Querida Dolia,
Desde que hablamos por primera vez, detecté algo maravilloso en ti, aunque no sabía exactamente qué era. Pasé tiempo reflexionando al respecto, pero luego decidí que solo era cosa mía y que me resultabas interesante por tu forma de ser y por la amabilidad con la que me tratabas. Así que dejé pasar el asunto durante un tiempo y no hice nada al respecto.
Con el paso del tiempo, y después de haber dejado de contestar tus mensajes, ese pequeño sentimiento que mencioné comenzó a crecer en mí. Aunque no hablábamos como antes, no podía dejar de observarte desde lejos. Siempre buscaba tu perfil para saber más de ti, de cómo estabas y, en general, cómo iba tu vida. Realmente nunca me cuestioné el porqué de mis acciones; simplemente era algo que hacía y se volvió parte de mi rutina diaria.
Sin embargo, tras nuestro reencuentro, supe de verdad de qué se trataba lo que sentía: amor. Y sí, tal vez la forma en que he narrado esta carta suene cliché, pero es indiscutiblemente la verdad. Sentí amor y, además, alivio. ¿Por qué alivio? La respuesta es sencilla: por fin descifré esa "pequeña" obsesión que tenía —y que aún tengo— contigo. Comprendí mis sentimientos y me hice consciente de la persona tan hermosa que eres y de lo mucho que vales.
Puedo decir, sin titubear, que eres un amor totalmente inesperado. Me arrebataste el corazón desde nuestra primera interacción, y has estado presente en mi mente desde el día uno. Eso nunca me había sucedido antes, lo digo en serio.
Agradezco enormemente al destino, la vida, Dios, o a cualquier ser eminente que haya hecho posible que nuestros caminos se cruzaran y que ahora nos hallemos dentro de un vínculo que está completo de mucho cariño y reciprocidad.
He descubierto tantas cosas que admiro de ti durante este periodo de tiempo: tu amabilidad, tu atención hacia mí, la comprensividad que has manejado hasta estos días y tus maneras tan preciosas de demostrarme amor. Cada una de estas cualidades me ha orillado a ser sincero contigo sobre mi sentir y, actualmente, a realizarte una confesión más.
Nada me haría más feliz que fortalecer nuestra relación y que nuestro futuro sea uno en donde estemos juntos, siendo alegres y construyendo nuevos momentos íntimos y únicos que quedarán por siempre registrados en nuestros corazones. Por estas razones, Dolia, te pregunto: ¿te gustaría ser mi pareja? ♥︎









