La belleza es una característica que siempre se ha admirado y deseado en todos los tiempo y sociedades, a pesar de su carácter cambiante y subjetivo.
La belleza está relacionadoa con la bondad y con otras cualidades como la paz, sin embargo, es conocido que la belleza no siempre ha generado el bien, sino todo lo contrario. Se han librado guerras en pro de la belleza (como la de Troya, si bien el rescate de Helena de Esparta fue una excusa), pero también puede generar problemas indivisuales, un ejemplo es el síndrome de Stendhal.
¿Qué es el síndrome de Stendhal y por qué se llama así?
Este síndrome o conjunto de síntomas es también conocido como síndrome del viajero o síndrome de Florencia. Se trata de un fenómeno psicosomático (es decir, no físico) que se caracteriza por una fuerte respuesta emocional ante la contemplación de obras de arte, especialmente cuando se está expuesto a una gran cantidad de ellas en un corto período de tiempo. Fue nombrado en honor al escritor francés del siglo XIX, Marie-Henri Beyle, conocido como Stendhal, quien describió su experiencia personal en Florencia, Italia, en un ejemplo fascinante de cómo el arte puede afectar profundamente a nuestra salud mental y emocional.
El término cómo tal fue acuñado por primera vez por la psiquiatra italiana Graziella Magherini en la década de 1980. Magherini, quien trabajaba en el Hospital de Santa María Nuova en Florencia, notó que algunos turistas presentaban varios síntomas psicológicos y físicos después de visitar las numerosas galerías de arte de la ciudad. Inspirada por los relatos de Stendhal, acuñó el término para describir esta experiencia.
Causas del síndrome de Stendhal
Las causas exactas del síndrome de Stendhal aún no se comprenden por completo. Se cree que la combinación de factores emocionales, psicológicos y fisiológicos contribuye a la aparición del síndrome. Algunos de los factores que pueden desencadenar esta reacción incluyen:
Sobrecarga emocional: La intensa belleza y el poder expresivo de las obras de arte pueden desencadenar una respuesta emocional abrumadora en algunas personas.
Sensibilidad artística: Aquellos con una profunda apreciación por el arte y una mayor sensibilidad pueden ser más propensos a experimentar el síndrome de Stendhal.
Contexto cultural: La inmersión en una nueva cultura y el encuentro con una gran cantidad de obras de arte desconocidas pueden contribuir al síndrome.
¿Qué síntomas produce el síndrome de Stendhal?
Los síntomas del síndrome de Stendhal pueden variar en intensidad y duración. Algunos de los síntomas comunes incluyen:
Taquicardia y palpitaciones.
Mareos y desmayos.
Sensación de debilidad y desorientación.
Sudoración excesiva.
Ansiedad o pánico.
Alucinaciones visuales.
Emociones intensas e inexplicables, como lloro.
Es importante destacar que estos síntomas son temporales y suelen desaparecer por sí solos sin necesidad de tratamiento médico.
Sigurd Ojo de Serpiente: ¿Qué le pudo generar este rasgo?
Sigurd Ragnarsson (Siglo VIII – Siglo IX) nació en la región de Escandinavia, específicamente en Dinamarca. Se decía que tenía el símbolo de los Uróboros en su ojo izquierdo, o un ojo con el iris vertical, motivo por el cual fue apodado “Serpiente en el ojo” u "Ojo de serpiente" (en nórdico antiguo Sigurðr ormr í auga).
Si bien muchas figuras históricas han sido destacadas por rasgos físicos, como su hermano Ivar el Deshuesado, Björn Ironside o Alejandro Magno, para enfatizarles un rasgo divino o monstruoso o remarcar su historia, muchos de estos rasgos pudieron ser realidad y causados por ciertas enfermedades.
En el caso de Sigurd Ragnarsson, ¿qué pudo estar detrás de su conocido ojo?
Existen tres causas, de menor a mayor probabilidad tras ello, a continuación las paso a detallar:
1. Aniridia: Se trata de una condición genética que consiste en la ausencia parcial o total del iris (la parte coloreada que rodea la pupila). Esto produce que el iris, al ser más pequeño, de la sensación de que la pupila es más grande o irregular. Genera problemas de visión al no regularse adecuadamente la entrada de luz al ojo.
2. Heterocromía: Se trata de una condición (heredada o adquirida) en que la persona que la padece presenta un o varios ojo de dos colores (tanto en pequeñas partes como en todo el ojo) o dos ojos de color distinto. En su caso, podría haber presentado una pequeña mancha más oscura en el ojo izquierdo (heterocromía parcial).
