@b4d4zz: you better work b!tch

titsay
Not today Justin
occasionally subtle
KIROKAZE
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
cherry valley forever

Product Placement

JBB: An Artblog!
macklin celebrini has autism
dirt enthusiast
noise dept.

Andulka
Monterey Bay Aquarium
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
Game of Thrones Daily
h
Peter Solarz
DEAR READER
art blog(derogatory)
RMH

seen from Malaysia

seen from United States

seen from United States
seen from Germany
seen from United States

seen from France

seen from Malaysia

seen from China
seen from United Kingdom
seen from Canada

seen from Argentina

seen from T1
seen from Mexico
seen from United States

seen from Malaysia
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@conspirancez
@b4d4zz: you better work b!tch
–¿No te cansas de mentir, Frances? Jamás me agradaron, ni por más pequeñas que sean. Puedo apostar mi carrera entera que no soy nada menos que un simple calentón que se ha tornado algo adictivo en tu día a día, lástima que no soy tan idiota como para no darme cuenta. – Huyó de sus labios al instante, apartándola en lo que buscaba un extremo donde no tuviera que sentir el calor de su cuerpo, donde no tuviera la constante tentación de entregarle todo nuevamente. – ¿Qué es lo que quieres de mí ahora? –. Escupió como sí hubiese veneno en sus palabras, observándola con el claro recelo reflejado en su mirar.
— Lo dices como si no lo hubieras sabido en un principio. Vamos, esto es Hollywood cariño, la ciudad en si misma encierra las más grandes mentiras. Y no puedes negarme que formas parte de alguna de ellas. —espetó entre dientes, escudriñando sin pudor alguno las facciones de la rubia con evidente recelo. Sabía que no eran correctas sus acciones, pero la tentación era la suficiente como para empujarla a un abismo compuesto por una interminable perdición. Ella se había convertido en una droga capaz de mantenerla viva a pesar de su condición medica, cosa que ni las sustancias químicas en si misma habían logrado en años. Era obvio, pero la ojiazul jamás sería capaz de confesárselo. Había desarrollado un tipo de errático afecto que no solo sentía entre sábanas, más bien con su simple presencia. Quizás fue por las historias que encerraba en los zafiros que como fulminantes faros la habían hipnotizado en la carretera que constaba su existencia. Tal vez por lo dolorosa que se saboreaba la idea de soltarle la mano definitivamente, abandonando su corazón en pedazos. Trozos que siempre pondría nuevamente entre sus manos, porque así era su amor. Algo destructivo, sádico, epicúreo; pero conservador de un afecto excepcional, capaz de colar una esperanzadora luz en las interminables grietas que en su organismo ocultan hostigantes verdades. Su semblante carecía de su cínica chispa, siendo esta reemplazada por una seriedad que tranquilamente podría ser anexada con melancolía. Suspiró pesadamente, deliberando en dos decisiones que, planteadas, podrían costarle lo que para ella siempre significó aquello que la gente define como corazón.— A m o r .
Via @lorealparis on twitter.
Se cruzó de brazos sacudiendo su cabeza en forma de negación. —Estoy en desacuerdo, Elle DeGeneres es lo mejor que le ha pasado al mundo, claro Oprah me hizo llorar con su última película Selma, pero Ellen me hace reír— bufó debatiendo consigo misma por el tema. —¿No podemos tener dos reinas y ya?
— No todo es risas y alegría, después de todo. —claro estaba que ambas conservaban distintas visiones de las cosas, razón por la cual no trataría de debatir un tema en el que seguramente jamás llegarían a un acuerdo.— Solo si somos vicepresidentas.
Soltó una carcajada incrédulo por la sorpresiva respuesta de la castaña, que bien sabía no era nada desinhibida. —No seas dramática. Siempre piensas que todo mundo quiere violarte. Solo eres dos años menor, no hay gran diferencia.— Encogiéndose de un hombro logró restarle importancia a sus palabras.
