trying on a metaphor
Lint Roller? I Barely Know Her
I'd rather be in outer space šø

Origami Around
Three Goblin Art
will byers stan first human second
One Nice Bug Per Day
Xuebing Du

Andulka
Keni
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
Show & Tell
art blog(derogatory)
NASA

shark vs the universe
Aqua Utopiaļ½ęµ·ć®åŗć§čØę¶ćē“”ć
Cosimo Galluzzi

ā
Claire Keane
Peter Solarz

seen from Colombia

seen from China
seen from South Korea
seen from United States
seen from Canada
seen from Singapore
seen from United States

seen from Malaysia
seen from Bangladesh

seen from United States
seen from Guatemala
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United States
@camaleonix
Nada para agregar.
People change.
Courtney Love speaks at the Million Mom March in May, 2000
Courtney spoke out against the gun laws in America and how the easy access to guns contributed to her husband Kurt Cobainās suicide in 1994.
Mutaciones
JosĆ© C. Paz es un partido del conurbano bonaerense que siempre se caracterizó por ser bastante inseguro. Ā De hecho, en un tiempo siempre se lo nombraba en los noticieros. Asesinatos de todo tipo. Falopa que abundaba y demasiada juventud perdida en callejones sin salida en donde predominaba la droga, la delincuencia y un secundario abandonado de forma eterna. Entre esa camada de juventud desperdiciada y consumida por la pobreza y el poco amor propio que reinaba en JosĆ© c. Paz hace unos 50 aƱos, estaba FabiĆ”n. FabiĆ”n dejó la escuela y se puso a trabajar en una panaderĆa para no estar en su casa viendo como su papĆ” se emborrachaba y golpeaba a todos por igual. Sin discriminar, el golpe, aveces lo recibĆa primero Ć©l, despuĆ©s su mamĆ” o alguna de sus hermanas⦠pero todos terminaban heridos fĆsica o psicológicamente.
Cuando empezó a trabajar en la panaderĆa, lo hacĆa por dos motivos: para comprar drogas y para no dejar de drogarse. Ā āLos 80 y la merca en JosĆ© C. Paz⦠mis Ć©pocas de gloriaā me dijo un dĆa FabiĆ”n, sonaba arrepentido pero no pudo evitar sonreĆr al decirlo. En 1989 una ola de saqueos sacudió el paĆs, y en ese momento los mismos empleados se encargaban de proteger los negocios para los que trabajan. āNos obligaron en la panaderĆa. A mi me dieron una escopeta que el mismo dueƱo de la panaderĆa habĆa fabricado. Me hizo practicar contra una pared, cuando aprendĆ -como pude- a disparar me dijo que a la primera persona que se metiera ya tenĆa derecho a disparar hacĆa el aire. Para asustar.ā Me contó FabĆan. Ā Y eso fue lo que hizo. āApróximadamente a eso de las doce y media de la noche vinieron personas a querer saquear la panaderĆa. Salimos por el balcón. ParecĆan zombies todos amontonados, queriendo rescatar una flauta de pan para saciar su hambre. DetectĆ© que estaban metiĆ©ndose por el costado . No dudĆ©, estaba pasado de merca y disparĆ© al aire. Esa misma madrugada, casi a las cuatro fui preso por primera vez en mi vida. El proyectil no pegó en el aire. Pegó en el techo del balcón que estaba arriba de la panaderĆa, se dirigió al pulgar y a la mitad del dedo Ćndice de una seƱora gorda que estaba entre la multitud. Y se lo arrancó. Se lo arranquĆ©.