Aún puedo sentir tus labios, rosar los míos, esa sensación que produjo, ese escalofrío que recorrió todo mi cuerpo y termino en mi estomago como si tuviera muchas mariposas. Pero eso no fue lo más bonito, lo más bonito es como acomodaste mi cabello al terminar de besarme y me miraste, con mucha ternura, hubiera deseado que ese momento fuese eterno.


















