Es una faceta importante de nuestra vida, que apenas valoramos hasta que empieza a flaquear. En estos tiempos que estamos viviendo, la calidad de nuestro sueño se ha visto alterada debido a los cambios continuos que se están produciendo en nuestra vida.
Primero vamos a comenzar con unos apuntes básicos, unas simples pinceladas para enmarcar de lo que estamos hablando:
El sueño nocturno de unas ocho horas se organiza en 4-5 ciclos de unos 90-120 minutos (1 hora y media/2 horas).
o Fase I: Fase del sueño ligero. Movimientos oculares lentos.
o Fase II: Sueño ligero. No movimiento ocular.
o Fase III: Mayor profundidad del sueño.
o Fase REM: Movimientos oculares rápidos. (También conocido como sueño paradójico). Fase de los sueños. (4 a 6 periodos durante toda la noche)
¿PARA QUÉ SIRVE EL SUEÑO?
El sueño representa una función vital, por ser imprescindible (el ser humano no puede vivir sin dormir), restauradora (el sueño repara el cuerpo cada día), complementaria y fundamental para asegurar la vigilia (se duerme para poder sentirse despierto al día siguiente), fisiológicamente necesario. Durante el sueño, se activa 10 veces más el sistema de limpieza cerebral (sistema glinfático), lo cual permite la eliminación de residuos celulares.
Durante el sueño profundo (Fase III), se produce la restauración física y durante el sueño MOR la restauración de la función cognitiva (proceso de aprendizaje, memoria y concentración).
Actualmente hay algunas patologías relacionadas con el sueño. A continuación se numeran las más conocidas y se explican levemente:
o Apnea del sueño. Trastorno en que la persona deja de respirar durante 10s o más, en forma repetitiva, mientras está dormida, Lo más frecuente es que se deba a pérdida del tono en los músculos de la faringe, lo cual permite que ocurra el colapso de las vías respiratorias
o Insomnio. Dificultad para conciliar el sueño y quedarse dormido.
o Narcolepsia. Estado en que no se puede inhibir el sueño REM durante los períodos de vigilia. En consecuencia, sobrevienen durante el día episodios de sueño involuntarios con duración de unos 15 minutos cada uno.
o Insomnio familiar fatal. Enfermedad hereditaria muy poco frecuente.
Es normal que todos tengamos problemas para descansar. Bien por nuestro estado emocional. Bien por patologías. Bien por medicación. Bien por desregulación química… Hay muchos motivos. Aunque pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, nuestro sueño no siempre es de calidad.
Un español de cada tres declara sufrir de problemas para dormirse al menos tres noches por semana. Mayoritariamente, es el insomnio la causa principal de los problemas para dormir.
¿QUÉ CONSECUENCIAS TIENE EL MAL DESCANSO?
La primera y más clara es que nos encontramos cansados. Nos cuesta pensar con claridad y realizar nuestras tareas cotidianas. Tenemos dolor de cabeza, nos cuesta prestar atención, fijar información en la memoria… Nuestra calidad de vida se ve mermada.
El descanso es fundamental para el organismo, con una finalidad restauradora: es esencial para la conservación de la energía y la termorregulación, y en general para que podamos ser capaces de tener un grado satisfactorio de vigilancia y atención durante el día. De este modo, la falta o una calidad pobre del mismo puede traer consecuencias tales como:
o 1 de cada 2 personas se siente menos eficaz (cansancio, somnolencia) al menos una vez a la semana,
o El 34 % de la población declara estar un poco e incluso muy cansados después de haber dormido,
o El 42 % de españoles estima que el sueño es el factor que más influye en las capacidades físicas y el 47% piensa que influye más en las capacidades intelectuales.
o Muy pocas personas reciben tratamiento contra la falta de sueño: solo el 16 % y de entre estas solo el 33 % afirma hacer un tratamiento que no está basado en la toma de medicamentos.
Y puede llegar a influir en la aparición de patologías como:
· Dificultades de concentración
· Accidentes de tráfico y laborales
· Dificultades de memorización
· Desorientación existencial
Más adelante se darán herramientas para mejorar la calidad del sueño. Pequeños gestos que podemos implementar en nuestra rutina del día a día. Algunos ya los conoceréis, y otros podréis probarlos.
¡Hasta la próxima, compi!