Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco.
Antoine De Saint-Exupéry (via sweetestthing8)
RMH

Janaina Medeiros

@theartofmadeline
No title available
wallacepolsom

oozey mess

pixel skylines
Show & Tell
he wasn't even looking at me and he found me
dirt enthusiast
h
d e v o n
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

★
hello vonnie
Sade Olutola
Cosmic Funnies

Love Begins
art blog(derogatory)
sheepfilms

seen from Singapore
seen from Germany

seen from Singapore
seen from United States
seen from Germany
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@cronopio-verde
Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco.
Antoine De Saint-Exupéry (via sweetestthing8)
reminds me of call me by your name
“Con libertad, libros, flores, y la luna, ¿quién no podría estar perfectamente feliz?”
Oscar Wilde.
“No confundas el amor con el delirio de la posesión, que aporta los peores sufrimientos. Porque, al contrario de lo que sostiene la opinión común, el amor no hace sufrir. En cambio, el instinto de propiedad hace sufrir, lo que es contrario al amor.”
Ciudadela, Antoine de Saint-Exupéry
Te va a destruir de la manera mas bella. Y cuando se vaya, finalmente entenderás por qué los huracanes tienen nombres de personas.
-Mario Benedetti. (via albymparra)
when I touch you I feel happy inside,
It’s such a feeling that my love
I can’t hide
The Beatles brings up my romantic side
Ojalá coincidamos en otras vidas, ya no tan tercos, ya no tan jóvenes, ya no tan ciegos, ni testarudos, ya sin razones sino pasiones, ya sin orgullo ni pretensiones. Ojalá
Charles Bukowski (via imjota-a)
De golpe no estás -nada más sucedió- borrachera fetal que tu muerte me deja. Con esta canción que solloza, olvidada de mí, rondaré tus maderas.
Quisiera explicarte mi amor, no tu ausencia o mis culpas; ayer tú vivías. Si ya no merezco cantar para ti, yo te pido: No sigas muriendo.
El tiempo pasado, ese suave festín, donde fuiste una caja escondida, un clave encerrado en el muro, una oreja en la sombra, el sigilo de nadie.
Ese tiempo y tú, lo que yo conocí, lo que quisiste ser, clavicordio y alcohol, sensitivo y brutal, el pasado y el piano, acabaron en este silencio.
Si ya no merezco cantar para ti, yo quisiera explicarte mi amor, aunque es tarde. Tu tiempo pasó, pero yo me quedé aquí, tañendo por ti, en tus campanas.
Cuerno de pastor de un remoto país, piedra lisa que el alba y el cielo tocaron; soy como tu mar, rodaré eternamente hacia ti y, desde ti, a lo más hondo.
Mas mientras te busque en las cosas, en tanto regreses sin que yo te llame o te olvide, te pido que limpies mi amargo dolor; por favor, que no sigas muriendo.
Mi padre serás, como fuiste mi padre, un gameto en la grieta cerrada del tiempo, voz ronca de un órgano ya enmudecido, ahí estás, larga caja de pino.
El llanto que nombre tu nombre será breve y, hombre, tal vez lo sabías; pero es tanto amor exigiendo mi amor; por favor, no te sigas muriendo.
“Éramos de la misma especie, y nuestra unión duraría tanto como nosotros. Lo que nos ligaba nos desligaba; y por ese desligamiento nos reencontrábamos ligados en lo más profundo de nosotros”. Simone de Beauvoir sobre Jean Paul Sartre.
Amelia Fullarton. @ameliafullarton
El invierno debe ser muy frío para aquellos que no tienen cálidos recuerdos.
Alex G. (via bohemiofilosofico)
In the spring of 1982, Argetine novelist Julio Cortázar and his partner Carol Dunlop undertook a glorious expedition: they drove from Paris to Marseille and stopped at every two rest areas. Here are some photos from the touching novel they wrote about their trip, Autonauts of the Cosmoroute.
Algunas personas se vuelven tristes cuando son aún terriblemente jóvenes. Sin motivo especial, parece. Casi como si hubiesen nacido así. Se lastiman más fácilmente, se cansan más pronto, lloran más, y recuerdan más. Y, como digo, se vuelven tristes antes que nadie en el mundo. Lo sé, pues soy uno de ellos
El vino del estío, Ray Bradbury (via entreletrasycafeina)