ā āTres meses fueron los que estuve encerrado ahĆ. Y dos meses tardĆ© en enamorarme de ella, de Liliana. Nos conocimos por cartas. Ella siempre le mandaba cartas con noticias de lo que pasaba ahĆ afuera a su mejor amigo que se llamab Julio y un dĆa decidĆ escribirle. Me encantaba. Ā Y mĆ”s me empezó a encantar cuando me respondió. Empezamos a mandarnos cartas. Le prometĆ que apenas saliese de ahĆ iba a buscarla e Ćbamos a coger como animales. Cosa que sucedió, tenĆamos un pacto y nos separaban mis dĆas restante ahĆ adentro Ā y obviamente la celda que compartĆa con tres amigos mĆ”s.ā āCuando salĆ de ahĆ, Liliana me estaba esperando. Con una bolsa llena de comida y me llevó a tomar un cafĆ©. Hablamos, nos besamos. Fuimos a un telo. Cogimos. Ā Cogimos muchĆsimo. Sin cuidarnos, la carne fue mĆ”s fuerte y yo no habĆa tenido sexo durante mucho tiempo. No pasaron ni dos meses cuando tu mamĆ” me dijo que vos ya estabas en camino. Estoy seguro que vos te empezaste a generar desde encuentro. 9 meses despuĆ©s, un veintidos de octubre naciste vos.ā Y nacĆ yo, quien escribe esta introducción. De mi infancia puedo decir que no fue la mĆ”s fĆ”cil de todas, ni la mĆ”s complicada. Pero pasĆ© por cosas, como todos. EmpecĆ© a tomar conciencia de lo real que era el mundo y de lo plĆ”sticas que pueden a llegar a ser las familias que tratan de ocultar cosas el dĆa que mi papĆ”, FabiĆ”n, quiso pegarle a mi mamĆ”. Peleaban muchĆsimo, ninguno se percató que yo escuchaba todo aunque nos separara una pared y la tele con Cartoon Network a todo volumen. Peleaban tanto, que con mis pequeƱos cinco aƱos les tuve que pedir que pararan de hacerlo, llorando. Que me estaban haciendo mal. Ambos lloraron. Las peleas cesaron por un tiempo, pero no tardaron en volver como una enfermedad que no termina de erradicarse de un cuerpo. Mi papĆ” durante esos aƱos experimentaba una fuerte adicción hacĆa la cocaĆna y nada lo detenĆa para que dejara de consumir. No pude detenerlo con mi existencia, no lo rescatĆ©. Tampoco pudo parar cuando mi mamĆ” le contó que estaba embarazada de nuevo. Mi papĆ” empeoró, decidió meterse en un laberinto dominado por la falopa y le costó aƱos salir de ahĆ. Ā La primera vez que pisĆ© una comisaria fue por Ć©l. HabĆa vuelto a pelear con mi mamĆ” de forma recurrente incluso cuando mi hermanita ya existĆa en este mundo. Pero las peleas empezaron a acompaƱarse de golpes. Ā EscuchĆ© a mi mamĆ” gritar, bajĆ© el volumen de la tele, mi hermanita lloraba. EntrĆ© al cuarto de mis padres. Mi mamĆ” estaba en un rincón con mi hermanita en brazos. De su nariz manaba sangre. Mi papĆ” habĆa salido disparado como un rayo cuando me vio entrar, no me dijo ni chau. Cuando me encontrĆ© con esta escena, Ā mis seis aƱos y la desesperación no coincidĆan. TenĆa un cuerpo y una cabeza demasiado pequeƱa como para albergar y procesar todo lo que estaba pasando en ese momento. Estaba conociendo el lado B de un matrimonio. Ese lado B en donde todo el amor que se juraron al casarse ya no existĆa. Sólo convivĆan en conjunto las agresiones y los golpes. CorrĆ hacia la casa de mi abuela, con lĆ”grimas en los ojos, pensando en mi mamĆ” y su nariz, su sangre, mi hermanita llorando, el viento me daba en la cara y el invierno me avisaba que llegaba. Mientras el barrio, sumido en un completo silencio, era el Ćŗnico que me acompaƱaba en ese instante en que el dolor y la desesperación tomaban control de mi cuerpo.
