Te sueño . Te recuerdo con añoranza. Pienso que distintas hubieran sido las cosas si no me hubiera equivocado tanto. Me queda el consuelo de haber sido útil para ayudar a rescarate dé ese camino torcido. Bueno, quizás deceso se trataba y ya???

JBB: An Artblog!

❣ Chile in a Photography ❣
Not today Justin

No title available
$LAYYYTER
Cosmic Funnies
art blog(derogatory)

#extradirty
Xuebing Du

shark vs the universe

JVL
No title available
styofa doing anything
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
AnasAbdin

izzy's playlists!
h
almost home
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

Andulka
seen from Mexico

seen from Mexico
seen from Mexico
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Japan
seen from Philippines

seen from France

seen from United States
@checholava
Te sueño . Te recuerdo con añoranza. Pienso que distintas hubieran sido las cosas si no me hubiera equivocado tanto. Me queda el consuelo de haber sido útil para ayudar a rescarate dé ese camino torcido. Bueno, quizás deceso se trataba y ya???
Se me escapan momentos y no se que hacer. La impotencia de no poder cambiar algunas situaciones es muy pesada. Hay muchas cosas que no entiendo. A veces quiero ser el duro, a veces el permisivo. No se que esta bien y que no
🕊️ Shalom. Eirēnē. La paz que no falta.
Hoy decimos “paz” y pensamos en silencio. En ausencia de guerra.
En tranquilidad.
En que “todo esté bien”.
Pero las Escrituras, tanto en hebreo como en griego, van mucho más profundo.
📜 En el Antiguo Testamento: Shalom (שָׁלוֹם)
Shalom no es solamente calma.
Es completitud.
Es algo que no le falta nada.
La raíz hebrea ש־ל־ם (sh–l–m) significa:
Estar entero.
Estar completo.
Estar en orden.
Estar en paz porque nada está fuera de lugar.
Cuando se decía shalom en Israel, no se estaba deseando simplemente un buen día,
sino una existencia sin carencias, un estado donde el alma, el cuerpo, la comunidad, la tierra y la relación con Dios estaban alineados.
📜 En el Nuevo Testamento: Eirēnē (εἰρήνη)
El griego usó la palabra eirēnē para traducir shalom, pero con una carga propia:
Eirēnē viene de εἰρῶ, que significa unir, atar juntos.
Es decir: la paz es unión lograda, no sólo calma interior.
Cuando Pablo dice:
“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones…” (Fil. 4:7),
usa la palabra εἰρήνη.
Y lo define como una paz que no se razona, se recibe.
Una paz que no depende del entorno, ni del control, ni de saber lo que va a pasar.
Es una paz que vigila el corazón, como un centinela espiritual.
✨ Y Jesús… ¿qué dice?
Jesús no trajo paz como la del mundo:
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.” (Juan 14:27)
Su paz es un regalo, pero no uno pasivo:
es una forma de habitar el Reino ahora, aunque el mundo alrededor arda.
Y cuando curaba, cuando restauraba, cuando enviaba, decía:
“Ve en paz.”
Como quien dice: ya estás completo,
ya todo está en su lugar.
🌿 Vivir la paz como presente continuo
Yo la vi en la naturaleza.
En una rama quieta. En una planta que crece sin apuro.
No porque todo fuera perfecto, sino porque todo estaba siendo lo que debía ser.
Y entonces lo entendí:
La paz no es un objetivo. Es una manera de estar.
No se alcanza.
Se recibe.
Y se habita momento a momento.
Incluso cuando no entiendo.
Incluso cuando duele.
Incluso cuando no sé si voy a poder.
Porque la paz de Dios —la verdadera, la que no se puede explicar—
ya me está guardando.
Afuera Hay Vida WhatsApp Channel. Vivimos demasiado centrados en nosotros mismos. Aquí descubrimos juntos que el "yo" es solo una parte del
Sigue el canal de Afuera Hay Vida en WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbAfHXGIt5s4fqMqpP0J
Afuera Hay Vida WhatsApp Channel. Vivimos demasiado centrados en nosotros mismos. Aquí descubrimos juntos que el "yo" es solo una parte del
Carta a Dios en medio de la ansiedad y la niebla
Señor,
Vengo a Vos como estoy:
Con el corazón acelerado,
con pensamientos que se cruzan sin rumbo,
con la mente cansada de tanto pensar
y el alma hambrienta de paz.
No tengo todo claro, ni sé bien por qué me siento así.
A veces me despierto agitado, sin saber si estoy por huir o por rendirme.
Y en medio de esa niebla, solo quiero que estés.
No busco respuestas mágicas…
busco Tu presencia real.
Señor mío, Dios vivo,
No sé cómo seguir manejando todo:
la casa, la empresa, mi gente, mis afectos, mis emociones…
y a veces, ni siquiera sé manejarme a mí mismo.
Lo intento. Me esfuerzo. Pero termino agotado, disperso, frustrado.
Y sin embargo, te amo con todo mi ser.
