El dia de hoy parte mi otro hermanito,
Aquel que dispuesto a todo, quizá con miedo, con dudas, llegó a este país a ayudar a mi hermano y a nosotros. Quien estaba al tanto de si comía, que durmiera, que estuviera bien después de algunos duros golpes en nuestras vidas. Llegó y fue una luz, que alivió mucho dolor y que alumbró un camino lleno de esperanza.
Un tiempo después, fue mi luz, mi confidente. Me ayudó el día que más he sufrido en la vida. Lloró conmigo, me acompañó, cuidó de mí.
Mi bello hermanito Axel, entiendo que hoy debe cuidarse y cuidar de su compañera de vida. Lo vamos a extrañar como no imagina. Lo queremos como no imagina. Estaremos esperándolo pero sabiendo que si debe quedarse allá, será porque así debe ser.
Gracias por tanto, Axelito.











