fayedcks
atorada, solitaria y enfadada, emociones salpicaban brezo en fisiología de la poseedora de hebras avellanas. ‘ parece que eres bueno burlándote de los desgraciados ’ indicó, marcando una pequeña pausa para divisar a quien se encontraba a escasos metros de ella. ‘ por favor ’ suplica no gustosa, sabor amargo recorrió su garganta, pero la aclamante situación ameritaba un apoyo más allá de su propio esfuerzo. además, los aullidos comenzaron a crear un eco acompañados de un grito humano desgarrador, vislumbrando sus canales auditivos, finalmente se encontraban las gotas de lluvia degustando cada centímetro de su piel rosada. rostro giro en direcciones opuestas, adrenalina / miedo, una especie de sensación que indicaba mal augurio. ‘ sé que lo disfrutas ’ indicó, pétalos varoniles iluminaban sus facciones. ‘ pero, creo que si me ayudas será más fácil para ambos ’ mintió, porque sabía con honestidad que podía ser abandonada. ‘ vamos, por los viejos tiempos ’ ceja derecha se elevó por sobre la otra, manteniendo brote de picardía y deseo ante la desesperación que se acumulaba en su pensar junto al descaro de sus bromas abruptas.
“No voy a mentir, vivo aterrado ante la posibilidad de que el karma me haga pagar por ello.” Temor que, evidentemente, no resulta suficiente para hacer que deje de actuar de ese modo. Casi puede imaginarse en la situación inversa, casi puede imaginarla a ella, sonriendo triunfante mientras se niega a tenderle una mano y a darle la lección que merece aprender. Sus comisuras se curvan al oírla cumplir con su pedido, aprecia el esfuerzo que supone ha sido necesario para que deje salir aquellas palabras. Pero no avanza, porque todavía puede resultar un traidor, demostrarle que su palabra no es de fiar, y lo único que lo frena es la sospecha de que está jugando un juego mucho más grave de lo que imagina: lo puede ver en el rostro ajeno, en aquella aparente intranquilidad que contrasta con sus propios ánimos. Se aproxima, a su ritmo, como si la duda aún persistiera en su ser. “¿Cómo me ayudaría dejarte salir?” Inquiere, mientras se recarga sobre el tronco del árbol que la mantiene presa. “Mis recuerdos están un poco borrosos, ¿estás segura de que los viejos tiempos juegan a tu favor?”











