âLo que yo mĂĄs quiero ahora no es pensar en mĂ sino pensar en usted.â
â Mario Benedetti. La tregua.

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âLo que yo mĂĄs quiero ahora no es pensar en mĂ sino pensar en usted.â
â Mario Benedetti. La tregua.
Entre la soledad y la nostalgia, invoco el placer de conocer tu lujuria.
âNoctĂĄmbulo Del Arte.
Ellos desean tu carne, rasgar tus ropas sin escuchar la voz de tu alma reverberar en tu piel y gozarse como bĂĄrbaros en un banquete tras el saqueo. Vuelan en cĂrculos sobre tu dignidad esperando el momento justo de tu claudicar, portando nobles vestiduras con sonrisas enmascaradas mientras tĂș floreces bajo las densas nubes de su adulaciĂłn, señuelo de depredadores. Entre tanto yo, sĂłlo escribo... Observo, escribo y pongo los puntos finales a los pĂĄrrafos de nuestra historia mientras me desvanezco en la distancia, rehusĂĄndome a ser parte de tal carnaval de risas y palabras falsas.
âNoctĂĄmbulo Del Arte.
A veces la nostalgia me rodea como una serpiente que susurra en mi oreja los recuerdos como una tentación. Me embriago de memorias sobre aquello que añoré contigo ser y permanezco en el borde fino del "enviar", de donde suele siempre rescatarme el orgullo.
âNoctĂĄmbulo Del Arte.
âEmbriĂĄgame de caricias, bĂ©same hasta que caiga en coma.â
â Aldous Huxley
"Creo en los cafés, en el diålogo, en la dignidad de la persona, en la libertad. Siento nostalgia, casi ansiedad de un Infinito, pero humano, a nuestra medida".
âEl silencio es un vacĂo, pero pesa. Es la neblina que cubre el mundo. Empaña la vista. Ahoga. Es un cansancio compartido y transmisible. La falsa calma que precede a la masacre.â
Entre los rotos - AlaĂde Ventura
âAl sentido instantĂĄneo de la eternidad
corresponde
este encuentro investido de hilo negro,
pero a tu despedida temporal,
tan sĂłlo corresponde lo inmutable,
tu criatura, el alma, mi palabraâ.
#CésarVallejo
#PoesĂa, Obra Completa
âÂĄFeliz Navidad, Dora!, puesto que la alegrĂa, entre los que se aman, puede ser solitaria y silenciosa por un tiempoâ.
25 de diciembre de 1949, #AlbertCamus a Maria Casares.
#Correspondencia
25 de abril de 1950
âEste atardecer querĂa estrecharme un poco contra ti, entre el dĂa y la noche. Y decirte cuĂĄnto me duele tu ausencia. Te quiero, sĂ, te esa seguridad al menos. Y vela por ti, te lo suplico, amor mĂoâ.
#AlbertCamus a MarĂa Casares, #Correspondencia
Febrero de 1950
âAunque estĂ© hermoso el dĂa, lleno de luz, de ĂĄrboles en flor y de cantos de pĂĄjaros, me parece muy triste y muy abrumador lejos de ti, privado de ti, ansioso por tiâ.
#AlbertCamus a MarĂa Casares.
Correspondencia âđœ
20 de febrero de 1950
âContigo con todo mi corazĂłnâ.
Albert Camus a MarĂa Casares.
Correspondencia
14 de febrero de 1950
âSĂ, coincidimos en el corazĂłn de las cosas. Que me pertenezcas de forma absoluta y para siempre, que un ser, y un ser como tĂș, me haya correspondido asĂ, sin reservas, es algo que me llena de una fuerza de alegrĂa que podrĂa llenar tres vidasâ.
Albert Camus a MarĂa Casares
âSi el amor en ti se vuelve mudo, no fuerces nada. Vive segĂșn lo que te apetezca, sal, lee, duerme. Lo esencial es que me preserves en lo hondo de ti. Si no tienes ganas de escribir, dĂ©jalo, las palabras y los gritos volverĂĄn a fluir mĂĄs adelanteâ.
Albert Camus a MarĂa Casares, 30 de enero de 1950.
âEs una derrota honorable. Lo arriesguĂ© todo, di todo lo que tenĂa, por primera vez. Si fui lo suficientemente ingenua como para imaginar que todo debĂa funcionar en nuestra relaciĂłn, por la inmensidad y certeza de mis sentimientos, fue una ingenuidad honorable y nada de quĂ© avergonzarme. SerĂĄ una larga labor de recuperaciĂłn. Deja que duela. Pero dĂ©jame sobrevivirâ.
~ Susan Sontag
âMuchos años despuĂ©s, frente al pelotĂłn de fusilamiento, el coronel Aureliano BuendĂa habĂa de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevĂł a conocer el hieloâ.
#CienAñosDeSoledad, Gabriel GarcĂa MĂĄrquez.