“Un poco más elegante que este, definitivamente” asintió un par de veces para después mirar de reojo a su compañera “Un poco más grande también y ya sabes… los privilegios que tenía allá es lo que más extraño” dijo a manera de broma aunque era la verdad, extrañaba hacer lo que quisiera sin tener problemas por eso “Mhm… entiendo” sonrió un poco, guardando sus manos dentro de los bolsillos traseros de su pantalón “Algo así, cada verano asistía al campamento, pero creo que mi vida la marcó más el colegio de monjas al que asistía de pequeña”
---¿Sí? Me encantaría conocerlo ---admitió, aunque en realidad no habían demasiadas cosas que encontrase malas en el campamento que se encontraba. Eso podía fácilmente deberse a que no había estado en otro, tampoco. En ese tanto, cruzaban un par de metros más de pasto y tierra antes de llegar a las instalaciones de los establos, abriendo la puerta para dejarla pasar a ella primero. ---Mis padres nunca me dejaron hacer muchas cosas que tuvieran que ver con la interperie; eso incluye campamentos y... unirme a las scouts ---. Aquello ahora sonaba algo idiota, mencionándolo en voz alta, pero no se avergonzaba. No tanto, al menos. Sus padres controlaban su vida como controlaban las propias. ---¿Ibas a un colegio de monjas? ¿Lo marcó para bien o para mal? ---. Ya cerraba la puerta detrás de ella al interrogar con aquellas cuestiones a la contraria. Esperaba que no se le antojara una entrometida o algo por el estilo.













