—Tienes razón, Caly. ¿Dónde te habías metido? —le preguntó con cierta diversión, sabiendo que el hecho de no haberse visto era por haber estado de gira con su banda—. Cuando quieras, yo acepto un trago en todo momento —aceptó asintiendo varias veces.
— He estado de vacaciones en Brasil, fue lo mejor del mundo. No cámaras, no papparazzis, no gente conocida, nada, solo yo y las hermosas playas de Río de Janeiro. — respondió con orgullo, recordando los buenos momentos pasados hace no tanto tiempo atrás. — Ni siquiera debí haber preguntado, tú siempre me dices que sí a los tragos niño arco iris. — rió, siendo una sonrisa la que se formó segundos después en su semblante. —