3. Coloboma: Se trata de la causa más posible. En estos casos el iris se encuentra fisurado de manera congénita (desde el nacimiento debido a una malformación fetal) en forma de hendidura oscura por parte de la pupila, dándose el mismo aspecto que en el caso anterior, generando una apariencia similar a la de el ojo vertical de una serpiente.
El 10 de junio del 323 a.C murió uno de los personajes más trascendentales e influyentes de la antigüedad, cuya figura aún hace eco en nuestros días: Alejandro III El Grande.
Alejandro III de Macedonia murió en Babilonia (actual Irak) a la edad de 32 años. Las causas de su precipitado fallecimiento aún son objeto de múltiples hipótesis, conjeturas e incluso teorías conspiranóicas. Así mismo, el paradero de su cuerpo aún es un misterio que gran cantidad de personas, tanto estudiosos como aficionados, ha intentado desentrañar.
Aunque me encantaría poder hablar de sus últimos días y de cómo se desarrolló todo tras su expiración, para no alargar el post me centraré hoy únicamente en las hipótesis sobre su muerte.
Las posibles causas de su muerte
1.El envenenamiento
Debido a la fortaleza del joven macedonio, el cual estuvo a punto de morir en varias ocasiones en batalla (fue herido en una pierna y en un pulmón, esta última herida le llevó una recuperación de tres meses), y que aguantó diez años de campañas casi ininterrumpidas, habiendo recorrido diecisiete mil kilómetros, tanto a pie como a caballo, y haciendo frente a los calores sofocantes de los desiertos africanos, las frías temperaturas de la cadena infranqueable del Hindu-Kush o las lluvias monzónicas de la India, inmediatamente se creyó que la causa de que tal cuerpo casi inmortal expirase fuera el veneno.
Se cree que fuera envenenado por orden de Antípatro, su lugarteniente en Europa, debido a que éste sabía que la reina madre, Olimpíade, le odiaba y le remitía este descontento a su hijo en sus cartas. La sustancia habría viajado hasta Babilonia en los cascos de un mulo, único lugar en que no se vería expuesto y que soportaría su corrosión, por Yolas o Casandro, sus hijos. También existen teorías que señalan a Aristóteles, maestro de Alejandro, como el consejero de esta acción, por la muerte de su sobrino Calístenes, acusado de traición.
El profesor Antonio Pecile tiene en cuenta, si aceptamos esta teoría, las cualidades del anhídrido arsénico, compuesto ya conocido en la antigüedad. En contacto con la humedad del aire, obtiene un aspecto de polvo blanquecino, inodoro y casi insípido, por lo que es fácil de ocultar en bebidas y alimentos.
Entre los 40 y 60 miligramos causa síntomas no muy evidentes, mientras que entre los 70 y 120 produciría reacciones más violentas como vómitos y diarrea y tras un coma, finalmente a la muerte. Por los días que el caudillo debió de sufrir, entendemos que su exposición al veneno sería por acumulación progresiva.
El hecho de que mejorase entre el tercer y cuarto día podría corresponder, ciertamente con este tipo de envenenamiento y fue posible que expulsase parte del veneno con estos vómitos. Sin embargo, debemos señalar que las fuentes no hablan de vómitos o diarreas, sólo de fiebre muy alta, que aunque si corresponde con el envenenamiento, por si sola podría ser causada por otros males.
Finalmente, si tenemos en cuenta que Alejandro ya descubrió dos conjuras contra él, esta teoría podría tambalear, ya que cuesta creer que alguien se arriesgase a hacerlo con el gran control que se instauró tras estos dos intentos fallidos.
2.La malaria o el tifus
Otra reconocida teoría es que contrajese la malaria a las cual nunca había estado expuesto mientras navegaba por las zonas pantanosas del sur. Sin embargo, resulta extraño como no se tiene constancia alguna de que ningún otro de sus compañeros se viese también afectado. Aunque podría haberse infectado en Asia Central tiempo antes y la última recaída ser fatal, es una teoría posible pero improbable.
Sobre la fiebre tifoidea, esta le hubiese causado también diarrea y vómitos, mientras que como comentábamos, estos síntomas no aparecen en las fuentes.
