Repetirte hasta el cansancio que todo está bien no lo hace real, escucha atentamente a tu cuerpo, tu mente o tu corazón y haz lo que tengas que hacer sin pensarlo tanto.
wallacepolsom
tumblr dot com
ojovivo

izzy's playlists!

Discoholic 🪩
KIROKAZE

❣ Chile in a Photography ❣
todays bird
I'd rather be in outer space 🛸
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
we're not kids anymore.

roma★
Peter Solarz
almost home
Lint Roller? I Barely Know Her
Game of Thrones Daily

PR's Tumblrdome
𓃗

No title available
d e v o n
seen from Czechia
seen from United States
seen from United States
seen from Netherlands

seen from Finland

seen from United States

seen from United Kingdom

seen from United States

seen from China

seen from United States

seen from Malaysia
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Mexico

seen from T1

seen from United States

seen from Italy

seen from Sweden

seen from United States
seen from France
@demoniorecurrente
Repetirte hasta el cansancio que todo está bien no lo hace real, escucha atentamente a tu cuerpo, tu mente o tu corazón y haz lo que tengas que hacer sin pensarlo tanto.
Despertar - trabajar o estudiar - ver series - dormir - repetir 🤨 #elciclosinfin #saldeahí #alv https://www.instagram.com/p/CIhO0vblftO/?utm_medium=tumblr
Despertar - trabajar o estudiar - ver series - dormir - repetir 🤨 #elciclosinfin #saldeahí #alv https://www.instagram.com/p/CIhO9iGFemQ/?utm_medium=tumblr
Señor Conejo
El tiempo, qué recurso tan complicado y tan escurridizo.
¿Y de quién es?, ¿es tuyo?, ¿Es mío?,
¿Qué se supone que vamos a hacer?
Corre, corre y para cuando logras
articular una palabra ya se fue.
¿Tiene el ritmo que tú le quieres dar?
¿O corres a un ritmo que no sabes dónde va?
Mi tiempo es mío…, a veces…, creo.
También me quejo, como otros sueño
que si tuviera un poco más..,
que si pudiera aprovechar…
Pero ¿Y si mejor lo uso al revés?
No es todo mío, es para dar.
Y si lo piensas ya se fue.
Entonces hay que echarlo a volar
Pero vuela tú con él.
Sé consciente cómo pasa,
cómo creces, cómo fluye,
cómo avanzas.
No preguntes dónde va,
móntate para avanzar.
Y luego cuéntame ¿Qué tal?
Eso que pasa
La vida es eso que pasa mientras buscas excusas o escapes para no vivirla al 100%. Es un viaje largo que se pasa en un momento. Hay tanto en ella que se nos desborda o nos sobrepasa, se nos va de las manos y apenas alcanzamos a percibirlo.
Para cuando creemos que hemos descifrado el código, el destino, la jugada, tal vez es un poco tarde o tal vez nos cambie por completo el panorama. No hay secreto para la mejor manera de enfrentarla.
Solo cuando nos toca llegar a algún final somos conscientes por un instante, en esos momentos decisivos podemos ver con claridad lo que verdaderamente importa y toca hacer reconfiguración de prioridades. ¿Cuáles son las tuyas? ¿Salud? ¿Estabilidad económica? ¿Armonía familiar?
Yo puedo hacer una lista larga de las cosas que para mí son importantes dentro de mi existencia, pero no sabría por dónde empezar al tratar de darles jerarquía. No puedo escoger una o dos o tres como para aconsejar; para mí es el conjunto de pequeños conceptos, prácticas, sentimientos, percepciones. Hoy puede ser importante trabajar en mi tranquilidad emocional, en 2 horas puede ser prioridad enfocarme en encontrar la diferencia en una conciliación de cuentas o luchar por conseguir que no rebote un cheque, mi prioridad al despertar es abrir los ojos y alcanzar a hacer toda mi rutina mañanera para llegar a tiempo a mi trabajo, luego solo espero el momento de llegar a casa para estar con los míos. Y es ahí donde yo soy más feliz, con los míos.
Me doy cuenta en mí, (sí, hay muchos puntos importantes y aprender a balancearlos es clave para sobrellevar el día a día), puedo sentir que la mejor parte es existir, pero con los tuyos, tu familia, tus amigos, las personas en tu entorno.
Me permito compartir una lista de 5 puntos a los cuales yo les doy prioridad de vez en cuando, enfatizo que no hay precisamente un orden de importancia, eres tú quien debe buscar tu propio equilibrio.
Autocuidado Físico.
Descanso, hidratación, alimentación, activación, apapacho. Además de servir para sentirnos en equilibrio, para estar bien, para rendir. Para dar de sí a los demás hay que fortalecernos tanto por fuera como por dentro, de vez en cuando debemos ser el soporte de alguien más y debemos poder resistir condiciones que exijan un poco más de nosotros mismos.
Desarrollo Profesional.
El día tiene suficientes horas para distribuir nuestras ocupaciones y la carrera o profesión es nuestra mejor vía de conseguir los objetivos que nos fijamos o que simplemente están en nuestro cuadro de necesidades, por eso es importante prepararnos constantemente y desarrollarla día a día.
Estabilidad mental y espiritual.
