Poco a poco siento que pierdo la cabeza. Es tan extraño vivir en automático. No sientes nada pero al mismo tiempo sientes todo, a tal punto que ya no sabes que sentir. Es una rutina diaria, buscando algo que nos haga sentir vivos. Queremos mentirnos a nosotros mismos diciendo que la felicidad se encuentra en tantas cosas, pero no es así. ¿Será que existe? Es la pregunta que no me deja dormir en paz.















