“ ¿qué? ” confusión no tarda en marcarse ahí, en arruga que va entre par de cejas. lo que pretende ser ( su mejor ) intento de broma termina por darle una vuelta de ciento ochenta cuando lo que parece cargar un ápice de reproche sale de los labios de la hangil. “ jinah — ” los párpados caen, sintiendo pulmones llenarse antes de soltar largo suspiro; como si todo lo que viene guardando ( molestias, frustraciones, enojos ) vieran su salida en tan simple gesto. “ cuando dije eso estaba ebrio, molesto, pero es cierto que tu imprudencia puede meterte en problemas. ” y le frustra, todo lo que es ella y la forma en que desenvuelve provoca una molestia que, quizás ahora se da cuenta, no puede ignorar. no del todo. lo que debería traer satisfacción, no es más que molestia clavándose en caja toráxica, la sangre comenzando a hervir ante una impotencia que solo reclamo ajeno parece provocar en él. “ ¿crees que yo también quiero preocuparme, eh? ” no debería ser así, maldice entre dientes. desde inicio del desastre se ha prometido que el único capaz de despertar ese sentimiento es hermano mayor, no ella, no baram, no compañeros de habitación. ve como simple debilidad el siquiera preguntar por sus estados cuando debe estar cantando victoria al estar en una pieza. pero no, ha ido por ahí ( con profesores, en su mayoría ) cuestionando entre bajos susurros por aquellos que reconoce, que no quiere ver como cercanos pero ahí está, preguntando por un estado y aliviándose en su mayoría. “ me jode demasiado. saber que ni siquiera pudiste no sé, ¿buscarme? tu orgullo es así de grande. ” tensión marca en mandíbula, debe girarse al menos noventa grados para no verle de frente. no quiere hacerlo. “ o a subin. seguro te hubiera llevado en su espalda o no sé. lo que fuese necesario para que no terminaras … así. ”
la confusión que consigue distinguir en facciones masculinas termina sembrándose en las propias.la creciente duda ( nacida, cómo no, por pensamientos infundados ) carcome su mente, roe sus huesos hasta hacer de ella un lío de nervios y malhumor. detesta tener que justificar las emociones / pensamientos que la golpean al escuchar a sehun hablar, dándose por vencida al no tener nombre que describa a aquello. y lo detesta a él en el proceso; detesta a su mente por saturarla de ideas que amenazan por desmoronarla allí mismo. ‘ ebrio o no tenías razón. la tienes ahora mismo. ’ responde, casi a la defensiva, aunque cierto tono burlesco consiga escapar. ‘ es mi misma imprudencia la que me ha sacado de la mierda siempre. sin excepción. ’ hay una; claro que la hay. una que lo involucra y lleva por protagonista, escenario que se ha mantenido con ella como recuerdo constante de una debilidad descubierta. su garganta se cierra y tiene que carraspear para poder seguir hablando. ‘ ¿esperabas que te buscara para pedirte ayuda? ¡puta mierda, sehun! ¿realmente pensabas que sería tan jodidamente egoísta para hundirte a ti también? ’ explota entonces, carente de filtro o control que la detenga. su lengua se siente rasposa y su cuerpo deja de doler por un momento, simple respiro que aprovecha para ponerse de pie aunque rodillas tambaleen y punzadas en pecho amenacen por enviarla de nuevo al suelo. ‘ no debería preocuparme por ti ni nadie más, pero aún así me jodí la puta cabeza pensando en que posiblemente terminaría encontrándolos muertos debajo de alguna puñetera ruina. ¿y sabes cómo demonios se sintió eso? ’ como un golpe no experimentado antes, algo similar a un sentimiento de asfixia incapaz de controlar. con el mismo golpe de valentía es que consigue caminar hacia él, deteniéndose a sus espaldas. ‘ he sabido apañármelas toda mi jodida vida para cuidarme sola. ’ comienza a decirle, respiración agitada y rostro incendiado por la mezcla de tensiones. ‘ sin preocuparme por alguien más, nunca viendo por el bienestar de otros. ’ miente. lo hizo antes, tantas veces que juró que su única prioridad sería ella. se acostumbró a una vida de egoísmo con tal de no verse en esas situaciones, y ahora... ‘ y ahora vienes tú y lo jodes todo. ’