Finalmente.
-Ya te lo dije, me felicito a mi mismo por elegir a chicas inteligentes- murmuró recostándose contra la mesada para observar como su acompañante preparaba las bebidas- ¿Quieres que te ayude?- preguntó acercándose a ella mientras colocaba ambas manos en su cadera- Puedo hacerlo- agregó corriendo el cabello de la misma para depositar un pequeño beso en su cuello.
Sonrió mientras se ponía en movimiento, tomando las cosas necesarias para ambas bebidas, volteando un poco el rostro al escuchar su pregunta.- ¿Ayuda? Es solo café.- Murmuró tomando aire al sentir el beso en su cuello.- Ayudaría mucho que no hicieras eso, es difícil poder concentrarse.- Bromeó observándolo de lado.