Mi abuela vino conmigo, y llamamos a la policĆa. No tardaron mĆ”s de diez minutos en venir. Mi mamĆ” le contaba a mi abuela que mi papĆ” le habĆa dado un golpe cuando ella lo acusó de robarle plata. Cosa que era verdad absoluta. Mientras tanto, yo le preparaba hielos en un repasador para que se los pusiera en la nariz. Mi mamĆ” me pedĆa perdón, yo procesaba. Trataba de procesar lo ocurrido cuando una luz azul que titilaba llegó a mi casa. Mi abuela le contó resumidamente lo que habĆa pasado a uno de los policias y subimos al patrullero. Ā La primera vez que pisĆ© una comisaria fue por causa de mi papĆ”, no tardaron mucho tiempo en encontrarlo. La primera vez que pisĆ© una comisaria tenĆa a mi hermanita en brazos mientras mi mamĆ” hacĆa una declaración de esa pelĆcula de terror que habĆamos vivido. Cuando la estaba terminando de hacer, escuchamos gritos en la recepción de la comisarĆa. A mi papĆ” lo traĆan esposado al grito de āĀæASĆ QUE TE GUSTA PEGARLE A LAS MUJERES? YA VAS A VERā mientras mi papĆ” Ā gritaba al mismo tiempo āHIJO PERDONAME, PERDONAME POR FAVORā. Ā Esa fue la Ćŗltima vez que vi a mi papĆ” y la Ćŗltima vez que deseaba verlo vivo.
Las personas siempre dicen que si miran hacia atrĆ”s, que si hurgan en su pasado, quizĆ”s encuentran cosas que hoy las avergüenzan. Personalidades que mutaron en otras. Ā Actitudes que el tiempo y la vida se encargaron de pulir y hacernos lo que somos hoy. No conozco a nadie que haya mutado tanto desde la Ćŗltima vez que vi a mi papĆ” como me pasó a mi. A partir de ese momento mi vida cambió, mi forma de ver las cosas tambiĆ©n. Era hijo de padres separados y estaba bajo tratamiento psicológico. El rumor corrió, fuerte, y Ā no le pude escapar a la pregunta de mis compaƱeros āĀæPor quĆ© vas al psicólogo? EstĆ”s loco, Āæno?ā. Cada vez que me preguntaban por eso o si conocĆa la causa por la cual mis viejos se habĆan separado sentĆa como si mil agujas me pincharan directamente en el orgullo, como una maquina de coser de mil agujas que funciona con filosos y sarcĆ”sticos interrogantes de una situación por la que estaba pasando y no entendĆa. SentĆa como si una flecha invisible me atravesara el corazón y lo Ćŗnico que salĆa de ahĆ era vergüenza, muchĆsima vergüenza porque mi familia habĆa fallado como familia, como estructura sagrada. Mi papĆ” habĆa desaparecido, Ā mi mamĆ” trabajaba para pagarme el colegio y mi abuela nos llenaba la panza. Tuve una familia disfuncional en su totalidad de la que estoy orgulloso. Pero en ese tiempo, la decada careta de los noventa, tener padres separados era no seguir la reglas. Tu mamĆ” y tu papĆ” no se amaban y jamĆ”s te iban a llevar a Disney. Ā Seguramente, si algo parecido a esto te sucedió seguramente es porque sin saberlo estĆ”bamos cargando cruces parecidas
Me tuve que empezar a armar de respuestas cortas para preguntas desubicadas. TambiĆ©n a esa edad empecĆ© a escuchar Nirvana. La voz de Kurt Cobain reflejaba toda la bronca acumulada que tenĆa hacĆa mi papĆ”. Lo odiaba, y me encantaba odiarlo. El odio fue muy importante en mi vida, aparte del amor, creo que fue una de las emociones que mĆ”s fuerte experimentĆ© durante mi pre-adolescencia. El odio es corrosivo, Ā te atrapa el corazón y forma una coraza a su alrededor. Ā Nadie puede entrar ahĆ y nada puede salir de ahĆ. Es como si llevaras una nuez llena de maleza, llena de fantasmas, llena de recuerdos agrios como la leche cuando se pudre. Y yo tenĆa todo eso en el centro de mi pecho y con eso me regĆa dĆa a dĆa. Por mucho tiempo fui odiado por mis compaƱeros del colegio y al mismo tiempo siempre tuve la habilidad de congeniar con dos o tres personas con las cuales pasaba el tiempo ahĆ adentro esperando que terminara la jornada escolar. La mayorĆa no me bancaba y yo tampoco a ellos. Y siempre fue por lo mismo: los superaba cuando de insultar se trataba, los superaba si de hacer observaciones hirientes Ā se trataba. Cargaba con un corazón muy duro y ya para ese tiempo empezaba a sentir una especie de cariƱo por el humor negro barato. Dije cosas horribles, hice llorar a muchas personas solamente diciĆ©ndoles lo que ellos sabĆan que yo sabĆa y habĆa observado. Hice mucho mal y retribuĆ la maldad que me arrojaban, mi escudo y mi arma siempre fue el odio. Un dĆa, terminada mi jornada escolar lleguĆ© a mi casa, a mis catorce aƱos. Mi mamĆ” para ese tiempo ya habĆa formado una nueva relación con otra persona, su actual marido y a quien por mucho tiempo y hasta el final de sus dĆas voy a llamarlo āPapĆ”ā, ya que me quiso, me quiere y querrĆ” siempre como su hijo. Ā Ellos estaban Ā sentados en la mesa de la cocina, yo volvĆa a casa para encerrarme y no hacer nada. Me estaban esperando y me llamaron para que nos sentĆ”ramos a hablar. AccedĆ de mala gana y mi mamĆ” empezó con lo siguiente: āMati, me veo en la obligación de decirte lo siguiente. MirĆ”, hace bastante que venimos notando que tenĆ©s una actitud tan fea con todo lo relacionado a vivir, que nos preocupa. Nos preocupa tu forma de contestar, nos preocupa que te encierres a escuchar mĆŗsica, nos preocupa la cantidad de compaƱeros y personas que mĆ”s de una vez hablaron mal de vos porque tenĆ©s actitudes de mierda. Nos preocupa muchĆsimo que no estĆ©s siendo feliz. No estĆ”s siendo felizā. Mi mamĆ” habĆa decidido clavar la primer lanza con su sinceridad sin vueltas. Ā El corazón me empezó a latir fuerte, dominado por los nervios. Como queriendo avisarle a mi mamĆ” que ahĆ adentro de mi pecho habĆa algo vivo, que no estaba todo pĆŗtrido y sin posibilidad de sanar. Ā El marido de mamĆ”, mi papĆ”, se aclaró la garganta y continuó: āHijo, estĆ”s siendo totalmente malo con la gente que tenĆ©s a tu alrededor y la verdad es que sin nosotros Ā y sin esos dos compaƱeros del cole estĆ”s solo. Y sĆ, a veces es mejor estar solo que mal acompaƱado, como dice el dicho. Pero vos no te esforzĆ”s por rodearte de gente buena y eso estĆ” mal. Porque sos muy chico para cargar con tanta frustración, con tanto odio y con tanta mala energĆa. Necesitamos saber cuĆ”l es el problema para ayudar. De hecho, ya sabemos cual es el problema.ā. De mis ojos manaron lĆ”grimas saladas, lagrimas que habĆan estado esperando muchĆsimo tiempo para salir de ahĆ como cualquier pĆ”jaro encerrado que quiere atravesar los cielos siendo libre. Como si esas lagrimas estuvieran aƱejadas. Esas dos lagrimas iniciaron un proceso de depuración paulatina en mi interior y no parĆ© de llorar por mucho tiempo. Lloraba en silencio, la angustia estaba en cada cĆ©lula de mi cuerpo y yo no podĆa hacer nada, no podĆa ni hablar. Mi mamĆ” me dejó llorar y Ā agregó ātoda esa ira, toda esa bronca y esa frustración que nos hacĆ©s ver la tendrĆa que ver el primer causante de todo esto. Tu papĆ”. Queremos que lo veas, que le digas todo. Absolutamente todo el mal que te hizo. Queremos que te limpies de una vez por todas. Y que seas una persona diferente, una persona mĆ”s cĆ”lidaā. AceptĆ© todas las palabras de mis padres, pedĆ hablar con mi papĆ” biológico. Mientras hablaban por telĆ©fono y arreglaban para que viniera a casa, yo pensaba en la cantidad de cosas que querĆa decirle mientras mis lĆ”grimas formaban un charco en la mesa del comedor en donde nadaban pececitos de angustia, reproches y bronca. Como si esos charcos de lagrimas fueran estanques habitados por seres vivos creados a partir de malos sentimientos.
