—¡Pero si te han dejado entrar aquí y todo!— Exclamó viendo a su amigo de espaldas, riendo un poco y acelerando el paso para acercarse.— ¿Me estás tratando de evitar? Porque soy como un grano en el culo y eso de despistarme no funciona conmigo.—
-- ¿Por qué no iban a dejarme? -- Respondió alzando las cejas un poco confundido por su intervención, suspirando levemente después. -- Tú eres el que desaparece, a mí no me eches la culpa, listillo.











