Petrichor.
Recordar el petricor después de cada tarde y provocar nostalgia al llegar la noche, cuando mis sentimientos no son efímeros en la distancia, nada cambia. Sin embargo, justo al despertar con el amanecer, la tristeza que tanto me calma se va y el vacío con el que me he encariñado desaparece. Vuelve cuando quiere, no cuando se lo pido.
‘Deimarelle’

















