oh. contrario a cualquier etiqueta, no pudo evitar abrir un poco más sus ojos y levantar sus cejas, ya entendía. ‘ ¿cómo lograste verlos exactamente? ’ quizás los gritó, no le extrañaría. después de todo el espectáculo, parecía hasta montado, pero ¿caerían tan bajo? esperaba que no.
apretó un poco su mano, sin ejercer demasiada fuerza. ‘ un gusto millie ’ se apropió del apodo. cuando la vio llamar al mesero, no hizo ademán alguno por detenerla, por el contrario, aguardó con paciencia, desviando su mirada hacia la pista antes de regresar de vuelta a ella. una sonrisa, discreta y tenue, se formó en su semblante: ‘ creeré en tu palabra ’ soltó en un tono bajo. no vino a ver la carrera, no realmente. quería aproximarse a esa clase que ofrecía una mano amiga, agachar la cabeza y pedir la ayuda que necesitaban.
levantó sus cejas y se rió entre dientes al notar el efecto de sonido. efectivamente, parecía más interesante que la carrera: ‘ pero ella ya estaba sospechando algo, ¿no? ¿sino por qué quitarle el teléfono? ’ nunca le había pasado ni lo hizo en el pasado, generalmente, su teléfono social era un instrumento compartido con sus parejas. el de trabajo, por otro lado. no podía entregarlo con tanta facilidad. ‘ eso es común, de todas formas, me sorprende la forma en la que muchas veces descubren que está pasando algo ’ las mujeres tenían como un sexto sentido del que él carecía completamente. olían cuando un hombre estaba mintiendo u ocultando algo.
el siguiente efecto de sonido lo hace reír una vez más, y tomó un sorbo más de su bebida. ‘ me preocupa un poco que seas tan buena contando estas cosas ’ admitió, casi podía imaginar la escena en su cabeza. devolvió su copa prácticamente vacía a la bandeja del mesero, sin embargo, esta vez eligió una de las botellas con agua que yacían cerradas en el metal. conocía sus límites, y no quería dar un espectáculo. ‘ muchas gracias ’ entonó en dirección al hombre e inclinó un poco la cabeza.
‘ y gracias a ti por la novela, se la podré contar a mis hermanas más tarde ’ giró la tapa de la botella, ejerciendo un poco de fuerza para romper el seguro. quizás no estaban interesadas en oírla, pero tendría algo que contar. ‘ ¿siempre eres así de observadora o es el efecto de la carrera? ’ podría ser un arma de doble filo tener a alguien tan observador de su lado. o peor, en contra.