Georges Méliès, el artista total.
„Las películas tienen el poder de capturar los sueños“ George Méliès
Georges Méliès. "¡¡De lleno en el ojo!!"
La Cinémathèque française. Foto Stéphane Dabrowski
En el Caixa Forum se puede asistir a la exposición “George Méliès. La magia del cine” que trata del trabajo del cinematógrafo francés George Méliès y algunos de sus precursores. El que temporalmente cayó en el olvido creó más de 500 películas entre 1896 y 1912, de las cuales aproximadamente 200 aún quedan en nuestros días, incluyenda su película más famosa Le Voyage dans la lune (Viaje a la luna) del año 1902.
En sus obras, Méliès juntaba los procedimientos inventados por otros, per ejemplo Étienne-Jules Marey, Thomas Edison y Émilie Reynand, para crear una nueva fantasmagoría. Hoy en día es considerado como el inventor del trucaje, que es el predecesor de los efectos especiales.
El cinematógrafo aplicó al cine las técnicas del ilusionismo y de la linterna mágica, per ejemplo pirotécnica, efectos ópticos, de montaje y de color o sombreimpresiones. En este última técnica Méliès se inspiró en en cabaré “Le Chat Noir”.
Méliès no solo era un cinematógrafo estupendo y un mago con talento, sino también era un buen pintor: Además de sus bocetos y caricaturas están expuestos unos de sus óleos que muestran entre otros a su segunda esposa y estrella en muchas de sus películas, Jeanne d’Alcy.
La linterna mágica, que permitía proyectar en una gran pantella o en una sala a oscuras, imágenes fijas o animadas, gozó de una gran popularidad hasta la aparación de cine. En 1890 George Méliès también hizo placas fotográficas para la linterna mágica, que sería una de las principales fuentes de inspiración de él. Además, Méliès se inspiró en los discos estroboscópicos, que permitían ilustrar el fenómeno de la persitencia de las impresiones luminosas en el ojo y en el cerebro. Los fenaquistiscopios, como también son llamados, fueron la base de la técnica cinematográfica. Otro precursor de la cinematografía era la fotografía del movimiento, que luego también usó Méliès, y la primera sala de kinetoscopios abierta al publico abrió en 1894. Por otro lado, Méliès inspiró con sus fantasmagorías, precursoras de las películas de terror.
En 1895, los hermanos Lumiére presentaron sus cortos, hechos con el cinematógrafo, que combinó la forma de proyeción de la linterna mágica con la obtención de imágenes sucesivas del movimiento. George Méliès estaba apasionado con esta cámera y sus películas. En este tiempo era mago en el teatro Robert-Houdin, que había alquilado. A partir de 1896 usó la técnica cinematográfica y en el mismo año construyó el „Téâtre de paso“ en Montreuil, un estudio cinematográfico totalmente acristalado.
El genio de la magia hizo películas, que eran decisivas para la fusión de la magia y el cine. Los actores en sus obras eran a menudo diablos, esqueletos, fantasmas y demonios y las escenas se situaban en países lejanos. Usó trucos como apariciones, desapariciones y metamorfisis, que no siempre eran posibles en el escenario de un teatro.
Se ve que la historia del cine es una historia para inspirar y ser inspirado, y hoy en día este proceso continúa: Directores como George Lucas, Steven Spielberg y Martin Scorsese se inspiran a menudo en el meastro, y por ejemplo este último hizo en 2011 la película Hugo.
También, los Smashing Pumpkins se han inspirado ya por George Méliès en el videoclip de Tonight, Tonight.
La exposición “George Méliès. La magia del cine”, ubicada en el Caixa Forum en el Paseo del Prado, sigue abierta hasta el 8 de diciembre 2013.