—Bueno, Chelsea, eres mi fan favorita, definitivamente —dijo entre risas, la pelirroja se las había arreglado para agradarle en menos de diez minutos y eso tenía que ser un nuevo récord, definitivamente— ¡Hey! ¿Quieres tomar algo más? yo invito —ofreció con una sonrisa después de acomodarse en el asiento—
— Portaré con orgullo la mercancía oficial, ¿siempre haces tus shows aquí? — Cuestionó con curiosidad, encontrando agradable el ambiente que tenía el lugar. — ¿De verdad?, ¡claro!, todos son tan amables, la mayoría de mis tragos no los he pagado yo. — Sonrió con amplitud, sorprendida con la muestra de cordialidad. — ¿Eres de por aquí, Gin?














