No extrañaba esperar mensajes.
No extrañaba que se me quebrara la voz.
No extrañaba despertarme pensando en alguien ni extrañar a alguien cuando se esconde el sol, no extrañaba tener que cruzar toda la ciudad para poderte visitar, no extrañaba tener que abrir puertas y pagar las cuentas.
Lo único que si extrañaba es a ti. A ti con tu risa escondida y tus gestos tiernos cuando te beso la mejilla, no extrañaba extrañarte pero supongo que es el precio pagado por haber estado rotundamente enamorado.
















