—No tengo nada para intercambiar. —Avisa de antemano, tan sólo por si acaso, sin levantar la vista de la fogata cuya lumbre atiza con un palo, moviendo la leña un tanto para que esta tome fulgor. —Y no estoy jugando a este juego estúpido. —En lo que a él concierne, esto es asunto acabado. Covarrubias vino sin interés alguno de una victoria por comprender, en su cabeza, que esto no tiene valor alguno. Cree conocer coronaciones verdaderas y glorias justificadas, y no cree que puedan devenir de un ritual de inicio de clases. Moviendo el palo un tanto más adentro del fuego, Dani ahora sí levanta la vista: — ¿O viniste por malvaviscos? —Suelta ahora con sorna.
