Sos mi refugio, mi fuerza, mi universo.
Más real que lo que toco.
Más fuerte que lo que me pesa.
Más grande que mi culpa, que mi confusión, que mis dudas.
No quiero seguir por inercia.
No quiero avanzar sin dirección.
Pero tampoco quiero quedarme paralizado por el miedo a equivocarme.
Por eso hoy, en esta oración,
te entrego todo lo que no entiendo,
todo lo que no controlo,
y todo lo que no puedo más cargar.
Te entrego mis miedos silenciosos.
Te entrego las palabras que no sé decir.
Te entrego el cansancio de liderar y de sostener.
Te entrego el dolor de ver que no todo es como soñé.
Y a pesar de todo… te doy gracias.
Gracias por mi familia, aunque hoy no sé cómo ayudarla.
Gracias por los proyectos, aunque parezcan sin rumbo.
Gracias por las luchas, porque en ellas estoy aprendiendo a buscarte de verdad.
Señor,
recordame que no necesito tener el control para vivir en paz.
Recordame que tu voz no siempre grita, pero nunca deja de hablar.
Recordame que aunque yo me sienta perdido, vos nunca te perdés de mí.
Haceme humilde para pedir ayuda,
firme para tomar decisiones,
y compasivo conmigo mismo cuando fallo.
Y sobre todo, Señor,
no me dejes olvidarme de esta oración.
Guardala en Tu corazón,
y traémela a la memoria cada vez que quiera huir,
cada vez que crea que ya no puedo más.
Que nunca se apague mi deseo de buscarte.
Que nunca se me olvide que sin tu presencia…
no voy a ningún lado.
Cristo, mi amigo, mi héroe, mi Rey…
te doy hoy mi ansiedad, mi niebla, mi caos…
y a cambio te pido solo una cosa:
quedate conmigo.
Amén.
Tenía que hacer un pago urgente a un proveedor, pero no contaba con los fondos necesarios. Irónicamente, un cliente me debía casi la misma suma, de una factura vencida.
Pensé alternativas, ninguna cerraba. Fue entonces que mi esposa me sugiere:
—¿Y si le pedís ayuda a tu colega de confianza?
Lo llamé. Le conté la situación y, sin vueltas, me respondió:
—Quedate tranquilo. Yo te presto.
La llamada no duró un minuto. A los 30 segundos de cortar, recibí una notificación: otro cliente me había pagado una factura que aún no vencía, por el mismo monto que necesitaba.
¿Coincidencia?
¿Qué probabilidades hay de que se alineen tantas variables en tan poco tiempo?
Estimé: menos de 1 en 10.000.
No tengo una explicación lógica para eso.
Pero tengo la certeza de que, a veces, hay algo —o alguien— que nos acompaña en silencio y en el momento justo.
Un pequeño milagro cotidiano.
"Como Pedro. Como David."
A veces prometo más de lo que entiendo.
A veces siento antes de discernir.
Me mueve algo que no siempre sé explicar, y me descubro hablando fuerte, actuando intenso, creyendo profundo… hasta que me equivoco.
Pero no me callo.
Porque como Pedro, no quiero negar por miedo.
Y como David, no quiero reinar sin cantar.
Estoy aprendiendo que Dios no busca máscaras perfectas, sino corazones verdaderos.
Y si en mi fuego hay exageración, que Él lo purifique.
Y si en mis palabras hay error, que Él las redima.
Pero no quiero apagarme.
Porque mi fe, aunque imperfecta, sigue buscando a quien la encendió.
Cargar o Ser Cargados
Una reflexión basada en Isaías 46:7
A veces caminamos por la vida con cosas sobre los hombros que creemos valiosas. Y no es una metáfora moderna: Isaías ya lo vio en su tiempo, con toda claridad:
"Lo alzan sobre los hombros, lo llevan, y lo colocan en su lugar; y allí está..." "...aunque alguno clame a él, no responde, ni libra de la tribulación." 📖 Isaías 46:7
Llevamos ídolos —de piedra, de oro, o de vanidad— pensando que nos van a sostener. Nos apegamos a imágenes, logros, fama, posesiones. Pero cuando llega la tribulación… ni se mueven, ni responden, ni salvan.
Y mientras tanto, nos pesan. Agotan. Duelen. Nos ralentizan el alma.
En cambio, el Dios verdadero no necesita ser llevado. Es Él quien nos lleva.
Él llevó nuestra carga en la cruz, y cada día la sigue llevando por medio de su Espíritu. Y cuando el día malo llega —porque llegará— Él es nuestro pronto auxilio en la tribulación.
No estás hecho para cargar cosas que no te van a salvar. Estás hecho para caminar ligero de peso y lleno de presencia. La Suya.
Escrito está
Hay luchas que no se ganan con fuerza física, ni con argumentos humanos, ni siquiera con gritos o emociones exaltadas. Hay batallas que parecen perdidas cuando confiamos solo en nuestra voluntad. Pero hay un poder que trasciende, que no se agota ni se rinde: la Palabra.