El Doctor J.S.Marr del Departamento de Cardiología de Richmond señala un testimonio de Plutarco en que éste expone lo que se entendió como un presagio de infortunio: Cerca de Babilonia, Alejandro observó un grupo de cuervos (destaquemos el gran simbolismo ancestral de esta ave) agrediéndose unos a otros y finalmente desplomarse, muertos, a sus pies. Según Marr, interpreta esta escena como la muestra de una infección aviar del virus West Nile, transmitida de mosquitos a pájaros y de éstos, quizás a humanos.
Aunque como su nombre indica, se inició en la orilla oeste del Nilo, este virus pudo expandirse a más zonas, pudiéndolo observar incluso en Estados Unidos por el mencionado doctor. El comportamiento de las aves infectadas era el mismo que el descrito por Plutarco, mas este virus provoca una encefalitis con varios días de fiebres muy altas, pérdida del habla y la visión, coma, y finalmente la muerte.
3. Suicidio por la muerte de Hefestión
Una muy improbable causa, pero que también ha llegado a considerarse fue una muerte inducida por él mismo. Es ampliamente conocido el afecto que Alejandro sentía por Hefestión, su amante y amigo, y que siempre comparaba con el Patroclo de Aquiles. Al morir éste, Alejandro instauró un fuerte período de luto y se abandonó a la tristeza. Se podría pensar que el rey no deseara vivir más sin él, sin la persona que era su compañero total.
Sin embargo, hay dos cuestiones a tener en cuenta, que tienen que ver con el tiempo transcurrido entre ambas muertes y la personalidad del personaje que nos ocupa. Hefestión murió muchos meses antes que el caudillo, por lo que de haberse querido suicidar, hubiese sido más lógico que esto hubiese ocurrido mucho antes, e incluso en ese mismo momento o momentos poco posteriores, ya que también hay que recordar los fuertes e impulsivos arranques de ira del soberano, como en el caso del asesinato de Clito El Negro o de la quema de Persépolis.
La forma en que murió Alejandro tampoco concuerda con esta hipótesis, ya que todo apunta a una muerte de apariencia accidental, como mucho a un envenenamiento, y tampoco concuerda con la profunda religiosidad y honor del macedonio (la cultura griega repudiaba totalmente a los suicidas, y tengamos también en cuenta la rabia que sintió Alejandro ante el hecho de que Darío no murió en combate contra él, forma en que un rey debía morir).
Así mismo, debemos tener presente que muchas fuentes consideran que el macedonio tenía tendencias narcisistas, que llegaba incluso a considerarse un dios, por lo que un perfil narcisista, centrado en sí, nunca se atacaría a sí mismo.
4. Los excesos y fallo del páncreas
La última teoría, mejor apoyada científicamente fue un fallo pancreático. Según Diodoro, Alejandro estuvo festejando, comiendo y bebiendo sin medida (y sobretodo, destacar que bebía vino sin rebajar con agua, acto visto propiamente como de bárbaros) y cuando va a retirarse, ya cansado, su amigo Medio le invita a otra fiesta en su casa. Alejandro acepta y continúa con los excesos, en un momento bebe gran cantidad de vino e inmediatamente grita desgarradoramente como si hubiese recibido un golpe muy fuerte o una lanzada en un costado. Sus amigos lo llevan al catre y como el dolor empeora, llaman a los médicos.
Plutarco continúa citando a Diodoro indicando que el rey empezó a "sentir calentura", niega que se dijese que el dolor fuera tan fuerte, que esta información pudo ser añadida y que Aristóbulo indica sencillamente que sufrió fiebre muy alta y sintió mucha sed, que intentó aplacar con vino. Aristóbulo sin embargo, no explica la causa de la fiebre, suponemos porque era ingeniero, y no médico.
Si damos por bueno ese dolor fuerte e imprevisto, que habría provocado fiebre y que se sintió como ser traspasado por una hoja en un costado podemos imaginar la descripción concreta de una pancreatitis aguda. Esta hipótesis ha sido sostenida por distintos autores, entre ellos C.N. Sbarounis, del Hippokration Hospital de Salónica. Veamos pues, la explicación:
Tras comer en desmedida, Alejandro se siente cansado y decide acostarse, pero tras la invitación de Medio continúa llevando al límite su cuerpo. Bebe la copa de Heracles o en su defecto, esta última jarra llena de vino puro, y su actividad enzimática, ya sobreestimulada provoca que el páncreas se licue y el jugo pancreático, totalmente ácido, se expanda por la cavidad peritoneal y la corroa. Esto provocaría el indicado dolor desgarrador del costado y hacia la espalda, ya que el páncreas tiene una ubicación retroperitoneal.
