" Sí, ¿acaso no puede haber problemas con ellos en una tormenta? Aquí abundan los animales de granja, domésticos y ni que decir de los silvestres " la fauna era muy diversa, sabía que no debe volver a su trabajo porque ha quedado una guardia de emergencia. Le angustiaba la idea que sucediera algún accidente y no pueda apoyar, era así de importante para la morena. Sin importar que el agua seguía escurriendo por su cuello, la frialdad poco a poco comenzaba abrir paso por su sistema. Sacudió la cabeza para mover su fleco de lugar, apachurrado en alguna parte de su frente. Le miró con extrañeza, queriendo comprender a qué se refería con el inicio de esa frase, ¿y eso qué tiene que ver con ella? Pensó en su interior al pasar la mirada de nuevo por el automóvil. " ¿Sabes que eso puede decirlo un psicópata? " no conoce los reportes de crímenes similares en la isla o en colindante. La desconfianza siempre ha sido algo muy suyo, arrugó la frente. " ¿Asistente? ¿Traes un otoscopio? ¿Sabes usar un bisturí? " sus preguntas resultaban genuinas, todavía sin comprender que le estaba ofreciendo un refugio instantáneo. " Ohhh, te refieres a — eso " pausó, mordiéndose la lengua comprendiendo la amabilidad. Dudó un instante, la lluvia seguía cayendo y puede jurar que ha visto un trueno luminoso detrás de la figura impropia. " Estoy muy mojada, voy arruinar los asientos..."