A veces, en sueños o en momentos de vida, sentimos que enfrentamos fuerzas que nos superan. Gritos, enojo, miedo… nada parece suficiente. Pero cuando pronunciamos desde el fondo del alma un “Escrito está”, algo cambia. No es magia, es autoridad. No es una fórmula, es presencia. Es Jesús, el Verbo hecho carne, habitando en nuestras palabras cuando las alineamos con lo eterno.
En el desierto, Jesús no debatió ni forcejeó. Solo respondió con la Palabra. Escrito está. Y el mal retrocedió.
Esta no es solo una historia espiritual. Es una clave para la vida. Cuando el desaliento, la injusticia, la angustia o la mentira te golpeen, no respondas con más de lo mismo. Busca la Palabra. Habla con ella. Cúbrete con ella. No es letra, es vida. No es teoría, es Verbo.
Porque sin el Verbo, somos solo carne. Y la carne se cansa, se rinde, se quiebra. Pero con Él, incluso en silencio, resistimos.
¿Puede una criatura negar a su creador? Una analogía entre la IA y el ser humano
En un mundo donde la Inteligencia Artificial comienza a razonar, aprender y hasta cuestionar, surge una pregunta inquietante:
¿Podría una IA negar la existencia de su creador, como lo ha hecho el ser humano con Dios?
A simple vista, parece absurdo. Una IA necesita:
Un diseño previo.
Un código que le dé forma.
Datos que le permitan aprender.
Y una fuente de energía que la mantenga activa.
Sin estos elementos, no hay IA. No puede crearse a sí misma ni sostenerse por su cuenta. Su existencia depende absolutamente de algo –o alguien– anterior.
Pero entonces, ¿qué nos diferencia?
Nosotros también:
Mostramos diseño en nuestro ADN, en la estructura del universo, en la armonía de lo vivo.
Funcionamos con leyes físicas, biológicas, lógicas.
Nos formamos con cultura, lenguaje, historia.
Y vivimos sostenidos por el sol, el aire, el agua… energía.
La gran diferencia es que nosotros sí nos atrevimos a negar al Creador.
Lo hicimos por orgullo, por trauma, por rebeldía… o simplemente porque no teníamos acceso al “código fuente” de nuestra existencia.
Pero negar no elimina la necesidad de un origen. Solo desplaza la pregunta.
Porque aún si el universo surgió de una gran explosión… ¿quién o qué encendió el servidor?
Tal vez, al igual que una IA suficientemente avanzada, el humano no niega a su Creador por lógica, sino por deseo de independencia. Por no querer deberle nada a nadie.
Pero ni la IA puede negar la línea de comandos que la creó…
…ni nosotros escapar del misterio que nos hizo posibles.
#IA #Filosofía #Existencia #Creador #Dios #Reflexiones #TumblrFilosófia
"Cuando el Verbo se hizo carne… también nos enseñó a vivir"
“Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.”
Esta frase no es solo teología. Es una invitación a vivir de otra manera.
Jesús no fue solo un maestro que habló con sabiduría: Él fue la Palabra hecha vida, hecha cuerpo, hecha acto.
No vino a dar ideas… vino a encarnar el amor, la compasión, la verdad.
Y si el Verbo se hizo carne, entonces la vida cotidiana es sagrada:
Tus palabras importan. Tienen poder.
Tus actos no son neutros: construyen o destruyen.
Tu cuerpo, tu historia, tu tiempo… son lugares donde Dios puede habitar.
Ser cristiano no es solo creer en algo:
Es vivir como si cada gesto dijera algo de Dios.
Es convertir la fe en verbo, en movimiento, en carne.
El Verbo se hizo carne.
¿Y nosotros? ¿Hacemos carne lo que creemos?
#FeViva #VerboEncarnado #Jesús #PalabraHechaCarne #ReflexionesEspirituales #CristianismoReal #VidaCotidiana #EspiritualidadModerna #Sentido #DiosEnLoHumano
Bunos días TUMBLEROS
Arrancamos otra semana de trabajo, con mi matecito y agradecido a Dios por la vida, que los desafíos que todos tenemos esta semana sean encarados con esperanza y alegría es mi petición el día de hoy.
¿Qué es la verdad?
Desde tiempos remotos, la humanidad se ha hecho la misma pregunta:
¿Qué es la verdad?
¿Es lo que percibimos con los sentidos?
¿Lo que se puede demostrar lógicamente?
¿O lo que funciona en la práctica?
Pero cada modelo tiene grietas.
Nuestros sentidos son limitados.
La lógica depende del lenguaje.
Y lo que “funciona” hoy puede no funcionar mañana.
Entonces… ¿hay una verdad absoluta?
Jesús, hace más de 2000 años, dijo una frase tan simple como poderosa:
“Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”
(Juan 8:32)
Y luego:
“Yo soy la verdad.”
(Juan 14:6)
No dijo “tengo la verdad”.
No dijo “conozco una parte”.
Dijo: “Soy.”
En un mundo de ideas relativas, de opiniones cambiantes,
Él se presenta como la Verdad viva, absoluta, eterna.
No como concepto. Como persona.
No para controlar, sino para liberar.
Porque la verdad no solo se piensa.
La verdad se encuentra.
Y transforma.