Tras este primer dolor, con el paso de los días, las enzimas del páncreas atacarían también el intestino, perforándolo, por lo cual el contenido de éste se derramaría en la cavidad abdominal, causando una infección devastadora, con altas fiebres que le llevan a la falta del habla, de la vista, al coma y a la muerte.
Por otra parte, la rotura de la vesícula biliar, que coincidiría con este dolor podría tenerse en cuenta, mas en este caso su piel hubiese sufrido una coloración amarillenta, mientras que las fuentes insisten en que su cadáver mantuvo su piel rosada e inmutable.
Según el investigador W.W.Tarn "Alejandro murió de una enfermedad que le hubiese perdonado si él se hubiese perdonado a sí mismo", y debemos tener esto en cuenta si consideramos que Alejandro sufrió gran cantidad de esfuerzos, desórdenes heridas y golpes, tanto físicos, como psicológicos. Quizás un comportamiento más mesurado hubiese evitado su joven muerte, o por lo menos este tipo de muerte.
Lo que está claro es que esto conllevó, tanto como sus obras a su figura inmortal, que aún recordamos.
Uno de los rasgos físicos de Alejandro Magno más llamativos, con más quórum entre sus biógrafos y más característicos es la heterocromía ocular que al parecer padeció, es decir, presentar ambos ojos de distinto color.
"La mirada es el reflejo del alma"
Se dice que el rey macedonio tenía el ojo izquierdo de color marrón y el derecho de color gris, aunque se desconoce si desde nacimiento o fue fruto de una lesión. Este tipo de color de los iris se relacionaba con una parte femenina y sobretodo con una parte psíquica, mágica incluso, considerándose en algunas culturas "ojos de fantasma" dado a que se creía que conferían a la persona que los poseyese la capacidad de ver tanto en el cielo como en la tierra, o que en el momento del nacimiento uno de los ojos del niño había sido cambiado con el de una bruja.
De Alejandro Magno se decía que su personalidad era una mezcla de la naturaleza temperamental y ocultista de su madre, Olimpia de Epiro, una gran seguidora del Dios Dionisio, y de su lado racional y diplomático, por parte de su padre, Filipo II de Macedonia. Es por ello que este rasgo podría, como en cualquier descripción de una persona de tal magnitud, contribuir al mito y a la leyenda de esta dualidad de su alma, tan bien reflejada a nivel físico.
¿Qué pudo causarle este rasgo?
La heterocromía es un rasgo muy poco frecuente en seres humanos y normalmente es de consideración benigna, aunque puede estar detrás de varios síndromes y causas. Por varias referencias, tiendo a considerar las causas más probables la heterocromía familiar (el traslado de un gen autosómico dominante por parte de uno de los progenitores), el síndrome de Waadenburg, el síndrome de Horner y sobretodo una posible lesión o traumatismo.
El síndrome de Waardenburg con frecuencia se hereda como un rasgo autosómico dominante. Esto significa que sólo uno de los padres tiene que transmitirle el gen defectuoso para que su hijo resulte afectado. Los múltiples tipos de este síndrome resultan de defectos en diferentes genes. La mayoría de las personas con esta enfermedad tiene uno de los padres que la padece, pero los síntomas en el padre pueden ser muy diferentes de los del hijo.
Los síntomas pueden abarcar labio leporino (de carácter infrecuente), estreñimiento, sordera, ojos azules extremadamente pálidos o heterocromía, piel y cabello claros, dificultad de enderezamiento total de las articulaciones y probable disminución leve de la capacidad intelectual.
En este caso la descripción física de Alejandro El Grande (se le consideraba un niño de tez clara, pelo castaño y ondulado y ojos heterocrómos) parece relacionada con este síndrome, aunque puede tratarse únicamente del cánon de belleza de la época (asociándose estos rasgos con las divinidades olímpicas). Así mismo, la dificultad de enderezamiento de las articulaciones (se sabe que tuvo algunos problemas, como Filipo II, aunque muchos expertos lo atribuyen a la gota), aunque el punto que haría tambalear más esta teoría es la disminución de la capacidad intelectual, puesto a que se le considera uno de los grandes estrategas y expansionistas de la historia, algo no apto para cualquiera.