Me fui a pegar una ducha, pensando que mi papĆ” biológico iba a seguir ignorando todo como lo venĆa haciendo. Al parecer, la llamada no sirvió de nada. Mi mamĆ” me llama a comer. Cuando cruzo la puerta del comedor tratando de pensar en otras cosas para despejar mi atolondrada cabeza, me percato que sentado en el otro extremo de la mesa estaba mi papĆ” biológico. Me miraba y me examinaba con miedo. Ā Al verlo sentĆ que me partĆa por dentro. Que todas las cosas que querĆa decirle se anteponĆan una con otra. Ā VolvĆ a ser ese chico desesperado de 6 aƱos que le teme a un monstruo que le hizo daƱo y mancilló con su puƱo la nariz de Ā una de las personas a la que mĆ”s ama en la vida. Estaba viendo al tipo que habĆa golpeado a mi madre y me habĆa dejado solo en esta vida.
āLos dejo solos, hablen por favorā. Dijo mi mamĆ” y en efecto, me dejó a solas con el hombre que me habĆa engendrado. Mi progenitor, al que por Ćŗltima vez habĆa visto con esposas en sus muƱecas y alterado por la cocaĆna. Estaba ahĆ sentado frente a mĆ y no sabĆa por dónde empezar a escupir mi veneno. DecidĆ sentarme, respirar hondo y hablar: āAntes que nada, quiero que me respondas algo. -le dije Ā y mi voz se quebraba con cada sĆlaba que pronunciaba. āLo que quieras āme dijo mi papĆ” con voz tĆmida. āĀæPor quĆ© no llamaste nunca mĆ”s?, ĀæPor quĆ© no me buscaste para explicarme lo que habĆa pasado la Ćŗltima vez que te vi?, ĀæPor quĆ© plantaste una semilla asĆ en mĆ? , me odian porque soy una mierda y es todo por tu culpa. Las lĆ”grimas empezaron a brotar de mis ojos nuevamente. De ese dĆa me acuerdo poco, tuve un colapso nervioso. A mi papĆ” le peguĆ© una piƱa y tuve una hemorragia nasal Ā porque me sangra la nariz cuando me pongo nervioso (tuve un vaso capilar daƱado por mucho tiempo, ponerme nervioso hacĆa que mi presión aumentara y la sangre salĆa despedida por esa fosa nasal daƱada). De eso me acuerdo poco y nada, recuerdo con claridad que a la tercera pregunta empecĆ© a golpear la mesa y que mi papĆ” lloraba en silencio. Lo demĆ”s me lo fueron contando. Cuando me despertĆ© mi papĆ” ya no estaba. Se habĆa ido. Mis viejos me habĆan acostado en mi cama. Estaba totalmente aturdido como cuando reciĆ©n te levantĆ”s de una siesta que se prolongó mĆ”s de lo que debĆa. āLe pegaste fuerte a tu papĆ”, no creo que vuelva pero si te sirvió de algo, me alegroā me dijeron mis papĆ”s mientras me acariciaban la frente y las manos, que conservaban unos pequeƱos hematomas. SonreĆ, sentĆa alivio. Ā Mi mamĆ” me hizo un chiste y yo estaba sonriendo, me abrazó fuerte. VolvĆ a llorar Ā y ya no lloraba de angustia, esta vez lloraba porque algo dentro de mi estaba cambiando, el veneno ya no era tan efectivo y una pizca de amor por el mundo renacĆa en mi interior. Y se fue multiplicando a medida que pasaron los dĆas, meses y aƱos. A los 16 aƱos nuevamente volvĆ a ver a mi progenitor. Ya no era esa persona que fui durante los aƱos que acumulĆ© ira y odio hacĆa Ć©l. VolvĆ a mutar. Mis viejos habĆan hecho que largara toda la mierda que sentĆa. Mi vida cambió, mutĆ© y me transformĆ© en otra persona. En una persona que empezó a tener amigos, que empezó a creer y a confiar sin problemas. EncontrĆ© amigos que se unieron a mi vida y me nutrieron de buenos recuerdos, buenas intenciones, de formas mĆ”s lindas y simples de ver la vida. Mis sensaciones dejaron de ser estĆ©riles, habĆa aprendido a querer de verdad. Me enamoraba y disfrutaba del viento en la cara, del olor a lluvia, de un paisaje otoƱal, de mis primeras relaciones sexuales, de reĆr, de festejar mis cumpleaƱos. Mi mamĆ” querĆa hacerle una demanda a mi papĆ” biológico para que nos pasara la cuota alimentaria que nunca nos pasó desde que se habĆan divorciado. Yo querĆa que se lo haga, estĆ”bamos pasando por un momento económico en donde nos venĆa bien que nos diera una mano la otra parte responsable de que yo estĆ© escribiendo esto. Mi papĆ” no dudó en hacerlo. En una audiencia de mediación llegamos a un acuerdo. Se fijó la cantidad de plata y pidió un regimen de visitas. QuerĆa vernos de nuevo. Yo no aceptĆ© verlo. Mi hermana, que en ese momento era mĆ”s chica, sĆ. El dĆa que vi a mi papĆ”, despuĆ©s de ese violento episodio, lo vi triste y avergonzado. Sus ojos reflejaban aƱos de cuentas que habĆa pagado segĆŗn cualquier persona que flamea la bandera del karma. Me enterĆ©, por ejemplo, que Ć©l tenĆa una nueva familia. Y que ademĆ”s de mi hermana, tenĆa cuatro hermanos mĆ”s. Tres mujeres y un niƱo. TambiĆ©n me enterĆ© que una de sus hijas, una de mis hermanastras, habĆa nacido con arteriosclerosis y que sufrĆa dolores de huesos desde que era bebĆ©. Y a su vez, mi hermanastro habĆa nacido con un tumor en el estómago. Se lo habĆan extirpado, por acción de algĆŗn mecanismo divino o porque asĆ tenĆa que ser, la operación fue un Ć©xito. Ā EmpecĆ© a procesar todas estas cosas y pensar en lo solo que se habrĆ” sentido mi papĆ” cuando atravesó todas estas situaciones. EmpecĆ© a pensar en mi papĆ”, y llorĆ©. LlorĆ© por Ć©l y por sus errores. Ā LlorĆ© porque en ese momento algo en mi cabeza me decĆa āYa lo perdonaste, ahora se lo tenĆ©s que decirā.
