Dayanamıyorum artık Theo, yaşamın ağırlığına daha fazla dayanamıyorum. Unutmaya çalışıyorum, daha çok resim yaparak unutmaya çalışıyorum ama olmuyor. Kulağımdaki çığlıklara karşı koyamıyorum. Kendime zarar vermekten çok korkuyorum…

Discoholic 🪩
I'd rather be in outer space 🛸

izzy's playlists!

tannertan36

❣ Chile in a Photography ❣
todays bird
No title available

Product Placement

#extradirty
Claire Keane
No title available

ellievsbear
almost home
d e v o n

Love Begins

@theartofmadeline
Xuebing Du
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
occasionally subtle
Not today Justin
seen from United States
seen from Türkiye
seen from Germany
seen from Malaysia
seen from United Kingdom

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Bolivia

seen from Malaysia
seen from Mexico
seen from Germany
seen from Bangladesh
seen from United States

seen from United States
seen from Italy

seen from United States
seen from Germany
seen from Germany
@detalaverapoblana
Dayanamıyorum artık Theo, yaşamın ağırlığına daha fazla dayanamıyorum. Unutmaya çalışıyorum, daha çok resim yaparak unutmaya çalışıyorum ama olmuyor. Kulağımdaki çığlıklara karşı koyamıyorum. Kendime zarar vermekten çok korkuyorum…
Hugo Mujica | XLIX Al final no habrá final… [de «Cuando todo calla» 2013]
Octubre 14, 2023
Dejó de importar que ese día ya no pasara.
For B.
B-B
Tú también has caído en un constante repetir y no te has dado cuenta. Vivimos entre marzo y mayo, camino siempre por sólo hacerlo hasta que la lluvia y el Sol me tocan el hombro y sé que puedes estar ahí, que vas a estar ahí, que nos juntaremos como si ya fuera un acto aprendido y luego es sólo Sol o lluvia, ya no se combinan, entonces el rayo quema el hombro y hace pupa, o llueve y caigo en todos los charcos y sé que te has ido, que va a doler hasta el próximo marzo.
Y en mi forma más egoísta deseo que no estés bien, que no la quieras y que si la quieres sólo sea por pensar en mí. Y te odio y me odio por dejarme en ti y no puedo creer que sean años. Y te odio, te odio porque no hallé manera de rescatarme.
Espero no flotes, hasta que pueda volver, vas a tener que aceptar porque en cada pestaña caída también nos dejé; y soy coda, no cedí ni una parte de ti. Pero que me vivas, que cumplas, que reduzco distancias y que así, espero también ocupes tus deseos en mí.
— Bere V.
B-V
Creo que siempre quise ser arte, hacer arte y expresar arte, no ese tipo de arte que se expresa en pinturas, sino más bien aprender a confluir con él, pero no me di cuenta de eso hasta hace un tiempo, hasta el momento en el que estaba tan abierta y tan libre y el aire chocaba en mi cabello y lo peinaba a su antojo y me enfriaba la cara y quise poder transmitir desde mi propio existir ese sentimiento de estar tan viva.
Cada cierto tiempo toco una especie de pequeños fondos que luego de hacer las cosas con tanta desesperación termino en el hartazgo, tanto que terminan por succionarme y termino media seca, media cansada, para luego poder volver a ser yo. El hecho de ser yo siempre me ha preocupado tanto, no el serlo sino el no serlo, que ser yo se exprese en lo que hago y vivo; cuando toco esos fondos de los que hablé hace un rato es cuando más me sale la necesidad de escribir y la angustia de no estarlo haciendo, es como una especie de sincerarme conmigo misma y luego ya está, seguir hacia adelante porque no puedo hacer otra cosa.
La otra vez me di cuenta de lo mucho que aspiraba a compartir esa felicidad marcada de arte con alguien de nuevo, aunque fuera fugaz, pero saber que existió, que recorramos media ciudad y medio estado por irnos a encontrar a la una de la mañana, bailar borrachos o algo drogados pero aun consientes en el cuarto de nuestras casas, que me preguntaran sobre mis momentos especiales en la vida, que tocaran una canción para mi, saber sobre lo que le hacía feliz, hablar sobre la luz de la calle, conocer la felicidad que se empalma entre mi presencia y la de sus amigos, nuestros cuerpos al despertar, la música con la que conduce y que me amaran, que me amaran en ese preciso instante y muchos recuerdos después y que a partir de ahí nos amaramos como un acto de amantes, sin lastimar, sin ser lastimada.
Pero también me di cuenta que no quería algo fugaz pero sí libre y que no se me mal entienda, no esa “libertad” sin responsabilidad afectiva, porque luego de lanzarme un par de últimas veces a algo aparentemente seguro no resultó muy bien, pero hubo una vez, tan sincera y tan completa que comprobé que claro que quería que me quisieran, que me quisieran bien, que quisieran mi arte estúpido, mi modo de obsesionarme con los detalles, mi perspectiva del entorno, la manera de quererme a mi misma, mi método de sacar a chicotazos esos objetos especiales que guardo en una caja debajo de mi cama, mi manera de ser envidiosa con los que más quiero, mi obsesión por ver “Eat Pray Love” cada vez que necesito respuestas, mi obsesión por lo italiano, y en sí mi manera de desarrollar obsesiones que boto y renuevo a cada rato y mi repele hacia aquellos que no expresan.
Han pasado muchas cosas, ha pasado un tiempo desde que me permití ese ejercicio de enamorarme y no sólo amar, ya guardé momentos especiales, ya pasaron cosas especiales que no esperaba conseguir pero que esas mismas me dejaron saber qué quiero ahora, de modo que se me permita ser cuidadosa, borrar y ser optimista.
Y ahora es noviembre y un clima increíble, me dan ganas de ponerme la falda rosa larga que no he comprado aun, los Vans pastel, la sudadera herencia de papá y dejar que el tiempo, las ganas, el arte y mis facultades de transitar sobre la vida me caigan en toda la cara.