En la constante de mantener el balance en nuestra vida requerimos conservar la base firme donde apoyarnos para tomar impulso cada vez, estar bien interiormente es una enorme ventaja para ello.
Aportar a alguna causa.
Es necesario ser conscientes de lo muy afortunados que somos, no dar por sentada la burbuja en la que nos desenvolvemos; hay seres buscando su propio espacio en este tetris que jugamos todos. Sin duda alguna, el ver más allá de nosotros mismos, buscar aquello en lo que podemos hacer eso que tal vez ni siquiera nos representa un esfuerzo, pero contribuye a mejorar, no debemos pasarlo por alto, puede ser una causa o varias o las que sean, siempre hay algo en lo que podemos ayudar. Yo en lo personal tengo la intención de hablarte de mi pequeña lucha por el medio ambiente y otras causas perdidas, será material de otra ocasión.
Crear y mantener vínculos.
Y he aquí a dónde quería llegar. Cualquier situación buena o desagradable se reduce al momento que tienes a alguien para compartirla, no importa que tu circulo sea grande o pequeño, en él tú decides a quién quieres incluir, pero asegúrate de que las personas en tu entorno reciban todo lo bueno que les puedes dar. No dejes que un sentimiento negativo te impida abrazarlos, escucharlos, apoyarlos, repetirles eso que te hacen sentir, eso que les quieres decir.
Cada tanto para y date cuenta que la vida está pasando, que no te lleve a traspiés.
Cuéntame ¿Qué haces tú para vivir?
Pagar impuestos y cumplir obligaciones es algo que no podemos dejar de hacer, tarde o temprano vamos a necesitar realizar alguna operación o trámite que requiera que debamos tener todo al corriente, lo que es peor puede que haya adeudos que desconocemos por el hecho de no informarnos. Desconocer o dejar de atender nuestra situación fiscal puede resultar en un dolor de cabeza y de bolsillo. No es tan complicado, en este mundo de acceso a la información puedes encontrar la respuesta a cualquier duda y siempre puedes acercarte al profesional adecuado para que te oriente. Hay algunos que estarán encantados de ayudarte con tus dudas, yo por ejemplo, si no lo sé, me sirve para aprender también y esa es mi ganancia.
Palabra de Contadora
Espacio para tocar de una manera fácil y sencilla tus derechos y obligaciones en temas fiscales, laborales y de finanzas
Espacio para tocar de una manera fácil y sencilla tus derechos y obligaciones en temas fiscales, laborales y de finanzas
Opciones y posibilidades.
Cada que tomamos una decisión, dejamos por fuera un montón de posibilidades, es por ello que suelo tomarme un rato antes de elegir, me cuesta mucho renunciar a otras alternativas antes de analizar perfectamente lo que estoy dejando pasar.
Existen decisiones sencillas, que son incluso hasta mecánicas, bañarse, vestirse, lavarse los dientes…, hay algunas que creemos son nuestras, pero en realidad hemos sido aleccionados o inducidos para tomarlas, como aceptar o no determinada situación.
Seguro habrás pensado alguna vez que una elección simple como qué desayunar, pudiera haberte llevado por un camino completamente diferente al lugar en que te encuentras tal cual efecto mariposa. Yo sí, muchas veces, y eso me lleva a una serie de cuestionamientos, ¿Cuántas son las posibilidades?, ¿De qué me estoy perdiendo?
¿Cómo se determina si una decisión es buena o mala si a fin de cuentas no hay vuelta atrás? Una vez que se elige y ejecuta, cada camino alternativo se esfuma y concentrarnos en cada posibilidad que ya no es, nos retrasa, no aporta, no nos permite crecer y continuar. El tiempo no para, la vida empuja como multitud en el transporte público. No podemos darnos el lujo de parar, mucho menos regresar.
Decisiones fáciles, las tomamos por montones una tras otras apenas abrimos los ojos cada mañana, ni siquiera somos conscientes de qué estamos eligiendo, vamos por la vida descartando alternativas a mil por hora. Decisiones conscientes, aquellas que creemos que hemos analizado y tomado por cuenta propia, esperando obtener el resultado más conveniente a nuestros intereses. Decisiones difíciles, nos cuestan un poco más de trabajo, y que no hay mucha opción de analizar ya que de antemano intuimos cómo deben ser. Significan una renuncia mayor o de mayor impacto y nos dan miedo.
A mí lo que me estresa es cuando estoy convencida de lo que deseo, pero tengo que esperar a que suceda, como esperar un tren que debo abordar sin que antes se detenga.
Considero dejar de pensar y ponerme a actuar, que el tiempo pasa igual.
Mover una póliza contable es un efecto mariposa en los Estados Financieros.
EL PICO DE MI LÍNEA DE VIDA.
Sí, amo mi carrera, pero las horas buscando numeritos, cumplir obligaciones fiscales unas tras otras, ir de fechas de declaraciones de impuestos a informativas, se llevan la vida.
