“Pero lo insinuaste” le respondió con tono divertido al tiempo que alzaba una ceja en su dirección, casi retándolo a que le llevara la contraria en eso mas no tuvo que esperar mucho tiempo, ya que su explicación logro que la sonrisa en su rostro se fuera apagando poco a poco incluso sintió una presión en su pecho ya que al parecer no importara que se esforzara en no ser lo que este describiría, aun lo aparentaba. “Esa fue mi vida, por algunos años en Londres” admitió, aunque su mirada ahora estaba fija en el mar frente a ellos, no deseaba verlo a los ojos mientras hablaba. “Todo lo que dices era mi vida, día con día hasta hace un año que regrese y deje esa vida atrás tras junto con mi divorcio” se quedó un par de segundos en silencio tras admitirle al contrario su pasado. “Pero antes de eso, antes de que me quedara definitivamente en Londres para estudiar y posteriormente casarme, había una Lucy que podía pasar horas en este acantilado con la única preocupación de soltar y sentir la adrenalina al hacerlo” la sonrisa regreso lentamente a su rostro al tiempo que posaba la mirada en el nuevamente. “Solo está tomando su tiempo en regresar” se encogió ligeramente de hombros, le estaba tomando tiempo, pero lo estaba logrando. Le fue imposible no reír suavemente al tiempo que asentía con suavidad. “Eso puedo entenderlo perfectamente, si alguien de mi antigua vida me viera haciendo esto, estoy casi segura de que les daría un infarto” su exesposo sería el primero, era el primero en recalcarle que tenía que ser perfecta ante los ojos del mundo.
El apretón contrario en su mano le hizo sonreír un poco y en el fondo agradeció sus palabras y su clara mentira, tanto a que necesitaba su mano como tener la piel de gallina ya que logro quitarle la presión del pecho y que una risa saliera de sus labios al tiempo que negaba con la cabeza suavemente. “No quiero herir los sentimientos de un hombre tan frágil como tú, así que no soltare tu mano” se burló de este sin poder evitarlo antes de asentir nuevamente, posando su mirada en el mar frente a ellos, sintiendo como la anticipación de brincar se expandía por su pecho como siempre que tenía esta vista frente a ella, también sentía sus preocupación pasar al fondo de su cabeza por lo que imito al contrario, dando pequeño brincos sobre si misma antes de correr a su lado hasta que llegar al borde, donde un segundo después ya no sintió nada bajo sus pies y se sintió como esa Lucy que aún no era aplastada por un hombre que nunca supo apreciarla, por unos segundos solo existió ella en el aire junto con el joven a su lado antes de empezar a caer hacia el agua, soltando un pequeño grito de júbilo antes de cerrar los ojos y caer en el agua, donde soltó la mano del contrario para poder quedarse sumergida por todos los segundos que sus pulmones soportaron antes de pedir aire y nadar hasta salir a la superficie, riéndose al apartarse el cabello del rostro. “Nunca se vuelve viejo, ¿verdad?” hablo entre risas mientras se mantenía a flote.