CitĆ© a mi papĆ”, antes de cumplir 17. Fuimos a un bar. Cada uno por su lado. Ā Lo saludĆ© y nos trajeron una cerveza. Dudó en pedirla porque yo era menor, lo mirĆ© y le dije āsoy tu hijo, Ā yo hubiera preferido birra en la mamadera. No te hagas el boludo. Pedila.ā . Mi papĆ” sonrĆo, pidió una cerveza. Cuando Ā el mozo la trajo. ServĆ el contenido de la botella en los vasos y tomĆ© las riendas del asunto diciĆ©ndole algo asĆ: āPĆ”, Fabian, Sorete de mierda mal cagado, hijo de puta, forro, puto del orto⦠no sĆ© cómo decirte. Pero esos fueron los nombres que usaba para referirme a vos. Necesito decirte algo, necesito cerrar algo con vos. La Ćŗltima vez que nos vimos, no era yo. Era otra persona. Un monstruo que fue producto de todo el mal que pasĆ© por tu culpa. No estoy acĆ” para reprocharte nada. Somos grandes. La vida se va, un dĆa estĆ”s y otro dĆa no. Me enterĆ© que tengo hermanos por parte tuya y me encantarĆa conocerlos. SĆ©, de buena fuente, que la pasaste mal. Y que algunos dirĆ”n que todo esto es porque estĆ”s pagando el mal que hiciste con mi familia. Tu primera familia. Pero yo no tengo la mente asĆ de cagada, no me gusta pensar asĆ. Estoy acĆ”, porque de alguna forma te necesito y porque no quiero que sigas pensando que me cagaste la vida o que por mucho tiempo sĆ. Si estoy acĆ” es porque entendĆ que tengo que perdonarte. Lo siento hoy en el corazón. Te quiero liberar de culpas. Quiero que poco a poco vayamos recuperando la relación que nunca tuvimos. No quiero perder mĆ”s tiempo, te perdono. Te perdono por todo, hoy ya no duele lo que dolĆa. Estoy curado, y curarme me ayudaron todas las personas que me rodean. Tengo amor para darte, nada mĆ”sā. Mi papĆ” lloró, muchĆsimo, quizĆ”s lloró mĆ”s lĆ”grimas e hizo charcos mĆ”s grande que los mĆos. Ā Pero eso no evito que me sentara al lado de Ć©l y que extendiera mi mano para palmearle la espalda. Lloró por mucho tiempo. Lo dejĆ© llorar, que lavara todas sus culpas, que renaciera de nuevo como yo lo habĆa hecho.
Desde ese dĆa, hasta el dĆa de hoy veo a mi papĆ” con frecuencia. Juntos vemos el partido de River o a veces mientras vamos en su auto me cuenta historias de su juventud, nunca me aburre. Gratamente descubrĆ que tenemos juventudes parecidas. Pero con otros protagonistas. Mi vida cambió, llevó su tiempo de proceso, pero acĆ” estoy: inaugurando esta sección en donde te invito a que me cuentes por las cosas que pasaste, tĆŗ historia de vida. Ā Es una de las mejores formas de sentir que la vida tiene sus momentos de mierda, pero son elementos que forman parte de la escena, y que el guión no se termina hoy ni maƱana. El guión somos nosotros mismos con cada acción que hacemos y por cada cosa que pasamos. Y no nos olvidemos de mutar. No nos olvidemos de mutar.
āæGoing to HellāæĀ
#NiUnaMenos
As someone who is bombarded with things happening in the U.S. constantly, Iād like to share with you something that happened yesterday in my country: Argentina.
But first let me give you a little context.
Since 2009, we have the law 26.485 or āLaw of integral protection to womenā that was meant to erradicate all types of violence against women butā spoiler alertā it didnāt work.
Our justice system is all kinds of fucked up, but on top of that, judges are mostly old, rich, sexist (and overall disgusting) men such as Horacio Piombo and Ramón Sal LlarguĆ©s, who recently reduced the sentence of a pedophile who sexually abused a SIX YEAR OLD LITTLE BOY because, and I swear this is legitimately what they said, ā[the little boy] had an homosexual sexual orientation and therefore was accustomed to being abusedā, and they also said that because the little boy was gay it wasnāt so bad.
Yep.
So weāve established that here you hardly get justice because judges do whatever the hell they want and they are mostly assholes, so letās move to the topic of what they do when it comes to gender violence.
If you guessed that what they do is probably nothing, you were right.