En cuánto al síndrome de Horner, ese se basa en una diferencia muy visible del tamaño de las pupilas, dilatándose una mucho menos que la otra, siendo también distinta la posición de los párpados en el ojo afectado (el inferior es más alto y el superior más bajo, lo que hace el ojo más pequeño). Si el síndrome de Horner se desarrolla durante el primer año de vida, el iris del ojo afectado puede parecer más claro en comparación con el ojo normal (Heterocromía).
Este síndrome puede ser congénito o adquirido. El congénito resulta de un traumatismo en el cuello durante el parto, asociándose con una lesión llamada Parálisis de Klumpke (parálisis parcial de la extremidad superior, concretamente la mano y el antebrazo). Los adquiridos ocurren así mismo por un trauma en el cuello o una anormalidad en el tórax, cuello o espalda (posible causa en este caso).
Una lesión, la causa más probable
Finalmente la teoría de la lesión, la más posible. Según el Doctor Basilio A. Kotsias del Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari,Alejandro Magno podía haber sufrido de síndrome de Brown (estrabismo en uno de los ojos al realizar la mirada patética, es decir, hacia abajo y hacia adentro) o una lesión en el cuarto par craneal, afectándose en ambos casos el músculo oblicuo menor de la cabeza. Éste actúa en la articulación atlanto-occipital, extendiendo y flexionando la cabeza hacia el mismo lado de la ubicación del músculo. Uno de los síntomas más claros de esta lesión es que la persona suele inclinar la cabeza hacia el lado donde se halla la lesión. Así se puede apreciar en algunos de los bustos y referencias que de él se han hecho, comentando Plutarco "la mirada enternecedora" o "la flexibilidad" de su mirada,e indicándose normalmente que esta tendencia era hacia la derecha.
Sin embargo, en el caso de que fuese el oblicuo mayor el afectado, el perjudicado tendería la cabeza al lado opuesto para compensar este tipo de visión, por lo que dependiendo del busto al que nos refiriéramos (por ejemplo, Lisipo, escultor personal, lo representaba con una inclinación a la izquierda) la lesión podría estar en un lado u otro de la cabeza. Esta lesión, a mi entender, podría conllevar siderosis o ciclitis. La primera se trata de depósitos de hierro sobre el iris que alteran su coloración normal. Generalmente ocurre como consecuencia de un traumatismo. La ciclitis, por otro lado, se trata de una inflamación de la cámara anterior del ojo y es una de las causas que con mayor frecuencia provoca heterocromía en el iris.
En resumen, a pesar de que la causa puede ser tanto una lesión en el oblicuo mayor o menor, derecho o izquierdo, la lesión en el músculo oblicuo menor derecho de la cabeza la más cercana, ya que podría provocarle, no únicamente la tendencia viciosa de inclinar la cabeza hacia la derecha, si no también el hecho de que ese ojo fuese el de color claro.
El Rey León es una de las películas más queridas y exitosas de Disney, y una de las razones detrás de su popularidad es su emocionante trama. Aunque muchas personas no lo saben, la trama de El Rey León se basa en la obra de teatro más famosa de William Shakespeare, Hamlet. A continuación, argumento por qué El Rey León se asemeja en su trama a Hamlet.
Hijos de reyes
En ambas historias, el personaje principal es un príncipe que está destinado a ser el próximo gobernante de su reino. En El Rey León, este príncipe es Simba, un león joven y curioso que vive en la sabana africana. En Hamlet, el príncipe es Hamlet, un joven noble danés que vive en un castillo en Dinamarca.
Muerte de su padre, el rey, a manos de su tío
Tanto Simba como Hamlet tienen que lidiar con la muerte de su padre. En El Rey León, el padre de Simba, Mufasa, es asesinado por su hermano Scar, quien luego asume el trono. En Hamlet, el padre de Hamlet es asesinado por su propio hermano, quien se casa con la madre de Hamlet y se convierte en el rey. En ambas historias, el personaje principal está desgarrado por la pérdida de su padre y por el hecho de que su tío se ha convertido en el nuevo gobernante.
Exilio
En ambas historias, los personajes principales se alejan de sus hogares y viven entre extraños. En El Rey León, Simba huye de su hogar después de que Scar lo culpa por la muerte de Mufasa. En Hamlet, Hamlet finge estar loco y se aleja de Dinamarca después de que su tío se convierte en rey y su madre se casa con él.