— Dos años es más que suficiente para mi y la ley. —algo completamente irónico porque en aquel lapso de tiempo las revistas confirmaban que la jovial ojiazul se las había ingeneado para corromper hasta la más monótona regla.— ¿O es que acaso no quedaste satisfecho luego de lo del armario? Vamos, fueron tres rondas. Seguidas. —aclaró con un burlón énfasis, el cual se reflejaba en la ahora pícara curva de sus carmesí.
—Y todo eso es gracias a que no me tienes en tu día a día —. Se burló, enarcando ambas cejas, burlona. — ¿A qué hora te has levantado, bonita?
— ¿Tanto se nota que te extrañé? —musitó irónica, posicionándose detrás de la rubia para así posar sus labios por sobre la curva de su cuello. Una traviesa curva se trazó con tinta china en sus labios luego de notar los centenares de pisos que al ascensor le faltaba por bajar, factor que dio pie a una de sus tantas alocadas ideas.— Digamos que fue imposible el dormir siendo una tortura el no despertar contigo a mi lado. —húmedos besos se hicieron a través de la piel ajena, los cuales gradualmente se vieron escoltados por su impúdica dentina.
—¿Cómo es posible que puedas hacer eso, eh?— indagó en un bajo tono de voz, dándose el gusto de soltar una muy pequeña risa de sus labios. —¿Fue por eso que me dejaste plantado? —.
— Soy Frances Leto, los límites no existen cuando mi nombre se hace presente en cualquier momento. —replicó, alzando sus manos como si sus previas palabras hubieran evidenciado tal hecho.— Tal vez no, o tal vez te cobré la vez que me plantaste en Funky Budda. Emborracharse sola nunca fue tan deprimente como aquella vez. —recordó, haciendo un pronunciado mohín con sus labios.
No entiendo que quieres decir con eso. — cuestionó dibujando una pequeña sonrisa en la comisura de sus labios. — Depende de que figura tenía tu pijama.
— ¡Me metí a la maldita ducha con el pijama que a mi medida hicieron de Your Lie In April! ¿En qué otras palabras puedo explicarte lo horrible que fue semejante tragedia?
—¿De verdad? —indagó incrédula, dejando escapar un par de carcajadas ante el inminente relato—. Por suerte, eso a mí nunca me pasará. Ventajas de dormir en ropa interior.
— En relativa, mi pijama es ropa interior. Hay veces que me gusta emborracharme antes de dormir así al dirigirme a bañar no tengo que tomarme el trabajo de quitarme la ropa que no tengo puesta. —comentó, asintiendo repetidas veces en lo que apretaba sus labios en una curva línea.
Con el pijama completo… Nunca conocí a alguien tan poco inteligente, te juro. Pero te amo. Y deberías haberme invitado.
— Teniendo una profesora tan genial como tú como no aprender a serlo, ¿Cierto? —acotó burlona, frunciendo su ceño tras su sugerencia.— ¿Ya estás lo suficientemente vieja como para que tenga que bañarte?
Quedándose quieto por unos largos segundos, miró los ojos de la persona que tenía frente a él. — ¿Es un vídeo o una foto? —Preguntó manteniendo la boca con una sonrisa.
— En realidad me estaba sacando una foto a mi misma, bobo. —alegó, entre múltiples risas que terminaron por transformarse en carcajadas tras divisar con más detalle la expresión que el rizado conservaba.— Aunque si quieres aparecer, no tengo problema alguno. —comentó una vez que pudo normalizar su respiración, posándose a un lado del muchacho para así hacer la dicha.— ¡Sonríe! —dejando un beso en su mejilla, bastó un toque en la táctil pantalla para que esta procesara la imagen.
Jixx asentía con una mueca en la cara lentamente a la par que la chica hablaba. Cuando esta paró, hizo lo mismo pero negando con la cabeza -Y ¿no crees que una camiseta ancha te iría más cómodo?-. Preguntó levantando una ceja.
— ¿Sabes qué? No tengo, ni una sola. —replicó, haciendo una mueca la cual demostraba lo apenada que estaba por tal hecho.— ¿Por que no me prestas una tuya? —inquirió divertida, tomando la que el muchacho tenía puesta para así tironear con sutileza de esta.