de esos que tienen forma de oficinista, ya sabes, largos y con la pata gruesa. Los míos son los comunes... creo que se dice “lentes de pasta” o con montura de pasta, ya sabes ---Comentó la fémina para luego hacer un ademán con su mano restándole importancia al asunto de los lentes, puesto que era bastante ignorante en aquel tema (si es que aquello era un tema en sí).--- ¿Un vagabundo? Pero si te ves como un homless, pero un homless bien vestido dentro de todo ---Agregó la muchacha, con un tono bromista, ensanchando su sonrisa dejando a la vista del muchacho su dentadura, esperando que e muchacho no se sintiera ofendido ni mucho menos por su comentario, ya que no tenía ninguna mala intención al decir el mismo.--- Sí, eso es verdad aunque los comentarios de las mujeres ya me tienen sin cuidado, la verdad... es como lo dices. Si es demasiado corto, es por que es demasiado corto, si es muy largo es por que es muy largo, y lo mismo con las actitudes y o ñas decisiones que tomas. Aunque algunos seres humanos vienen a la vida por eso mismo, la única misión que tienen es hacer un poco más miserable el día día de los demás ---Agregó siendo completamente sincera con el alemán, el cual parecía comprenderla en cierto punto y eso era bueno en cierto punto, por que nadie además de él había al menos intentado comprenderla desde su llegada al campamento.--- Hey, gracias ---Sonrió ante e elogio del muchacho, mientras sus mejillas se teñían de un color carmesí haciendo contraste con su piel pálida. No se esperaba eso, o al menos no lo veía venir, pero no podía decir que dicho elogio no le había agradado, por que había pasado todo lo contrario.--- Vienes de Alemania, huh. ¿Qué tal es? Nunca he viajado... aunque según mi abuela, su abuela era alemana o tenía descendencia alemana, aunque a decir verdad sus historias a veces suelen no ser muy confiables ---Agregó casi en un susurro, con el tono justo para que el muchacho y solamente él la escuchara, aunque no le molestaba si otra persona la escuchaba, pero al fin y al cabo la conversación era entre los dos, y nadie más además de ellos.--- Ser la primera me gusta, la primera siempre son especiales ---Afirmó ante el comentario expresado por parte del muchacho, para luego guiñarle un ojo y soltar una pequeña risita.--- ¿Mejor gusto a la hora de elegir cortes de cabello? ¡Pero si tienen el mismo! Solamente que tu lo tienes rizado, y él lo tiene perfectamente lacio.... deberías planchártelo algún día, cuando lo hagas avísame que quiero presenciar ese momento ---Agregó con una sonrisa, hablaba como si aquel personaje fuera una persona real, aunque al final del día era simplemente un personaje el cual Brooklyn amaba, al igual que las películas y los libros en el que salía.