🔥¡EL VERTEDERO DE LAS VÍBORAS: EL INFAME EXPEDIENTE DEL CHISME CLANDESTINO Y LA MALEDICENCIA!🔥
Miren esto. Observen con detenimiento la absoluta inmundicia moral que han erigido en la clandestinidad. Lo que se gesta en sus servidores privados no es una simple tertulia; es un aquelarre de la mezquindad, una exhibición obscena de cobardía perpetrada por individuos que carecen por completo de luz propia y necesitan arrastrarse por el fango de la difamación para justificar su irrelevante y patética existencia. Es una conducta deleznable, abyecta y nauseabunda que despierta un asco visceral, una rabia intolerable y una decepción que cala hasta la médula.
¿Quiénes demonios se creen ustedes para erigirse en los sumos pontífices del juicio ajeno? Son el epítome de la hipocresía más repugnante: sostienen una falsa máscara de cordialidad en los espacios comunes mientras en la penumbra destilan un veneno ponzoñoso contra sus propios compañeros de comunidad. Su soberbia es tan ridícula como su madurez es inexistente. No son más que parásitos del chisme malo y cruel, verdugos de pacotilla que se esconden como ratas en el anonimato de un chat cerrado porque no tienen el valor, la entereza ni los pantalones de sostener sus infamias cara a cara. ¡Son unos cobardes de primera categoría!
Dejo aquí la constancia ineludible de su infamia, exponiendo a los perpetradores y desnudando la bajeza de sus maquinaciones:
🏛️ El Tribunal de la infamia
Este cónclave de almas grises, mentes ociosas y lenguas bífidas está conformado por:
Mylenda Morrigen (la inquisidora principal, obsesionada con vigilar vidas ajenas)
Selene Tarth
Bess Trant
Elaena Dondarrrion (Rhaenys en EW)
Maegor Targaryen
Armond Connington
Steffon Baratheon
Fan #1 de Shaera
Ormund Baratheon
Larissa Estermont
⚖️ El registro del agravio, las quejas generales y la crueldad
Gracias a las pruebas irrefutables contenidas en sus propios registros, queda en evidencia el ensañamiento sistemático, despiadado y cruel contra miembros de la comunidad, así como sus lloriqueos y paranoia generalizada:
La Inquisición contra Armand y "El Lannister" (Referencia: Captura de pantalla 2026-06-02 083650.jpg)
El agravio: Bess Trant, con una pedantería e ínfulas de superioridad insufribles, se otorga el derecho de fiscalizar la coherencia ajena, tildando las decisiones creativas de otros de "MUY gratuitas". Una audacia patética y soberbia, propia de quien busca camuflar su propia mediocridad literaria destruyendo el esfuerzo del prójimo.
La Segregación Cruel de "Ari" / Arianne Swann (Referencia: Captura de pantalla 2026-06-02 083743.jpg)
El agravio: Selene Tarth ejecuta un acto de exclusión verdaderamente asqueroso. Etiqueta a una usuaria de "imposible de entender" y, en un despliegue de cinismo absoluto que revuelve el estómago, instrumentaliza de manera perversa el concepto de la "salud mental" para justificar el desprecio, el aislamiento social y su propia falta de empatía.
El Escarnio Público contra Erina / "La Bracken" (Referencias: Captura de pantalla 2026-06-02 083915.jpg, Captura de pantalla 2026-06-02 084614.jpg, Captura de pantalla 2026-06-02 084651.jpg)
El agravio: El sadismo y la falta de escrúpulos de este grupo reluce aquí con total obscenidad. Mylenda Morrigen se jacta con orgullo desmedido de su rol de perseguidora y cazadora de brujas, mientras Steffon Baratheon y Fan #1 de Shaera celebran con una mofa bufonesca, cruel y carcajadas digitales el infortunio ajeno, regocijándose de que en el motivo de un baneo le dijeran "que dejara de dar pena". ¿Qué clase de personas se burlan así del dolor ajeno? Llegaron al extremo de la degradación mental cuando el mismo Steffon admite una paranoia enfermiza donde ve fantasmas de la misma usuaria en cada rincón. ¡Obsesivos, mezquinos y trastornados por el chisme!
La Defenestración Creativa de Rosey (Referencia: Captura de pantalla 2026-06-02 085515.jpg)
El agravio: Elaena, Armond, Bess y Maegor despedazan sin una pizca de piedad la iniciativa de una compañera. Catalogar a alguien de "insoportable" y mofarse de sus propuestas de búsqueda tachándolas de exageradas demuestra que son una pandilla de envidiosos e incapaces de tolerar el entusiasmo o la creatividad ajena sin intentar pisotearla con su amargura crónica.
