Tienes algún consejo para empezar a quererme a mi mismo? Ahora mismo es lo único que necesito para la vida que tengo o para alcanzar algún logro... Y esa falta de auto cariño deriva en poco esfuerzo (aunque me esfuerzo mucho por mejorar o mantener mis relaciones afectivas) cualquier cosita es agradecida, estoy un poco desesperado :c Gracias de antemano hermosa joven. P.d: también escribo poesía :D
Sobre quererse y otras cosas.
¡Buen sábado bello poeta!
Mirá. Como todos somos personas muy distintas, el camino que transita cada uno para aprender a quererse a uno mismo es también diferente. A mí se me hace difícil, porque en un momento estoy dando un paso hacia adelante y en otro dando dos hacia atrás. Pero bueno, ya que estamos en el baile, bailemossss.
–>Me imagino que te gusta leer. Podés empezar echándole un vistazo a dos grandes libros: Being Happy, de Andrew Matthews, y el clásico del Caballero de la armadura oxidada. El primero lo encontré en la biblioteca de mi papá y ES UN LIBRO QUE TIRA LA POSTA (la posta: la verdad). El segundo es más bien un cuentito, que si mal no recuerdo, hablaba sobre la importancia de los sentimientos.
Being Happy habla sobre la importancia de los pensamientos. La mente atrae lo que piensa. De a poco andá intentando inundar a tu mente con pensamientos positivos. Dentro de un tiempo vas a empezar a ver las cosas desde otro punto de vista.
–>Callar esas vocecitas internas que te dicen que no valés la pena, que abandonés, que te convencen de que no merecés estar acá… es un proceso largo. Y en mi caso, viene siendo extraño. Tipo:
Cerebro: ¡Ese pantalón te queda horrible!
Yo: Aaaay pero es tannnnn cómodo. Y bonito. Saldré igual con él.
Yo: Al menos hago las cosas. Espero algún día hacerlas bien.
Cerebro: Tenés la cara fea hoy.
Yo: Ni modo. La vida sigue. Y SIEMPRE SOY FABULOSA.
Al principio, yo sentía que todas esas respuestas que me daba eran mentiras. A veces hoy lo sigo sintiendo. Pero hacelo igual. Intentalo. “Mentite”. Tu peor enemigo es tu mente, y sin embargo, nadie te dice que se la puede entrenar a favor de uno. ¡Hacé que esté de tu lado! Sí, capaz no seas la mejor persona en el planeta. Y así y todo, lo estás intentando. Date crédito por eso. No viniste con una guía para saber cómo hacer las cosas. Perdonate por no ser “perfecto”.
–>Aprendé a aceptar cumplidos y a hacerlos.
Aceptarlos. Sí. No porque sos un engreído y “ya sé que soy fantástico, ni me lo digás”, sino porque alguien se tomó tiempo para dedicarte uno. Alguien pensó algo lindo de vos y a veces cuesta expresar esas cosas. Agradecé eso, esa pequeña atención. Capaz sí, pensás que es mentira, pero al menos la otra persona sí se merece escuchar un “gracias”. Y hacerlos es re lindo. Podés alegrarle el día a alguien con solo un “qué lindo eso que hiciste hoy”. Y las cosas buenas que hacemos, se reflejan tarde o temprano en la vida.
–>Ponete en contacto con la naturaleza.
Salí a dar una vuelta alrededor de la plaza, contemplá el cielo, levantate temprano para ver el amanecer, sentí el sol en tu cara, respirá aire fresco.
Vas a ver que tu mente deja de funcionar a mil por hora y vas a encontrar minis ratitos de paz. Y para una persona que escribe como vos, hacer que tu cerebro se quede callado un ratito es un milagro necesario.
Creo que en el camino a quererse a uno mismo, te vas dando cuenta de que viene de la mano con estar con paz con uno mismo. Vas encontrando paz, equilibrio. Reconociendo cuáles son tus valores, virtudes, defectos. Y los vas aceptando. Porque vas entendiendo quién sos y que sí, que hay que cambiar muchas cosas. Y que eso es parte de crecer.
–>Cuando vas entendiendo cuáles son tus luces y sombras, sabés mejor qué es lo querés entregar a otras personas y a quiénes no vale la pena darles nada. Buscá rodearte de gente que te ayude a avanzar, a seguir aprendiendo, no que te estanquen (aunque incluso esto implique renunciar a seres que realmente creías amar).
Por ahí a veces te sentís frente a un rompecabezas donde ninguna pieza tiene sentido con la otra. Te juro que con paciencia y tiempo, te vas dando cuenta de que las cosas van encajando mejor de lo esperado.
Por último (por ahora), sos el propio héroe de tu historia. No hace falta que venga más nadie a salvarte. El que toma las iniciativas acá sos vos. No se puede ayudar a quien no quiere ser ayudado. Y saber aceptar ayuda es importante. Merecés estar bien, feliz. Sonreír. Acumular cosas lindas.
Un día te vas a querer, otro te vas a odiar. Y así asquerosamente hasta que vas logrando cierta estabilidad. No queda más que avanzar.
(Eso es todo por ahora. Todavía estoy aprendiendo mucho, y casi siempre termino volcando esas cosas en mi blog, bajo la etiqueta bdp-Botón de pánico- o reflexiones. Perdoná la extensión de esto).
P.D.: Lo del esfuerzo. Planteate metas estúpidas, pero que puedas cumplir: levantarte a la hora que suena el despertador, bañarte en menos de 15 min, no usar el celular durante algún lapso de tiempo. Empezá a sembrar perseverancia, voluntad y disciplina. Eso se hace trabajando. No hay otra.