Perfecto.
- Dijo por lo bajo revisando su bolso. Había pasado el suficiente tiempo dentro de la escuela, sin poder comunicarse con su hermano ni su padre. Estaba cansada de esperar. Era su familia, no iba a dejarlos olvidados. Tomó las cosas que había guardado y atravesó el pasillo que la llevaría a la parte delantera del edificio. Se detuvo, con algo de miedo y dudando de su decisión. Se acercó un poco más a la entrada, estaba tan concentrada en los caminantes que no fue consciente que alguien se acercaba por detrás y la asustaba.- Demonios, no hagas esas cosas.