El tiempo pasa, el ciclo da vuelta, los años corren, las disposiciones cambian y por momentos me pregunto ¿Dónde estoy? Frecuentemente no sé ni qué día de la semana es.
De manera metafórica acostumbro mantener distancias prudentes entre la sucesión de puntos altos y puntos bajos que representan los latidos del corazón, mi línea de vida sin sobresaltos, sólo lo que puedo manejar, una vida muy normal.
Hace unos días revisaba archivos que no me parecían tan viejos y encontré que hace 3 años escribí lo siguiente:
“martes, un martes como muchos otros martes, como muchos otros días, que me encuentro sentada frente a mi computadora tratando de encontrar algo en qué entretener las siguientes 8 horas para que parezca que estoy trabajando arduamente; la verdad es que, aunque tengo, y podría encontrar cosas productivas por hacer, (que seamos sinceros las haré), aunque no tengo ganas absolutas de ser la empleada estrella. Quiero encontrar la manera de dejar salir esa pequeña partecita de mí que quiere volar, correr, reír, bailar, pensar, deducir, crear… entonces lo pensé, ¿Por qué no volver a escribir?, yo solía escribir, y lo hacía bien, pero simplemente arrumbé esa parte de mí, y cada que se asoma apilo bloques de pretextos para no dejarla salir, bloques llenos de flojera, desidia y un poco de miedo, miedo a perderme entre las letras. Sin embargo, mi mente no deja de dictar como si yo no hubiera dejado de escribir, como si no fuera a desechar; entonces hoy, por fin, me decidí a escribir.”
Jajajá y pasaron 3 años más, ¡Ay! de mí.
Ah, pero la cosa continúa:
“Escribir ¿de qué?, no quiero que al leer piensen en mí, quiero que si me leen piensen en sí mismos. ¿Yo quién soy?... de solo pensarlo traigo el estómago revuelto y un nudo en la garganta, es un grito ahogado que revolotea; no me deja estar en paz, solo crece, se enfurece, y me marea. Últimamente es común sentirme así, pero no lo puedo dejar salir, no va a resolver nada, y a pesar de todo quiero sacarlo, me siento débil para contenerlo, pero ¿entonces? Soy intensa cuando escribo, por eso no lo hago, prefiero ser un zombi de la vida diaria que alentar a ese ser dentro de mí que me atormenta, es desgastante.”
Eso lo explica, pero, ¡Caray!, los años pasan y no calla, por lo tanto, sin más vueltas al asunto, habrá que dejar salir a la bestia.
Disfruto lo que hago, pero no es todo lo que quiero. Lo había olvidado y ahora reconozco que hay algo que de verdad dispara el palpitar de mi corazón y eso es escribir. Escuchar este deseo y aceptarlo ha transformado un yokai* salvaje alebrestado en un felino complacido y expectante.
Veamos a dónde nos lleva este camino, me gustaría que me acompañes.
*yokai. monstruos y seres sobrenaturales del folclore japonés.
La Contabilidad y yo
Considero que el 95% (puedo estar un poco errada) de los preuniversitarios no saben lo que quieren para el resto de su vida, o al menos ese era mi caso cuando me encontraba ante la necesidad de elegir carrera. Los exámenes psicométricos y de orientación vocacional no fueron de ayuda al determinar que mi coeficiente me permitía elegir la carrera que fuera, y al haber tantas opciones yo solo me sentía abrumada. Por un momento consideré elegir Administración de empresas, pero tuve la fortuna de recibir el consejo de un estimado profesor que hizo decidirme por Contabilidad, la cuál fue la mejor decisión sobre mi futuro en ese momento.
La contabilidad comprende más que sumas y restas, abarca diversas disciplinas para complementarse, convirtiendo la profesión en una maravilla, y no es ciencia, es arte.
La partida doble es la mejor filosofía, nos enseña el equilibrio necesario que puede aplicarse a cualquier aspecto de la vida, pero en cuestión de números es toda una aventura.
Son horas frente a la computadora y rodeada de montones de documentos, cifras, comprobantes. Es sumergirse en el tiempo, analizar, discernir, organizar, compaginar. Es habitar un universo de juegos de destreza tipo ajedrez, tetris, rubik.
Lo que más me gusta de mi carrera es enfocarme en buscar el elemento que no cuadra, el momento de encontrar ese detalle que alinea por completo, o esa suma de detalles (es cuando es más interesante), y hacer que todo cobre sentido y encaje a la perfección, es glorioso y estimulante.
Aunque no soy la mejor con el contacto humano, poder aportar un poco de mí y de mi experiencia a quien se acerca con dudas relacionadas a temas contables, fiscales, laborales y de finanzas, es gratificante. Es bueno saber que lo poco o mucho que sé de algo tiene que servir.
Definitivamente tengo mis momentos de amor-odio que como toda relación quiero correr, gritar, despotricar, llorar y no saber nada más; pero esta relación me ha dado tanto, tanto; aprendizajes, crecimiento, evolución, superación, así que sí, amo mi carrera.