╱ knock it off, that tickles!
Eran dígitos que, crueles, esbozaban leves ; y aún vigorosos trazados en piel ajena, sonrisa que penetraba labios propios había llegado para permanecer. Actos previos que provocaron repentino percate de la débil zona que, a su sorpresa, generaba estruendosas carcajadas. Era de evidente naturaleza que el ex-león se aprovecharía de dicha información recién adquirida: incluso cuando, por el momento, le otorgaba un respiro. — Ya, está bien. — @minalimc













