Carta de suicidio.
A veces me da la impresión de que solo escribo a la nada, sin embargo hay algo en mi mente que no me deja escaparme nunca de estos pensamientos, tomo medicinas que se supone deberían hacerme sentir mejor, tomo terapias que se supone me hacen sentir mejor, pero, cada día siento que me vuelvo más miserable de lo que ya soy. Hay veces en las que quisiera ponerle fin a mi eterno y sublime sentimiento.
Pienso en las muchas (o incluso pocas), las veces en las que he intentado quitarme la vida, es tan sencillo tomar un bote de pastillas y sumergirlas en tu garganta con vodka, pongo a prueba mis habilidades cuando estoy en ese estado; casi catatónica, mi vida avanza y corre en segundos cruciales y, aunque irónico, no dejo de luchar por mi integridad y mi muerte segura, en mis pocos (o muchos) intentos de suicidio dejo muy en claro las causas y motivos que hacen que quiera arrancarme la vida a apuñaladas, solo quiero dejar de sentir esta esclavitud (o eso creo yo), dejar que la vida me siga martirizando con cada una de las muchas (o pocas) circunstancias que me han llevado a quitarme la vida, quiero dejar de sentir que no valgo nada, que nadie nunca se va a fijar en mí, que nadie nunca me hace caso, estoy cansada de ser la enferma a la que todos ignoran, que no solo es un trastorno el que me mata, que la bulimia y anorexia nerviosas son causas de mi debilidad mental, que cada vez que intento salir adelante me surgen nuevos retos, ¿Cuándo podre verdaderamente gozar de mi vida? Escasos son los momentos en los que me siento alegre, plena y satisfecha, no tengo una balance emocional que me mantenga en paz y calma al menos un par de horas de mi vida.
¡Hago lo que quiero y eso ni siquiera me complace! No he comprendido que debo hacer para que esta vida me trate mejor, no puedo pensar en los días buenos porque la vista se me humedece hasta sentir que no hay más días felices, cuando fui feliz no supe apreciarlo, ¿o se supone que esto es arbitrario? Los días felices se han ido y solo sobrevivo con la poca felicidad que se supone que mi cuerpo debería generar, se supone que me médico para sentirme mejor conmigo misma y no lo consigo, los recuerdos solo me hunden más que ponerme feliz, son solo recuerdos de un pasado que jamás volverá, y, ¿Cómo quieres que piense en el futuro si ni siquiera puedo vivir el presente? Si todo el tiempo vivo pensando en el presente, en el presente que me acongoja y me hace sentir miserable, no vale la pena repararse en arreglar mis pensamientos más catastróficos puesto que todos se han rendido conmigo, no soy más que una carga adolescente que solo genera pensamientos de preocupación e ira, que, no se compensan con tan solo unas disculpas, estoy harta de pensar que hay soluciones cuando simplemente no las veo, busco las respuestas, las soluciones, hacer un poco de esto, de aquello y de nada; nada sirve y nada queda, mis palabras vacías al viento se quedan, mis últimos suspiros se encuentran en cartas que nunca serán leídas, nadie quiere leer como me siento, nadie quiere saber de mí, cuando soy solo una carga adolescente, cuando todo lo que intento sale mal o peor de lo que se supone debería ser.
