andrake-indierp:
Intentó ubicarse en su entorno, era cierto estaban en la casa, pero no era su habitación y tampoco era la de Jake, de hecho era la habitación de huéspedes, se sentía como un infiltrado y eso era completamente divertido, ya que entre todos los efectos no pensaba bien lo que hacía.
Le gustó que Dim le ayudara con la ropa, la verdad le venía bien algo de frescura, le ayudaba mucho a sentirse cómodo y quizá podría dormir mejor, le gustaba la sensación del tacto en su cuerpo.
Sus ojos se habían acostumbrado a la oscuridad y ahora podía ver un poco mejor, observó como su cuñado ahora estaba básicamente desnudo al igual que él, por dios, que cuerpo tan perfecto tenía, la verdad su mente se nubló con pensamientos lujuriosos que entre el alcohol y su mente provocaron una erección completamente justificada pero incorrecta.
—No quiero que termine la diversión. —Repitió mordiéndose el labio, en ese momento no le estaba importando si todo estaba mal pues quería simplemente satisfacer esa necesidad de atención corporal, sin importarle las consecuencias.
No sabía si dar el siguiente paso, en términos generales era obvio lo que podría pasar, pero a la vez estaba el miedo de equivocar la situación. Así que intentó cubrir la erección aunque la intención también era remarcarlo.
Se había puesto de pie sobre la cama para quitarse también la ropa, en su mente asimilaba que así podía convencer a Jaen de saltar a la alberca con él o algo por el estilo pero al verlo encendido sobre la cama sus planes cambiaron con la misma rapidez que una criatura salvaje perdía la concentración en una cosa para ponerla en otra que despertase sus instintos.
Con una sonrisa traviesa se colocó sobre Jaen y sujetó sus manos para llevarlas por encima de su cabeza y restringirlo en esa posición. —Pues podemos continuar la diversión aquí mismo. —Manifestó antes de llevar sus labios hasta el cuello del otro para morderlo con gentileza, despues hizo lo mismo con su lobulo y finalmente llegó hasta su boca para besarlo, sin embargo en el beso no fue delicado, la situación lo corrompía a ser mas apasionado, pronto había posicionado sus piernas de manera que hiciera a Jaen abrir las suyas y pudiese sentir su erección acercarse a su trasero, lo que le había encendido había sido la manera en la que Jaen lo había observado, podía percibir su deseo y ser deseado así le excitaba.