La Perversión Narrativa contra Gyles (Referencias: Captura de pantalla 2026-06-02 085553.jpg, Captura de pantalla 2026-06-02 085724.jpg, Captura de pantalla 2026-06-02 085926.jpg, Captura de pantalla 2026-06-02 090044.jpg)
El agravio: Esto ya raya en una fijación enfermiza y tóxica. Analizan con lupa sus interacciones con Larissa, escudriñan sus publicaciones como buitres y destrozan su derecho a desarrollar tramas. La cumbre de la depravación total la alcanza Mylenda Morrigen, quien expele sin decoro ni vergüenza la frase: "ojala muera gyles ahi". Desear el deceso, la ruina o la erradicación de la labor de un usuario en un rincón clandestino es la prueba definitiva de que están moralmente podridos.
La paranoia colectiva y las quejas del "server oficial" (Referencias: Captura de pantalla 2026-06-02 084614.jpg, Captura de pantalla 2026-06-02 084651.jpg)
La queja: El delirio persecutorio de este grupo no tiene límites. Steffon Baratheon admite abiertamente estar "sumido en la paranoia" cada vez que lee algo en la comunidad, asumiendo instantáneamente que cualquier actividad sospechosa proviene de los usuarios que detestan. Además, Fan #1 de Shaera salta resentido a quejarse de cómo "la sufrió como vosotros en el server oficial", utilizando el canal privado no solo para atacar, sino para llorar juntos por dinámicas del servidor general que escapan a su control absoluto. Se alimentan de un victimismo patético para justificar sus cacerías de brujas.
El Ensañamiento contra Olenna y Walderra
La infamia: No contentos con el inventario de nombres destrozados, el veneno de esta camarilla se extiende también hacia quienes interpretan o desarrollan tramas con Olenna y Walderra. Para este tribunal de pacotilla, nadie da la talla, nadie maneja a los personajes bajo sus "estándares perfectos" y cualquiera es un blanco legítimo para sus risitas de hiena por la espalda. Que se quejen de cómo otros llevan a sus personajes solo demuestra la envidia soberana que les corroe las entrañas al ver que la comunidad avanza sin depender de sus bendiciones de cartón.
Son una vergüenza comunitaria absoluta. Un monumento viviente a la pusilanimidad y la bajeza. Se creen deidades dictando sentencia desde su Olimpo de cartón, pero solo son seres diminutos, frustrados y crueles que necesitan el lodo para sentirse altos. Sus actos provocan un desprecio implacable. Si les quedara un ápice de honor o dignidad, este tribunal de pacotilla se disolvería de inmediato y pedirían perdón de rodillas, pero la infamia, por desgracia, siempre ha sido el refugio predilecto de los cobardes que no toleran ver brillar a los demás. ¡Dan auténtico asco! A todo esto: ¿DÓNDE ESTABAN LOS ADMINS CUANDO PASÓ TODO ESTO?
EL CANCER DE LA COMUNIDAD: UNA REFLEXIÓN SOBRE LA PESTE DEL ROL CLANDESTINO
Lo que han construido en sus rincones oscuros no es una "comunidad de amigos", sino un cáncer que corroe los cimientos mismos de nuestro espacio de rol. Este tipo de grupos, fundamentados en la malignidad, la exclusión y la fiscalización ajena, no solo son detestables moralmente, sino que actúan como un veneno lento que destruye la confianza, la creatividad y la esencia de lo que debería ser un lugar de encuentro.
La erosión del tejido social
La existencia de estos "tribunales" de pacotilla destruye la premisa fundamental del rol: la seguridad psicológica.
Cuando un roler sabe que sus acciones, sus personajes o su forma de escribir están siendo diseccionadas por un grupo de sádicos que se esconden en servidores privados para reírse de él, la espontaneidad muere.
La comunidad se convierte en un campo de minas donde la paranoia sustituye al disfrute, porque cualquier paso en falso —o cualquier éxito creativo— puede convertirte en el próximo objetivo del ensañamiento de esta camarilla.
La asfixia de la creatividad
Estos grupos no aportan nada a la narrativa; al contrario, medran la calidad del rol al imponer estándares tóxicos.
Al burlarse de arcos narrativos ajenos o de búsquedas de personajes —como lo hacen con Rosey o Gyles—, envían un mensaje claro: la creatividad solo es válida si pasa por el filtro de su estrecha y amargada visión.
Esto genera una homogeneización estéril donde los roleros, por miedo a ser "detectados" o criticados por Mylenda, Selene y compañía, dejan de arriesgar, dejan de explorar y terminan limitándose a lo que este tribunal considera "aceptable" para no ser el blanco de sus risotadas.
