Vayas donde vayas te mandare mis fuerzas, aunque me fallaras juro no tenerlo en cuenta.
Le he pedido a Dios que te guie en cada paso, que te de esa fe con la que un día a mi te trajo.
Si es cuestión de confesar realmente lo que pienso, no pensé jamás que llegarías a hacerme esto, pero el tiempo es sabio y ayuda a perdonar, personas así dicen que es mejor olvidar.
Te mandaré mis fuerzas aunque desprecies mi mano.











