¿Has visto a esas personas que le temen a las alturas?
Yo no puedo saltar, un paro cardiaco no me frenaría pero tampoco permitiría que descubra lo que hay al fondo… solo oscuridad o, tal vez, esa luz que me cegaría para siempre.
Algunas personas nacimos para caminar, ir lentamente hacia la meta y mientras tanto, en ese camino donde lo que nos encontremos será una ganancia para bien o para mal, el aprendizaje y la experiencia, eso nunca es una pérdida cuando se sabe hacia dónde va cada paso que damos.
No sé si es temor, pero aprendí a andar con cautela.. de tantos saltos que di, ahora lo único que me queda es ir lentamente por senderos aunque peligrosos o indudablemente buenos para mi gusto, me dejan en la puerta del lugar donde quiero estar.