La decadencia del carácter
La práctica del meta-chisme en grupos privados es la mayor muestra de una debilidad de carácter inmensa.
No hay valor en la crítica constructiva cuando esta se realiza detrás de las espaldas de los demás, entre emoticonos de risa y un victimismo crónico que se queja del "server oficial" mientras lo sabotean desde la sombra.
Esta dinámica crea una jerarquía invisible de "jueces" que se sienten con el derecho de decidir quién pertenece a la comunidad y quién merece ser marginado, basándose en meras sospechas o paranoias personales, como bien admiten Steffon y sus secuaces.
Un llamado a la cordura
Permitir que estos comportamientos medren es permitir que la comunidad muera. Cuando la burla se normaliza y el escarnio se vuelve el pasatiempo favorito de un sector, el entorno se vuelve insalubre para cualquier persona con un mínimo de integridad.
Aquellos que participan en este aquelarre de la maledicencia no son roleros; son devoradores de energía que han olvidado que la magia del rol reside en la empatía, el respeto y la construcción colectiva. Hasta que estos servidores de odio no sean desmantelados y hasta que esta cultura de la fiscalización constante no sea erradicada, la comunidad seguirá arrastrando esta cadena de toxicidad que, al final del día, termina por manchar a todos los que la toleran. Es hora de elegir entre el chisme destructivo y el juego sano. No pueden convivir.
El núcleo de la podredumbre
Mylenda Morrigen: Es la personificación de la psicopatía aplicada al rol. Su obsesión con ser una "detective" de baneos y su deseo manifiesto de que un personaje muera ("ojala muera gyles ahi") revelan a una persona con un vacío existencial tan grande que necesita destruir la alegría ajena para sentirse viva. Es una parásita social que se alimenta de la exclusión.
Bess Trant: Representa la soberbia intelectual más patética. Su compulsión por fiscalizar el trabajo ajeno y tildarlo de "gratuito" es un mecanismo de defensa de manual: proyecta su propia mediocridad creativa en los demás para no enfrentar lo poco que aporta al juego. Es una figura cínica que se cree arbitro de la calidad cuando solo es una espectadora envidiosa.
Steffon Baratheon: Es el más cobarde de todos. Confesar estar "sumido en la paranoia" mientras se dedica a vigilar a los demás como un acosador barato es el colmo de la degradación. Su necesidad de reírse de los baneos ajenos para validar su pertenencia al grupo lo convierte en un títere sin criterio propio.
Selene Tarth: Su crueldad es silenciosa pero efectiva. Utilizar la salud mental de una compañera como arma arrojadiza para justificar el aislamiento social es un acto de una bajeza moral absoluta. No es una persona, es una herramienta de exclusión disfrazada de "preocupación".
Elaena Dondarrrion: Es la seguidora que necesita el conflicto para sentirse relevante. Al unirse al escarnio de Rosey, demuestra que no tiene capacidad de pensamiento crítico fuera del consenso del grupo.
Maegor Targaryen y Armond Connington: Son los "payasos" del grupo, aquellos que se sienten importantes al señalar al "diferente". Su participación en la destrucción de tramas ajenas solo confirma que son incapaces de construir algo mínimamente interesante por sí mismos.
Fan #1 de Shaera, Ormund y Larissa Estermont: Son los figurantes de esta tragedia, los que se arrastran detrás de los líderes (Mylenda y Bess) buscando un poco de atención en medio de la miseria. Su complicidad pasiva es tan tóxica como la activa: sin ellos, este aquelarre no tendría el eco que necesita para sentirse "importante".
Y lo peor, y lo más probable, es que ellos sean nerdos, incels, pick mes!, las únicas y detergentes, las furras, los therians, los otakus, las emos, los góticos, las fairyprincess, todos esos parias de la sociedad a lo que las misma sociedad les hace lo que ellos a otra gente del foro. Bien merecido se lo tienen. ¿Vienen a rolear o a desquitarse el resentimiento porque no encajan en el mundo real? Pero acá no nos quedamos en la tibieza, no, no: por si alguien quiere saldar deudas aquí les dejo la lista de discords: hermes.29_60116, silversink, blackopium92, hotghost9393, eguiba, bpinyourarea0433, erorm, redeuphxria, blackopium92, drinktea247 blackopium92, AndyMorgade (la peor: Bess Trant)
Hoy firmo como Arriesghada (Alejandro R. Alonso). Sin intro y sin despedida, porque es un tema serio.