Pienso en cada una de las veces que he intentado salir adelante y caigo repentinamente; ahora, simplemente tomo una posición neutral ante mis fracasos, dejo proyectos a medio camino y me enfoco en vivir mi miserable vida como la de los demás, pienso un poco en mis pocas facultades mentales que me hacen seguir adelante, pienso pues, que mi alegría se ha ido dispersa por el mar azul, ahí donde solía recorrer de pequeña, ahí donde las olas del mar nunca me van a alcanzar, pienso pues, en la soledad del inmenso mar y la calma que me atrae hasta el, como poco a poco comienza a susurrarme que me hunda en la inmensidad del ser, quiero pues, pensar que hay solo días tristes y días, vivir en la alegría no es algo que este en mi calendario o programado en mi agenda, últimamente me he vuelto más agresiva, más insolente y más aventurada, quiero salir de este infierno llamado vivir y no encuentro la manera de hacerlo, doy mil vueltas a la cama y me desplomo sabiendo que jamás va a terminar mi existencia a menos que alguien lo haga por mí, me desplomo pues en los pensamientos ebrios que invaden mi mente después de drogarme con la ración controlada de medicamentos que suponen alivian mi enfermedad; cansada estoy de intentar creer que esto se puede curar, vivo con los sentimientos al tope cada día de mi vida, siento como nadie siente y creo que nadie jamás va a saber lo que mi piel vive día con día, pienso solamente en que algún día este sufrimiento eterno va a terminar. Y dirás “¡oye, busca algo que te guste!”, y esa será la frase que más odiare de ti, lo he intentado todo y vuelvo al mismo punto, la felicidad es momentánea, sí, pero ser un adulto saludable que esté en condiciones físicas y mentales reguladas es técnicamente imposible para mí, no puedo soportar un solo segundo de esta existencia que me exige ser esclava de los pensamientos puros y felices que no tienen cabida en mi mente, todos los días son sublimes, duele tener la herida abierta todos los días de mi vida.
Quiero terminar con mi vida una vez más, pero sé que no lo lograre y volveré al mismo lugar de donde intento constantemente escapar, ¿Qué me mantiene en este estado en el cual puedo permanecer neutra? El mismo sentimiento que me hace querer morir, la esperanza.
Sentir que esto algún día va a cambiar es una de las cosas que jamás van a estar en la checklist de cosas que hice en mi vida, sin embargo intento cumplir con las expectativas de mi familia que cree que sigo en pie y a flote con medicamentos, que cree que soy inmortal y que piensa que todo es tan ligero, que sus palabras no duelen, que todo esto es de piedra cuando no es más que una hoja de papel mojada en mis llantos y lágrimas de tristeza sublime y pura, quiero pensar que no les dolerá cuando por fin decida morirme y todo en mi este en calma, no entienden que solo quiero estar en paz, me obligan a pensar en ellos, en todo lo que me rodea y como tarde o temprano voy a terminar afectando a una persona u otra, pero jamás se han detenido a pensar en lo que siento yo ante tales circunstancias, cuando todo el tiempo estoy luchando por no perder la cordura y ser una persona funcional, cuando yo perfectamente sé que todo esto es una mierda y nada a va cambiar, porque me dieron esta vida que no me tiene más que atada a una existencia absurda e inútil que me hace entristecer más y más, cuando mi sola existencia es una carga para todos y yo no puedo con ella, cuando no es nada más que un pequeño fragmento de universo, hago lo que quiero y aun así no me lleno, ¿Qué más quieres de mí? ¿Qué más te puedo pedir? Aúllo todas las noches por un simple placer, algo que me haga sentir llena y viva, pero nada llena tanto para hacerme sentir viva.
Todas las noches estallo en lágrimas que no se secan por más que yo intente callar el llanto, sé que todos escuchan mis lamentos, pero quiero ser egoísta y pensar que nadie me escucha. Quiero dejar de preocuparme por mi familia, por mis amigas, por la gente que me rodea y poder morir en paz, solo quiero dejar este mundo para poder descansar y sentir la paz que nunca he tenido, ¿Por qué nunca he podido sentir esa paz que tanto anhelo? ¿Por qué mi vida tiene que ser una constante tragedia? Jamás he querido sentirme así, quiero sentirme viva como las demás personas, como la gente neurotipica, no quiero sentir más esta presión en el pecho que hace que todos los días llueva en mi corazón e intente matarme de una u otra forma, quiero sentir lo que los demás sienten a un nivel normal, no quiero sentir de más, no quiero que esto siga aplastándome hasta que por fin tenga un final trágico, nadie cesa mi llanto por las noches, mientras me ahogo con mi llanto y saliva esperando...













