El pasado siempre vuelve. 5ª Parte.
| 16 de Abril 2015 |
Hacía varios días que estaban en Brasil, Marco había regresado a Nueva York, pero César se había empeñado en quedarse, necesitaba saber más cosas de su hermana, sobre todo, necesitaba llevársela de ahí. Una vez más, César cogió el teléfono para llamar a su hermana.
- Quem é? | ¿Quién es? |
- Sou eu ... | Soy yo... |
Los dos se mantuvieron en silencio, era difícil, César llevaba tres o cuatro días tratando de convencer a su hermana de que se fuera con el a NY, pero esta no cedía. El largo suspiro de César dio a entender a su hermana para que volvía a llamar.
- Eias... Você sabe qual vai ser a minha resposta. | Eias...Ya sabes cual va a ser mi respuesta. |
‘ Eias... es la única persona que me ha llegado a llamar así. ‘ Pensó César con añoranza. Todo los años que habían perdido por culpa de terceros, el quería recuperarlos, era su hermana pequeña, aún se sentía con deber de cuidarla por encima de todo y todos, pero ella no quería, ella prefería seguir lejos de el. Habían cosas que le parecían extrañas, como que no lo buscara en todos esos años, pero no las lograba entender, y tampoco lo intentaba, quería y necesitaba que su hermana estuviera cerca de el, era lo único que en ese momento le importaba lograr. La falta de respuesta de César, la hizo continuar.
- Tenho responsabilidades que eu não posso ignorar. Eu fiz a minha vida aqui, sozinha e como era capaz. | Tengo responsabilidades que no puedo ignorar. |
- Mas não está sozinha, nunca teve de ficar sozinha. | Pero ya no estas sóla, nunca tuviste que estar sola. |
- Não posso, Eias, não posso. Desculpe-me. | No puedo, Eias, no puedo. Lo siento. |
La frustración de César al no conseguir que su hermana fuera con el, lo llevo a tan punto de cabreo que necesitó ir a desahogarse, y la única forma que se le ocurrió en ese momento, fue el boxeo.
Después de toda la tarde pegando puñetazos y patadas aun saco que se balanceaba y aceptaba un golpe tras otro, cansado y exhausto, volvió a coger el móvil. ‘Amanhã, às 22h30, eu irei para a NY. Vou esperar até o último minuto. Te quiero, seu irmão.’
| 17 de abril 2015 |
Había pasado todo el día sin saber nada de su hermana, ni siquiera una respuesta al mensaje, ni siquiera una llamada. En su ultimo día en la ciudad, estuvo gratamente acompañado de sus amigos, terminando la tarde con Thaís, amiga y compañera de instituto desde hacía demasiados años. Eran todo un grupo bastante sólido a pesar de los años, confiaban los unos en los otros, y Thaís al saber a su amigo en tan baja moral y estima por todo lo que pasaba con Amanda, se propuso animarle aunque le costara todo el día.
Era la hora para ir al aeropuerto, debía marcharse dejándola atrás de nuevo, salvo que esta vez la dejaba con vida, sola. Las cosas iban a cambiar, César se sentía en la obligación de cuidarla como no pudo en todos esos años, si no conseguía llevársela, tendría que volver a Brasil.
Faltaba sólo medía hora para el despegue cuando una voz cantarina anunció por megafonia, llamando a todos los pasajeros a embargar. César se levantó y comenzó a caminar, cuando alguien llamó su atención gritando su nombre.
- ¡Eias!
Acto seguido César se giro, viendo como su hermana corría hacía el, y como alguien la seguía deprisa detrás, pero no le dio importancia, sólo veía a su hermana. Con los brazos abiertos la recibió consigo. Se iba con el a Nueva York.
















