Fue tan difícil, aceptar que ya no ibas a volver jamás por un error que lo podría haber cometido cualquiera, verte con otra chica fue lo que me partió el alma en mil, como cada lágrima, y ahora estoy acá, como una tonta volviendo a escribir estas cosas que capaz nunca las veas, ahora sólo me queda esperar a que te des cuenta de las cosas, como pasó todo y también sepas que yo no quería que esto fuese así, créeme que te quería, te quería muchísimo, como nunca llegue a pensar que iba a querer a alguien, créeme que yo quería lo mejor para ti y para mi, para los dos, pero nunca fue los “dos”, nunca fuimos nada, no somos nada y creo que tampoco lo vamos a ser. Porque te conozco y se que no vas a venir tan fácil como la primera vez que hablamos, que nos conocimos, que “me enamoré” si, porque yo fui la única que se enamoró, que daba todo por un poco de tu amor, nunca pensé verme así, tirada en una cama, llorando y esperando un mensaje tuyo, un simple “Hola May”, te juró que nunca lo pensé de mí, que era la persona mas fría que podría existir, a la que con suerte le sacabas un “te quiero” muy seco, si, tenía mi corazón tan duro, tan congelado que hasta con mis seres cercanos era así, quizá por eso llegaste tú, para hacerme ver lo que era, sólo tú podías descolgelarme, solo tú eras el que me podía hacer enojar y sacarme una sonrisa en un instante, solo tú eras el que me alegraba todo, él que me daba ganas de todo, tú me enseñaste lo que es el amor, lo que es el dolor, la felicidad y también la tristeza, creo que nunca pensé que una persona me iba a hacer sentir tantos sentimientos juntos como tú lo hiciste.
Ahora lo único que quiero y necesito es aprender a dejarte ir, a olvidar, a soltar, a aceptar que ya no vas a volver, es lo único que me queda por terminar, y te juro que cúando lo haga, te voy a poder mirar a los ojos y decir “se acabo”.