Mi casa y mi corazón
Si salgo un día a la vida mi casa no tendrá llaves : abierta siempre a los hombres, al sol y al aire. Que entren la noche y el día. Y la lluvia azul. La tarde. El rojo pan de la aurora. El campo : sus verdes mástiles. Que la amistad no detenga sus pasos en mis umbrales. Ni la golondrina, el vuelo. Ni el amor, sus labios. Nadie. La casa y el corazón nunca cerrados : que pasen los pájaros, los amigos, el sol y el aire.
Marcos Ana










