La enfermedad del olvido
Uno de los mayores males del olvido es que el olvidado termina olvidándose también a sí mismo. Esto lo lleva luego a olvidar dónde vive, cómo se llama y hasta quiénes son las personas que le hablan. Comienza a desarrollar una enfermedad en la que no sólo olvida cosas, olvida momentos, olvida personas. La enfermedad más triste, dicen algunos, es la enfermedad del olvido.













