—Tras escuchar pisadas que iban su dirección se detuvo de cantar y volteó a ver a la castaña— Vaya, gracias, que amable. Y bueno, digamos que yo sí lo se, pero es lindo que alguien más lo diga —asintió sonriente—.
--Río ante el comentario y sonrió al ver la confianza que se tenía en sí misma.-- Es bueno que sepas de tu talento. No te lo iba a negar. Uno tiene que decirle a otro que es bueno en algo.

















