—¿Qué se necesita para ser una bruja?
El se río remarcando los hoyuelos en sus mejillas.
—Te diré, lo que necesitas es...
—Vamos, ya di rápido que es.
El demonio se acercó a ella, mientras la miraba fijamente, con su mano acaricio los bordes de sus labios rosados.
—Solo ámame, adorame, alabame, cree en mi hasta cuando no tengas esperanzas. Entregame tu alma y cuerpo. Entonces seras bruja, mi bruja.
~Marilyn Helzebeth












