¿Por qué aumenta el riesgo de sufrir un reventón en verano?
El riesgo de reventón de un neumático en verano se multiplica por cinco. Sobre todo, sucede en neumáticos que circulan con presiones por debajo de lo recomendado, tal y como explican los expertos.
Las altas temperaturas estivales y una presión inferior a la recomendada por el fabricante son las dos principales causas que originan el reventón de un neumático en verano. El nivel de riesgo aumenta con la antigüedad de las gomas y el exceso de carga y velocidad.
Teniendo en cuenta que el parque automovilístico español alcanza una edad media de 13,1 años y alrededor de 1,5 millones de vehículos circulan con defectos graves en los neumáticos, las probabilidades de que un conductor sufra este peligroso incidente son elevadas.
Los tres problemas más comunes en relación a las ruedas son el desgaste irregular, defectos de estado como ampollas, deformaciones anormales o roturas y la profundidad del dibujo por debajo del mínimo legal .
Es muy importante llevar a cabo una revisión antes de salir de vacaciones para verificar el estado y presión de las ruedas y evitar sufrir contratiempos.
Las principales causas del reventón de un neumático
El calor es uno de los factores de riesgo, pero hay más:
- Presión del neumático: Un neumático que circula con una presión 0,5 atmósferas inferior a la recomendación del fabricante del vehículo triplica el riesgo de sufrir un reventón. Se puede advertir que las ruedas llevan menos aire del debido cuando el desgaste de los laterales del neumático es similar en ambos lados.
- El exceso de carga y de velocidad: Cada vehículo incluye una tabla de referencias en función de la ocupación del vehículo que se debe consultar cuando existan dudas, aunque por norma general si se va a viajar con más ocupantes y equipaje de lo habitual, se deberá aumentar la presión de las gomas.
- Un defecto de fábrica o pasar por encima de un clavo que deteriore el flanco de la rueda o la banda de rodadura.
Un mantenimiento responsable del vehículo permite no solo garantizar la seguridad vial sino también la eficiencia del vehículo al evitar un aumento en el consumo de carburante así como un gasto a causa de las averías.
Cómo evitar un reventón de neumático en verano
Antes de salir de viaje, revisar el estado de los neumáticos, ya que las propiedades del neumático se van deteriorando con los años y no ofrece la misma seguridad. Por ejemplo, unos neumáticos de 10 o más años, aunque aparentemente estén en buen estado esconden un deterioro de sus materiales por lo que se recomienda su sustitución por unos nuevos, a pesar de que la profundidad del dibujo de la banda de rodadura no haya alcanzado el mínimo legal para circular (1,6 mm).
Además de la revisión, antes de salir de viaje, es importante tener en cuenta los siguientes puntos:
1. Comprobar la profundidad del dibujo: el grosor mínimo legal es de 1,6 mm y siempre debe haber un margen entre el indicador y la parte exterior del neumático. Si se observa que ya se ha gastado y están al mismo nivel, el consejo pasa por sustituirlos por unos nuevos.
2. Revisar la presión y ajustarla a la carga: se ha de comprobar cuál es la presión recomendada por el fabricante del coche según la carga prevista para evitar problemas y prolongar su vida útil. Esta operación se debe llevar a cabo siempre en frío, porque si las ruedas están calientes el aire se expande y la medición puede resultar inexacta.
3. Observar si presentan cortes, rasguños o abrasiones: esta clase de desperfectos pueden empeorar durante un viaje y son más propensos a sufrir un reventón cuando el coche está en circulación, por lo que ante la duda, la recomendación pasa por hacer una visita al taller.
4. Utilizar neumáticos apropiados para el verano: usar neumáticos de invierno durante el periodo estival puede aumentar la distancia de frenado hasta en un 30%.
Qué hacer y qué no si se sufre un reventón en carretera
Lo primero, calma y conducción suave. Si sucede durante la conducción, se debe mantener la tranquilidad y evitar gestos bruscos con el volante o una frenada contundente, que pueden desestabilizar el vehículo y hacerlo incontrolable.
Sujetar el volante con firmeza. Al notar el ruido inicial, se ha de sujetar el volante con firmeza el volante y dejar de acelerar para que el freno motor reduzca la velocidad del coche. En cuanto se pueda controlar el vehículo se deben encender las luces de emergencia y detener la marcha cuanto antes buscando un lugar donde hacer una parada segura.
Utilizar el chaleco reflectante. Se debe utilizar el chaleco reflectante antes de salir del vehículo para ser visible para el resto de conductores, de día o de noche. Según el Reglamento General de Circulación es obligatorio llevarlo en el coche y ponerlo antes de salir del habitáculo.
Cuidado al salir del coche. Con el chaleco puesto, se debe observar si se puede abrir la puerta sin ningún tipo de riesgo. En el caso de que no sea seguro bajar, se debe permanecer en el coche y llamar al seguro y a la autoridad responsable de la seguridad vial, en el caso de ver que la seguridad está comprometida.
Colocar la señal luminosa V16 o los triángulos de emergencia. Se debe hacer al salir del vehículo. Si se utiliza la señal luminosa se colocará en la parte más alta del coche; si se opta por los triángulos, la Dirección General de Tráfico señala que en vías de doble sentido hay que colocar los dos triángulos a 50 metros del coche, para que los demás conductores los vean y cuenten con un tiempo de reacción oportuno. En vías de sentido único bastará con colocar el triángulo de la parte trasera.