Regreso y venganza
Los personajes principales también se ven obligados a regresar a casa para enfrentar a sus enemigos. En El Rey León, Simba regresa a su hogar después de encontrarse con su amiga de la infancia, Nala, quien le informa sobre el malvado plan de Scar para apoderarse del reino. En Hamlet, Hamlet regresa a Dinamarca después de enterarse de que su tío mató a su padre y se casó con su madre.
Los protagonistas deben luchar para recuperar el trono de su padre. En El Rey León, Simba lucha contra Scar en una emocionante batalla final y lo derrota. En Hamlet, Hamlet lucha contra su tío en una sangrienta batalla y lo mata.
Amores y apoyos
También hay similitudes entre El Rey León y Hamlet en cuanto al personaje femenino principal. En Hamlet, el personaje de Ofelia es la amada de Hamlet y se ve atrapada entre la lealtad a su padre y su amor por Hamlet. En El Rey León, el personaje de Nala es la amiga de la infancia y el interés amoroso de Simba, quien lo convence de volver a casa y luchar contra Scar.
Al igual que Ofelia, Nala se ve atrapada entre dos lealtades: su amor por Simba y su deber de proteger su hogar y su manada. Ambas personajes también son víctimas de las circunstancias, con Ofelia muriendo trágicamente en un accidente y Nala luchando contra Scar y sus secuaces para proteger su hogar y su familia.
Asimismo, tanto Ofelia como Nala son personajes importantes en sus respectivas historias y desempeñan un papel clave en la trama. Ambas son mujeres fuertes e independientes que luchan por lo que creen y se convierten en una fuerza impulsora para el personaje principal masculino.
Representaciones
Finalmente, cabe destacar una referencia muy especial a nivel visual. Hamlet es conocido por el monólogo "Ser o no ser" mientras toma una calavera, y en El Rey León, Scar hace algo similar.
En conclusión, El Rey León se asemeja en la trama a Hamlet de William Shakespeare. Ambas historias cuentan la historia de un príncipe que debe enfrentarse a la muerte de su padre y luchar para recuperar el trono de su padre. Aunque El Rey León es una película animada para niños, su trama está basada en una de las obras de teatro más famosas de todos los tiempos. La trama de El Rey León es emocionante, conmovedora y sorprendentemente similar a la de Hamlet.
Síndrome de Alejandría y albinismo: ¿Podría ser la causa de la estética Targaryen?
Los Targaryen están más cerca de los dioses que de los hombres, y no solo por ser los únicos señores de Valyria que quedaron con dragones, sino también por sus característicos e innigualables rasgos.
El pelo Targaryen es platino, blanquecino con toques plateados o dorados. Por otra parte, los Targaryen tienen los ojos violeta, tonalidad que ningún otro pueblo posee. ¿A que puede ser debido?
Si buscáramos en la realidad una posible causa, podríamos pensar que esta casa padece Síndrome de Alejandría y/o albinismo.
¿En qué consiste el Síndrome de Alejandría?
El síndrome de alejandría es una condición genética extremadamente rara que se caracteriza por la falta de pigmentación en la piel, el cabello y los ojos. Esta condición se debe a una mutación en el gen SLC24A5, que controla la producción de melanina, el pigmento responsable del color en la piel, el cabello y los ojos.
Uno de los rasgos distintivos del síndrome de alejandría es la apariencia de los ojos violeta o azul claro. Esto se debe a la falta de pigmentación en el iris, lo que permite que la luz refleje la parte posterior del ojo y le dé un tono violeta o azul claro.
¿Podrían padecer los Targaryen Síndrome de Alejandría?
En cuanto a la posible relación entre el síndrome de alejandría y los Targaryen, como mencioné anteriormente, esta es solo una teoría especulativa. Se cree que los Targaryen practicaban la endogamia, lo que significa que se casaban dentro de su propia familia para mantener su linaje puro. La endogamia puede llevar a la aparición de rasgos genéticos raros y, en algunos casos, a enfermedades genéticas.
Aunque es una obra de ficción, los Targaryen están inspirados en gran medida en las dinastías europeas y asiáticas de la vida real, muchas de las cuales también practicaban la endogamia para mantener su linaje puro. La endogamia puede llevar a la aparición de rasgos genéticos raros y, en algunos casos, a enfermedades genéticas.
Es importante señalar que la especulación sobre el síndrome de alejandría y el albinismo en relación con los Targaryen es solo eso, especulación. No se ha confirmado oficialmente que los Targaryen sufran estas condiciones genéticas.