A muchos nos ha pasado que después de una reunión de trabajo, o de una charla importante quedamos con esa conversación interna donde nos decimos: "pude haber dicho otra cosa", "lo pude haber hecho mejor".
Esa conversación interna puede ser amable y constructiva, pero muchas veces nos auto recriminamos con frases como: "que tonto", "que ridícula", "cómo no lo dije bien" o "porqué siempre me equivoco".
Lejos de alentamos a mejorar, esta conversación interna debilita nuestro autoestima, y ese es el punto de partida para muchos dolores que vivimos como seres humanos.
Vivimos apurados y tratando de sobresalir, de decir lo más inteligente, de que "nos quieran". ¿Para qué tendríamos que buscar que nos quieran?
No digo que el éxito o sobresalir estén mal, en mi mirada lo que quiero mostrar es que no podemos ponerle el foco a la aprobación externa o vivir esperando los aplausos, mientras por dentro estamos olvidando lo valiosos que somos, lo valioso que es cada minuto que pasamos en este mundo con vida.
El ejercicio de la pausa nos trae muchos regalos, que la velocidad no nos permite ver, regalos que nos da la vida cada día, en pausa puedes conectar con la naturaleza, la música, tu familia.
Sacarse la mugre para disfrutar las vacaciones es otra forma que hemos aprendido para justificar la vida donde nos olvidamos de nosotros todo el año para regalarnos 15 o 30 días de disfrute, que claramente no son suficientes.
Otra forma de baja autoestima es criticar y estar pendiente de si el vecino celebró, se compró auto nuevo, se fué de viaje, se separó, versus estar consciente de nuestros propios temas como salud, familia, disfrute y cosas buenas que a mi me trae la vida.
Primer paso para recuperar el autoestima es:
Como su nombre lo dice hacer las pases con la percepción que tenemos de nosotros mismos, como lo hacemos?
Re - conociéndonos, sacándonos del ultimo lugar en nuestra lista de prioridades.
Dejándo de vivir en favor del "yo ideal" y comenzar a vivir el "yo real" para permitirle abrirse a las infinitas posibilidades que tiene la vida.