You know itās pretty common to hear all around the world that when women are raped or killed, they were āasking for itā because of the way they were dressed, their social status, or whatever else. And hereās no different. Even more so, a year ago, Mauricio Macri ( WHO CURRENTLY IS WHAT YOU WOULD CALL THE MAYOR OF THE CITY OF BUENOS AIRES AND IS RUNNING FOR PRESIDENT !!!!) said that Ā āall women like being catcalled. Those who say no, who say they get offended, I donāt believe them. There isnāt anything nicer than a compliment even if itās accompanied by an insult; to be told what a nice ass you have is greatā.
His party also had an AIDS prevention campaign with the title āPROtegeteā that featured a vagina closed with a zipper (PRO is the name of his political party, and āprotegeteā means āprotect yourselfā, because thereās no better way to prevent AIDS than women closing their vaginas forever, right?).
So, even though we have a woman presidentā or should I say even more so because we have a woman presidentā sexism and hate towards women is incredibly alive in our society.
Which finally leads me to the point of this post: femicide.
Men in Argentina are constantly exercising all types of violence against women because of jealousy, because they consider them their property, you know the drill. So they set them on fire, beat them until they leave them blind, kill their children to get revenge, the list goes on.
But lately femicides have been happening more and more, they are much more brutal, and they are separated by very little time.
A few examples of the homicides that got the biggest media coverage in the 2013-2015 period:
Ćngeles Rawson (2013): she disappeared one day and was found dead the next, murdered by the janitor of the building she lived in. He put her in a plastic bag while she was still alive, and threw her in a dumpster. She was sixteen years old.
Melina Romero (2014): a group of men kidnapped her and wanted her to have sex with them. She said no. They beat her to death and threw her in a black plastic bag into the river like trash. A lot of people (including a very important newspaper) said she kinda had it coming because sheād dropped out of school and liked going outā and obviously, because of the way she dressed. She was seventeen years old.
Lola Chomnalez (2014): she had gone to Uruguay on vacation and went to take a walk alone, but she never came back. She was found a few days later buried on the sand. We still donāt know what happened. She was fifteen years old.
Noelia Akrap (2014): she left her home one night to buy cigarretes for her brother, and she never came back. She was found dead in a field by little kids playing. She was hidden underneath a tire, cardboard, dirty clothes and grass. Her killer hit her with a stone in the head. She was fifteen years old.
Paola Acosta (2014): She was murdered by the father of her baby daughter who threw them both into a sewer after he killed Paola. Her body was found because her baby kept crying. The daughter is fine now. She was thirty six years old.
Gabriela Parra (2015): she was murdered in a restaurant by a man who had been obsessed with her since high school, and had been stalking her because sheād gotten a divorce. She knew about this and agreed to meet him in a restaurant because she wanted him to leave her alone. She was terrified of him and asked for a table where she could be seen and see everyone. He arrived, they argued, and when she got up to leave, he stabbed her seven times. She was forty nine years old.
Chiara PƔez (2015): She was murdered by her 16 year old boyfriend (and his family apparently) because she was pregnant with his child. She was found buried on his backyard. Her cause of death were multiple hits on her head. She was fourteen years old.
These brutal murders and so many more that go unreported or donāt get the attention they deserve were what spurred the manifestation #NiUnaMenos (Not One Less) to end femicides and crimes against women in Argentina. Yesterday (June 3rd) there was a gigantic manifestation in Buenos Aires and many smaller ones all across the country, where citizens came together in a wonderful effort to show how tired we are of living in a world where some people still believe women are something that belongs to men for them to do with us as they please.
I am proud of this manifestation, and I believe itās something that was worth telling you about. I do apologize for my lack of eloquence, and know that there are a million things about this subject I didnāt talk about because it would have been a post way too long. But I swear I did my best.
Pictures sourceĀ
Hola, una pregunta! & cómo haces esas imÔgenes? ñ.ñ
Agarro un lƔpiz con la mano, apoyo la punta del lƔpiz sobre una hoja y empiezo a mover la mano.